La Audiencia de Valencia condena al futbolista Rafa Mir a 8 años de cárcel por agresión sexual


El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha confirmado el fallo tras el juicio celebrado el pasado 28 de mayo, que imputa al jugador un delito contra la libertad sexual y otro de lesiones


© Europa Press via Getty Images
15 de junio de 2026 a las 14:50 CEST

La Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia ha dictado sentencia. El futbolista, actualmente en las filas del Elche CF y con un pasado reciente en el Valencia CF, Rafa Mir, ha sido condenado a una pena de ocho años y medio de prisión tras ser considerado culpable de un delito de agresión sexual  y 18 meses por el delito de lesiones. Los hechos ocurrieron el 31 de agosto de 2024 en la vivienda del futbolista en la urbanización Torre en Conill de Bétera. La resolución llega apenas unas semanas después de que el jugador se sentara en el banquillo de los acusados el pasado 28 de mayo, en un juicio que generó una enorme expectación mediática.

 Rafa Mir durante el juicio celebrado en Valencia, el 28 de myo de 2026 © Europa Press via Getty Images
Rafa Mir durante el juicio celebrado en Valencia, el 28 de myo de 2026

Según informó este lunes el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), el tribunal ha considerado probados los hechos denunciados, respaldando así la versión de la víctima y las pruebas presentadas por la acusación durante la vista oral. La condena no solo implica la pena privativa de libertad, sino que también acarrea las correspondientes medidas accesorias habituales en este tipo de delitos de naturaleza sexual.

Rafa Mir, del Sevilla FC, durante el partido entre el Sevilla FC y la UD Almería en el estadio Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, en Sevilla, el 12 de marzo de 2023© GTRES
Rafa Mir durante un encuentro deportivo

La sentencia

La sentencia, que ya ha sido comunicado a las partes y no es firme, impone al actual delantero del Elche ocho años y medio de prisión por agresión sexual y 18 meses por un delito de lesiones, además del alejamiento de la víctima a un mínimo de 500 metros por un plazo de una década y una indemnización de 14.000 euros por las lesiones sufridas y de 50.000 euros por los daños morales causados. La defensa del futbolista dispone de los plazos legales establecidos para presentar un recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana. No obstante, la contundencia de la pena impuesta (ocho años y medio de cárcel) marca un antes y un después en la carrera profesional del deportista.

El futbolista Rafa Mir a su llegada a la Audiencia Provincial de Valencia, el 28 de mayo de 2026. El juicio penal analiza los hechos ocurridos en agosto de 2024 tras una denuncia por agresión sexual y lesiones presentada por una joven© Getty Images
El futbolista Rafa Mir a su llegada a la Audiencia Provincial de Valencia, el 28 de mayo de 2026. El juicio penal analiza los hechos ocurridos en 2024 tras una denuncia por agresión sexual y lesiones presentada por una joven

El futbolista Pablo Jara, también condenado  

Al mismo tiempo, la Audiencia de Valencia ha condenado al futbolista Pablo Jara,  también implicado, a dos años de prisión por agresión sexual y seis meses por un delito de integridad moral. Además, debe mantener un alejamiento de al menos 500 metros respecto a la víctima durante los próximos cinco años, y tendrá que indemnizarla con 280 euros por las lesiones causadas y 6.000 euros por el daño moral sufrido. 

El futbolista Rafa Mir a su llegada a la Audiencia Provincial de Valencia, el 28 de mayo de 2026. El juicio penal analiza los hechos ocurridos en agosto de 2024 tras una denuncia por agresión sexual y lesiones presentada por una joven© Getty Images
El futbolista Rafa Mir a su llegada a la Audiencia Provincial de Valencia, el 28 de mayo de 2026. El juicio penal analiza los hechos ocurridos en agosto de 2024 tras una denuncia por agresión sexual y lesiones presentada por una joven

El fallo judicial también sorprendió al ordenar que se investigue a los policías locales de Bétera por un posible delito de falso testimonio. Aunque los agentes que asistieron inicialmente a las víctimas afirmaron que ellas les habían dicho que las relaciones fueron consentidas, esta declaración contradice totalmente la versión que las jóvenes sostuvieron de manera firme durante toda la investigación y el juicio.