Iris Tió Casas no solo nada, también hipnotiza mientras lo hace. A sus 23 años, la barcelonesa ha marcado un hito en la historia del deporte español al proclamarse campeona de Europa de natación artística en la modalidad de solo técnico en París 2026, logrando lo que ninguna otra nadadora de nuestro país había conseguido antes en un Europeo.
Con una competición muy reñida y todas las apuestas apuntando como ganadora a la bielorrusa Vaselina Khandoshka, Tió ha conquistado el oro europeo a través de su vena artística que logró emocionar hasta a su entrenadora, que rompió a llorar en cuanto la voz de Rosalía dejó de escucharse.
Una trayectoria llena de logros
Mio Cristo Piange Diamanti fue la canción elegida para la rutina de la nadadora, llena de simbolismo y potencia. Con esta victoria Tió ya puede añadir un premio más a su extenso medallero. La nadadora a los cinco años comenzó a dar sus primeras brazadas una vez a la semana. Lo que empezó como un hobby infantil se transformó poco a poco en un entrenamiento diario que forjó a una campeona. De esta forma ha conseguido durante su carrera casi treinta medallas, que incluyen el bronce en los pasados Juegos Olímpicos en la categoría de equipos e incluso tres medallas de oro en el anterior Mundial de Natación Artística en Singapur.
Hija de una madre violinista y un padre clarinetista, la nadadora creció en un ambiente donde el arte se cultiva con cuidado, cariño y pasión, algo que destaca siempre en sus rutinas y motivo por el que logró superar a su rival bielorrusa en París 2026. Un legado que se extiende hasta su abuela, Mercè Capdevila i Gaya, una auténtica pionera de la música electroacústica en Cataluña.
Diamantes en su corazón
Lejos de la piscina, Iris Tió es una joven que busca el equilibrio en un mundo de alto rendimiento. Consciente de que la vida del deportista de élite tiene una fecha de caducidad, la barcelonesa ha apostado por la formación académica, cursando el Grado en Comunicación en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Compaginar los entrenamientos de alto nivel con las exigencias universitarias no es nada fácil y es necesario una organización estricta, pero ella consigue lo que se propone. La joven cursa cuatro asignaturas por año y ya ha conseguido llegar hasta tercero de carrera.
En el terreno personal, Iris vive con discreción, pero no en secreto, una relación romántica desde hace más de un año. En varias entrevistas que ofreció tras su éxito en Singapur no tuvo problema en mencionar a su pareja, Ricard. La nadadora y su chico han viajado en varias ocasiones en las pequeñas vacaciones que le permite la natación, recorriendo destinos nacionales como Tarragona e internacionales como las islas griegas.
Sin embargo, su lugar favorito para escapar y desconectar cuando más lo necesita es Priorat (Tarragona), donde disfruta de su tranquilidad y el paisaje lleno de verde. Este pintoresco rincón catalán se ha convertido en su refugio predilecto, un espacio idílico alejado del bullicio y la presión de las piscinas de alta competición. Allí, entre viñedos y montañas, Iris encuentra la paz necesaria para recargar energías, paseando por sus tranquilos senderos y sumergiéndose en un entorno natural que le permite desconectar de su exigente rutina deportiva.
Ahora que ha logrado hacer historia en la natación sincronizada, la deportista a lo mejor aprovecha para volver a su lugar favorito y pensar cuál será su siguiente gran reto en el que haga "llorar diamantes" de nuevo al público.








