Era una importante reunión familiar, y aunque la gran protagonista en esta ocasión era su hermana pequeña, ella también acaparó parte del foco. La princesa Isabel de Orleans, de 14 años, no podía faltar al bautizo de Élisabeth, que acaba de celebrarse en Mónaco con la alta sociedad europea como testigo -entre los invitados, se encontraba desde el príncipe Alberto de Mónaco hasta el príncipe Manuel Filiberto de Saboya-.
El emotivo papel de Isabel de Orleans en el bautizo de su hermana Élisabeth
Le tocaba cumplir un importante papel, el de hermana mayor, y como nos contaba su padre, Carlos Felipe de Orleans, con orgullo, desde que nació Élisabeth, el pasado mes de abril, “está en una nube”.
Entre ellas hay una gran complicidad, a pesar de la diferencia de edad. “Le encanta ocuparse” de la pequeña -de la que estuvo muy pendiente durante la cita-, cogerla en brazos y cuidarla. “Es atenta, cariñosa y protectora”, “ver a mis dos hijas juntas ese día me emocionó profundamente”, nos explicaba.
Un guiño rebelde y elegancia: el aplaudido look de la nieta de Beatriz de Orleans
La joven, nieta de la princesa Beatriz de Orleans -que está feliz con sus nietos- y del príncipe Michel de Francia, se ha convertido en una bella adolescente con mucha personalidad.
Sorprendió con su original melena -entre su larga melena castaña ondulada destacaban unos mechones azules- y su look -un elegante conjunto de camisa y pantalón, en color blanco-.
Dos linajes
Hija de Carlos Felipe de Orleans y Diana Álvares Pereira de Melo, duquesa de Cadaval, desciende de dos dinastías, los Orleans y los Cadaval -un importante linaje de nobles portugueses-, y nació en Lisboa el 22 de febrero de 2012.
Su bisabuelo paterno era Conde de París, y su abuelo paterno, Michel de Orleans, es príncipe de Francia, descendiente directo del último rey y de la dinastía de los Capetos.
Pero Isabel también mantiene una profunda conexión con la Familia Real española, a través del rey Felipe VI, su padrino. El entonces Príncipe de Asturias viajó a Évora para asistir a su bautizo, celebrado en la iglesia de San Juan Evangelista, un templo gótico que se encuentra en el majestuoso Palacio de los duques de Cadaval -construido a finales del siglo XIV sobre las ruinas de un castillo árabe-.
“Mantenemos una excelente relación con la Casa Real española”, contaba hace un tiempo Carlos Felipe. La abuela paterna de don Felipe, doña María de las Mercedes -madre del rey Juan Carlos-, era hija de Luisa de Orleans, así que están unidos por lazos de sangre, aunque este no es el único vínculo del príncipe de Orleans con España.
Pese a que nació en París, se vino pronto con sus padres a Madrid y estuvo hasta los 20 años viviendo aquí.
Un guiño andaluz y la estrecha conexión familiar con España
Carlos Felipe ha procurado mostrarle España a su hija mayor. Pronto tocará el turno de la pequeña Élisabeth de descubrir “las maravillas de este país al que estoy tan unido”, nos decía hace un tiempo. “Lo sabéis bien: soy español de corazón, España ocupa un lugar muy especial en mi vida. Tengo muchas ganas de transmitirle mi amor por este país, por su cultura, su calidez y su gente”.
Sabemos que el año pasado Isabel pasó por España, acompañando a su madre en la inauguración de la artista Joana Vasconcelos en el Palacio de Liria.
“Mi hija estaba tan feliz de estar con su padrino”, contaba la duquesa de Cadaval. “Gracias Sofía Barroso por todo. Un hermoso momento en la historia cuando una noble familia abre su hogar histórico al arte moderno y al público. Dando continuidad al patrimonio y a la historia”.
Pero ese 2025 también supuso otro gran paso para Isabel, que debutaba en una cumbre real. Fue una de las invitadas a la fiesta con la que los Duques de Braganza celebraban sus 30 años de matrimonio y los 80 de Dom Duarte Pío.








