"Nuestra idea era crear piezas distintas a todo lo que ya existía”, afirman las fundadoras de Sach Atelier sobre su razón de ser. Objetivo conseguido. Y superado, ya que además han logrado ser reconocidas y reconocibles. “Nos define la personalidad. Nuestro mayor logro es que nos reconozcan. Es algo excepcional y consecuencia de ser fieles a nuestra visión creativa”, añaden.
Lola y Alejandra Esain Morales son hermanas y, a la vez, primas de Manuela López-Isasi; las tres han estado unidas toda la vida. Montar una marca fue un paso más en ese sólido nexo. “Tenemos una complicidad única”, confiesan. “Desde muy pequeñas ya estábamos rodeadas de creatividad. Organizábamos nuestros propios desfiles en el salón, cogiendo ropa de nuestras madres, cubiertas de joyas hasta parecer árboles de Navidad. No sabíamos si estábamos jugando o diseñando, pero, sin darnos cuenta, ya estábamos creando”, bromean.
La seguridad que revela su objetivo creativo y empresarial ya estaba en los inicios de la firma, allá por 2022. Nunca hubo vacilación o medias tintas. “Al principio hacíamos todo entre las tres. Ahora cada una tiene un rol, pero más allá de cargos Sach está en nuestro ADN. Nos representa y refleja nuestra forma de entender la moda, el trabajo y la vida. Por eso cuidamos cada detalle y seguimos implicándonos al máximo en todo lo que hacemos.”, apuntan las fundadoras.
Los inicios de la marca fueron, recuerdan, divertidos y caóticos. "No sabíamos a dónde iba a llegar, pero estábamos ilusionadas de empezar un proyecto nuevo y cada día soñamos con ese principio. Cada paso era nuevo, todo estaba por aprender y uno de los mayores retos fue precisamente enfrentarnos a lo desconocido. Todo lo tuvimos que aprender sobre la marcha, y seguimos aprendiendo todos los días", explican las tres primas.
“Uno de los mayores retos fue enfrentarnos a lo desconocido, pero venimos de un contexto de emprendedores y no hemos tenido miedo a arriesgarnos. Siempre hemos confiado en nuestro instinto”, cuentan.
“venimos de un contexto de emprendedores y no hemos tenido miedo a arriesgarnos. Siempre hemos confiado en nuestro instinto”
Su olfato ha demostrado ser impecable: en apenas cinco años son una de las marcas más valoradas y reconocibles del país. Pero es a nivel internacional donde más afianzadas están: un 70% de sus ventas son al extranjero, con mujeres tan influyentes como la modelo y empresaria Bella Hadid en su cartera de clientas. Sus inconfundibles piezas efecto espejo están en todas partes -oficinas, fiestas, playas e incluso bodas- y cada lanzamiento de Sach se agota. "Nuestras joyas tienen una identidad muy definida y reconocible. SACH es SACH", sentencian.
“Sin quererlo, hemos terminado ‘inspirando’ a los grandes. Al principio sorprende, pero lo vemos como una señal de que estamos haciendo las cosas bien y de que nuestras ideas tienen impacto”, reconocen sobre la influencia de sus creaciones en otras marcas. "Al final, esta situación no ha hecho más que reforzar nuestra identidad de marca, darnos visibilidad y reconocimiento", añaden.
“Emprender es duro pero increíble. Queremos seguir trabajando juntas y ampliar nuestro universo creativo para llegar a vestir a las mujeres de pies a cabeza”. Lo que empezó como una firma orientada a la joyería -ahí vieron, confiesan, un gran nicho de mercado- ha ido ampliándose a más complementos -casquetes, cinturones, etcétera...- y parece que este es solo el comienzo.








