El entrenamiento más 'cool'

Del pilates mat al lagree: 3 nuevas disciplinas fitness que tonifican, ayudan a desconectar y mejoran la concentración


El pilates clásico ha evolucionado hacia nuevas alternativas enfocadas en fortalecer, pero también en hacernos reconectar con nosotras mismas. Estos son los entrenamientos preferidos de las chicas que han cambiado el "gym" por el "studio"


Mujer practicando pilates © ALO
Amaia LeónRedactora jefe de Belleza
26 de septiembre de 2026 a las 18:29 CEST

Esa Pataky (50 años) ha cambiado el yoga por el pilates porque, dice, los movimientos son más delicados y concentrados. También explica que "se centra muchísimo en el core, muy importante para mantenerte erguida y fuerte". Pero estos son solo dos de los beneficios que han enamorado a la actriz... y a millones de personas -anónimas y conocidas- de todas las edades. 

El universo del pilates vive, no hay duda, su golden era y gran parte de este éxito se debe a las nuevas variantes más intensas (y mucho más cool). "Responden muy bien a lo que buscamos actualmente: sentirnos fuertes y cuidar nuestro cuerpo", opina sobre este auge Paula Tabuyo, instructora y fundadora del nuevo estudio Pilatte Sessions Atocha (calle Fray Luis de León 1, Madrid).

Media Image© alessandraambrosio

En esterilla

Comenzamos a dibujar el mapa del pilates este otoño con la modalidad que, desde fuera, aparenta ser más fácil: el entrenamiento en el suelo o pilates mat. "Parece más sencillo porque no hay una máquina de por medio, pero algunos ejercicios requieren bastante control y fuerza", nos dice Tabuyo, especializada en esta versión. "Trabaja la fuerza del core, la movilidad y la postura y mejora la coordinación, el equilibrio y la estabilidad", enumera sobre sus efectos físicos.

Media Image© Cortesía de Pilatte Sessions Atocha

Si bien se trata de un entrenamiento de bajo impacto y su objetivo fundamental es tonificar, también incorpora un componente cardiovascular que ayuda a perder peso. "Se queman aproximadamente entre 300 y 500 calorías por sesión, aunque depende de la intensidad, la duración y, por supuesto, de cada persona", afirma Tabuyo. 

El trabajo en pilates mat suele reforzarse con bandas, pelotas, mancuernas o barras de peso, aunque es posible practicarlo sin material. "Al no depender de máquinas, aprendemos a trabajar con nuestro propio peso y podemos practicarlo en cualquier lugar, en casa o en una habitación de hotel si estás de viaje", destaca.

Mujer practicando pilates © ALO

(MEGA) reformer

Donde sí necesitamos una máquina (y grande) es en la segunda estrella de los estudios: el pilates en megareformer, una evolución más potente del pilates con máquinas original. "Cuenta con más muelles, es decir, ofrece más resistencia e intensidad. Las máquinas son más amplias y largas que las clásicas, e incorporan barras y correas para hacerlas más seguras", nos explica Sandra González, fundadora y mánager del centro boutique Floor Studio (Calle de la Magdalena 27, Getafe).

Cada clase suele estar dedicada a una zona concreta: brazos y core, hombros y espalda, glúteos... "Así podemos enfocarnos en esa parte y completar la sesión con otras distintas para que el entrenamiento sea dinámico", detalla. Y es que otro de los factores que engancha es que cada clase de pilates es diferente a la anterior.

Media Image© Rtangles | Cortesía de Floor Studio

Lo último: 'lagree'

En un paso más allá en nivel de dificultad encontramos al lagree, recién llegado a España desde Los Ángeles. Se realiza en máquinas megareformer específicas, pero "lo que marca la diferencia es el método registrado, que lleva más de veinte años perfeccionándose", nos explica Clara Muñiz. La cantante ha sido una de sus primeras fans en Madrid, donde ha abierto dos estudios de Kore Lab Lagree. 

"Trabajamos muy despacio y sin perder tensión, por lo que el músculo no descansa. Con la práctica regular, ganas fuerza, tono y definición, resistencia muscular y estabilidad, mejoras el control corporal... Pero lo más bonito del lagree es que no solo cambia cómo se ve tu cuerpo, sino cómo te sientes dentro de él: mucho más fuerte", afirma. 

Clara Muñiz practicando Lagree© Cortesía de Kore Lab Lagree
Clara Muñiz practicando Lagree

¿Cuántas sesiones necesitas?

Como todos los métodos, el pilates requiere cierta constancia para percibir resultados y mejorar la práctica. Si vas a iniciarte en mat o reformer, el consejo es comenzar con dos sesiones semanales. "Con un buen instructor, la adaptación es relativamente sencilla: en uno o dos meses, yendo un par de veces a la semana, empezarás a sentir mejoría y comodidad", afirma Becca Alonso, coach en Floor Studio. 

En el caso del lagree, "yo recomendaría unas tres o cuatro sesiones por semana, dependiendo del nivel y de la actividad física que haga cada uno", apunta Clara Muñiz, que recalca la importancia de combinarlo con otros deportes y dejar descansar al músculo.

Media Image© Cortesía de Kore Lab Lagree

Los esenciales de una 'studio girl'

El entrenamiento de tendencia se acompaña (y se potencia) con tonos neutros, tejidos confortables y accesorios técnicos... de diseño.

1. SUDADERA (52 €), de Black Limba. 2. shorts (68 €), de Lululemon. 3. banda de resistencia (25,99 €, pack de dos), de Murtra Sport x Oysho. 4. ARO (14,99 €), de Domyos. 
5. BOLSA deportiva (25 €), de ekstract KIABI© ¡HOLA!
1. SUDADERA (52 €), de Black Limba. 2. shorts (68 €), de Lululemon. 3. banda de resistencia (25,99 €, pack de dos), de Murtra Sport x Oysho. 4. ARO (14,99 €), de Domyos. 5. BOLSA deportiva (25 €), de ekstract KIABI

Tres claves que comparten las nuevas variantes del pilates

  1. El origen. Estas modalidades de entrenamiento se basan en los principios del método pilates tradicional, creado a principios del siglo XX por Joseph Pilates. La "contrología", como llamó a su sistema, buscaba el control total del cuerpo y la mente, uniendo la fuerza física con la respiración y la concentración. Diseñó varios aparatos para practicarlo, entre ellos la primera máquina reformer.
  2. La postura. El pilates se basa en el control del cuerpo y la precisión de los movimientos, con lo que mantener una buena postura es esencial para experimentar sus beneficios. Colócate con el abdomen firme, los hombros separados del cuello y el pecho abierto (sin forzarlo). El instructor te guía en la sesión; sigue atenta sus instrucciones.
  3. La respiración. Coordina tu respiración con los movimientos para focalizarte en los músculos que estás trabajando y no perder la concentración. Siempre debes inspirar por la nariz y espirar por la boca.