Dormir bien es una de las grandes preocupaciones de nuestro tiempo. Cada vez prestamos más atención a las horas que dormimos, a la temperatura de la habitación o al uso de pantallas antes de acostarnos. Sin embargo, hay otro aspecto que genera muchas dudas: la postura en la que dormimos.
Desde hace años circulan recomendaciones que aseguran que dormir sobre el lado izquierdo es la mejor opción para la salud. También hay quien evita dormir boca abajo porque cree que es perjudicial o quien intenta permanecer toda la noche en la misma posición pensando que así descansará mejor. Pero ¿qué hay de cierto en todo ello?
Para responder a estas preguntas hablamos con el doctor Fadi Hallal, médico neurofisiólogo experto en sueño, miembro del Comité Científico de Wone Health y director del área de Sueño y Descanso (www.wonehealth.es) quien explica que la relación entre postura y descanso es mucho más compleja de lo que solemos pensar. Y desmiente un mito: dormir sobre el lado izquierdo no es la mejor postura para dormir.
Cómo influye la postura en la calidad del sueño
La postura al dormir sí tiene un impacto sobre nuestro descanso. Puede afectar a la alineación de la columna, a la respiración e incluso a la aparición de molestias musculares al despertar. Sin embargo, el experto aclara que no debe convertirse en una obsesión.
"La postura puede influir en la calidad del sueño, la respiración y la aparición de molestias cervicales o lumbares. Pero no debe vivirse como una obsesión: importa, aunque no hay una postura única ideal para todo el mundo". Al igual que ocurre con otros aspectos relacionados con el sueño, cada persona tiene unas necesidades diferentes. Lo que resulta cómodo para unos puede no serlo para otros.
¿Dormir de lado es realmente la mejor opción?
Cuando los especialistas hablan de posturas recomendables, dormir de lado suele aparecer entre las primeras opciones. Según explica Hallal, esta posición ayuda a mantener una mejor alineación de la columna y puede favorecer una respiración más estable durante la noche.
Aun así, el especialista insiste en que no existe una fórmula universal. "La mejor postura es aquella que permite descansar bien y despertar sin dolor".
En otras palabras, más que buscar una postura perfecta, conviene prestar atención a cómo nos sentimos al levantarnos cada mañana.
El mito de dormir sobre el lado izquierdo
Probablemente, sea uno de los consejos sobre sueño más repetidos en internet. Sin embargo, la idea de que todo el mundo debería dormir sobre el lado izquierdo no es del todo cierta.
Según explica el experto, esta postura puede ser recomendable en situaciones concretas. Por ejemplo, durante el embarazo avanzado, ya que favorece el retorno venoso y ayuda a mejorar la circulación sanguínea. También puede resultar beneficiosa para algunas personas que sufren reflujo gastroesofágico.
Pero fuera de estos casos, no existe ninguna razón para convertirla en una norma obligatoria. De hecho, muchas personas descansan perfectamente en otras posiciones.
¿Y qué ocurre si duermes sobre el lado derecho?
"Dormir sobre el lado derecho también puede ser perfectamente saludable si descansamos bien y no tenemos molestias", explica Hallal. Es cierto que en algunas personas con reflujo puede resultar algo menos favorable, pero para la población general no supone ningún problema.
Por eso los expertos recuerdan que el objetivo no es forzar una postura concreta, sino encontrar aquella en la que el cuerpo pueda descansar cómodamente.
¿Es malo dormir boca abajo?
Otra de las grandes dudas tiene que ver con la postura boca abajo, una de las más criticadas por los especialistas. Sin embargo, Hallal evita hablar en términos absolutos. "No es malo por definición", aclara.
Lo que ocurre es que esta postura suele exigir una rotación mantenida del cuello para poder respirar, algo que puede generar tensión muscular y favorecer la aparición de molestias cervicales. Además, en algunas personas también puede aumentar la presión sobre la zona lumbar.
Por este motivo, quienes duermen habitualmente boca abajo pueden beneficiarse del uso de una almohada más fina o de revisar determinados aspectos de su descanso si aparecen dolores frecuentes.
Es normal cambiar de postura mientras dormimos
Muchas personas se sorprenden al despertarse en una posición completamente distinta a la que tenían cuando se acostaron. Lejos de ser un problema, se trata de algo totalmente normal.
Y es que durante la noche realizamos pequeños movimientos de forma inconsciente que ayudan al cuerpo a aliviar puntos de presión, favorecer la circulación y mantener la comodidad.
Por eso, intentar controlar los movimientos durante el sueño no suele ser necesario. El propio organismo se encarga de buscar las posiciones más cómodas a medida que avanzan las diferentes fases del descanso.
La postura que puede ayudar en algunos casos de apnea
Lo que sí hay que tener en cuenta es que en algunos casos la postura sí puede influir en nuestra salud, sobre todo, si tenemos trastornos del sueño.
Según explica Hallal, algunas personas con apnea obstructiva del sueño o con ronquidos intensos presentan lo que se conoce como apnea posicional. En estos casos, los episodios respiratorios pueden empeorar cuando la persona duerme boca arriba y mejorar al hacerlo de lado.
Aun así, los especialistas recuerdan que la postura no sustituye un diagnóstico médico ni los tratamientos recomendados para este tipo de trastornos. Por eso, si existen ronquidos intensos, pausas respiratorias durante la noche o una sensación persistente de sueño no reparador, conviene consultar con un profesional especializado.
Qué puedes hacer para mejorar tu postura al dormir
Más allá de elegir un lado u otro de la cama, hay algunos aspectos que nos pueden ayudar a dormir mejor.
- Utilizar una almohada que mantenga el cuello alineado con la columna
- Elegir un colchón que sea firme pero adaptable al mismo tiempo
- Colocar una almohada entre las rodillas si se duerme de lado, ya que ayuda a mantener una mejor alineación corporal.
- Escuchar al propio cuerpo. Si una postura genera dolor o molestias de forma habitual, probablemente no sea la más adecuada.
Porque, como concluye el doctor Hallal, dormir bien no consiste en encontrar una posición perfecta que funcione para todo el mundo. La clave está en descubrir cuál es la que mejor se adapta a nuestras necesidades y nos permite despertar descansados cada mañana.












