Las grandes victorias se merecen un brindis a la altura. De brindis y vinos sabe mucho Marcos Llorente. El madrileño ha llamado la atención en esta ocasión al compartir en sus redes sociales la botella elegida para celebrar el título de España en el Mundial 2026, conquistado tras vencer 1-0 a Argentina con un gol de Ferran Torres en la prórroga: un Château Rayas Châteauneuf-du-Pape Réserve 2014, considerado por muchos expertos uno de los grandes vinos del planeta. Precisamente con Ferrán Torres y Marc Pubill ha compartido este vino, seguramente en homenaje al jugador catalán por el gol marcado.
A simple vista podría parecer una botella más. Su etiqueta mantiene un diseño clásico, casi inalterado desde hace décadas, muy alejado de las sofisticadas presentaciones de otros vinos de lujo. Sin embargo, para cualquier aficionado supone reconocer al instante una auténtica pieza de colección. Lo que aparece en la fotografía no es solo un gran vino francés. Es uno de esos nombres que despiertan auténtica devoción entre sumilleres, coleccionistas y amantes del vino de todo el mundo.
¿Qué vino ha elegido Marcos Llorente?
El vino que aparece en la imagen es un Château Rayas Châteauneuf-du-Pape Réserve 2014, elaborado en el Valle del Ródano, al sur de Francia. Su productor, Château Rayas, es una pequeña propiedad familiar que lleva décadas elaborando algunos de los vinos más codiciados del mundo. Su producción es muy limitada y gran parte de las botellas se asignan incluso antes de salir al mercado.
A diferencia de la mayoría de vinos de la denominación Châteauneuf-du-Pape –donde el reglamento permite hasta trece variedades–, Rayas elabora su tinto exclusivamente con la variedad garnacha (Grenache). El resultado es un vino de enorme elegancia, muy aromático y con una capacidad de envejecimiento extraordinaria.
¿Por qué Château Rayas está considerado un vino de culto?
Hablar de Château Rayas es hacerlo de uno de esos nombres que aparecen de forma recurrente en las listas de los mejores vinos del mundo. Su prestigio no se basa únicamente en las altas puntuaciones obtenidas por la crítica internacional. También influye una producción muy reducida, una filosofía de elaboración prácticamente artesanal y un estilo que rompe con lo habitual en los grandes tintos del Ródano.
Una botella que supera los 1.000 euros
La añada 2014 que aparece en la publicación de Marcos Llorente ya prácticamente solo puede encontrarse en el mercado de coleccionistas o en distribuidores especializados. Su precio suele situarse por encima de los 1.000 euros, aunque, dependiendo de su estado de conservación y procedencia, puede alcanzar cifras considerablemente superiores. Se trata de un vino cuya demanda supera ampliamente a la producción disponible, lo que explica que su valor aumente con el paso de los años.
¿Con qué platos se disfrutaría un vino como este?
Aunque muchas de estas botellas terminan formando parte de colecciones privadas, Château Rayas nace para acompañar la mesa. Por su extraordinaria complejidad, resulta perfecto junto a carnes de caza, cordero asado, pichón, platos elaborados con trufa o quesos curados de larga maduración. También puede disfrutarse por sí solo, servido a unos 16-17 ºC y dejando que respire durante un tiempo antes de la cata para que despliegue toda su riqueza aromática.
El detalle que no ha pasado desapercibido
En la imagen compartida por el futbolista destaca la pequeña etiqueta triangular situada en el cuello de la botella con la inscripción "Réserve 2014", uno de los rasgos más reconocibles de Château Rayas y una forma de identificar la añada sin modificar el diseño histórico de su etiqueta. Para muchos aficionados al vino, ese pequeño detalle basta para reconocer una de las botellas más legendarias de Francia.







