Pilar Conde, psicóloga: "Rodri con la Copa del Mundial representa a toda España unida por esta victoria, orgullosos de pertenecer a este país"


Te contamos por qué nos identificamos tanto con la Selección y todos los efectos positivos que ha generado en cada uno ganar esta final


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Amaia LeónRedactora jefe de Belleza
20 de julio de 2026 a las 14:12 CEST

El 19 de julio de 2026 es ya una fecha marcada en los corazones de los españoles: la Selección de nuestro país se ha hecho con la segunda Copa del Mundo de fútbol, tras más de dos horas de juego frente a Argentina. Un partido en el que millones de espectadores han sufrido (hemos sufrido) pues, a pesar del dominio de La Roja, el marcador no se ha adelantado a su favor hasta el gol de Ferrán Torres en la segunda parte de la prórroga, en el minuto 106. 

Pero, ¿por qué nos importaba tanto este partido, y todos los anteriores de España en el Mundial? ¿Por qué nos ha hecho tan feliz esta victoria que sentimos como propia? Hablamos con dos psicólogas sobre el efecto de este trofeo a nivel colectivo, de pareja e individual.

Los reyes Felipe y Letizia, junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, celebran la conquista del Mundial 2026 junto a la Selección Española© Getty Images
Los reyes Felipe y Letizia, junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, celebran la conquista del Mundial 2026 junto a la Selección Española

Un partido tenso hasta la prórroga

La Final del Mundial no fue un partido sencillo para España, que tuvo que hacer frente al carácter competitivo de los argentinos, así como a los implacables guantes de Emiliano Martínez, Dibu, el guadarmeta albiceleste. La Roja realizó más de 20 tiros a puerta mientras Argentina casi ni se acercaba al área. Como explica la psicóloga Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen, "en el partido vivimos diversas oportunidades de gol, lo que nos acercaba a esa anhelada victoria. Esos momentos derivaron en ir acumulando frustración, de impotencia, saber que lo teníamos cerca pero que no lo conseguíamos".

Por suerte, a 14 minutos del pitido final de la prórroga, el tanto llegó gracias a las botas de Ferrán. "Las expectativas ya estaban en ir a penaltis, por lo que ese gol y la cercanía al final del partido, desató no solo toda esa tensión acumulada durante todo el partido sino la euforia de saber que teníamos alta probabilidad de conseguirlo", afirma la experta.

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La Selección nos refuerza a nivel país e individual

Desde la Familia Real hasta Penélope Cruz, Javier Bardem y su hijo, en los últimos días hemos visto a miles de españoles seguir de cerca los partidos de la Selección y disfrutar con cada victoria, especialmente con el triunfo final, por supuesto. En casa, en los bares o frente a las pantallas gigantes dispuestas por todo el país, se percibe el sentimiento de unidad y la unión: todos apoyamos a La Roja de un modo que no sucede en otras competiciones. Incluso quienes nunca ven el fútbol se vuelcan en este torneo. ¿Por qué es así?

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Como nos explica Pilar Conde, en el Mundial "todos vamos con el mismo objetivo, no hay rivalidad entre nosotros, como sí sucede en La Liga. Pertenecemos a un grupo grande, esto hace que se refuerce la identidad de grupo, sentimiento de pertenencia". Y esto nos reporta un bienestar emocional a nivel individual ya que el ser humano es un ser social por naturaleza y (casi) siempre busca sentirse parte de algo.

"Pertenecer al grupo hace que las victorias y las derrotas se vivan como propias. El orgullo, la frustración, el disfrute, el miedo... Se experimenta de manera intensa, y desde esa identidad, por eso decimos "hemos ganado"", continúa la psicóloga.

Ver al capitán levantar la Copa es "la guinda del pastel, un momento único, especial; esa imagen que formará parte de la memoria colectiva de España. Rodri en ese momento representa a todo el país que vive el futbol con pasión, toda España unida temporalmente por esta victoria, con optimismo, con esperanza, sintiéndonos orgullosos de pertenecer a este país", nos explica la psicóloga.

Los Reyes y sus hijas en la final del mundial© Getty Images
La familia real celebra la victoria del Mundial con la Selección

Además, con el triunfo de la Selección, cada uno de nosotros experimentamos un beneficio añadido a nivel personal: "Al celebrar, la expresión de dichas emociones reporta bienestar", afirma la experta, que también menciona otros efectos positivos como "aumento de la autoestima, reducción del estrés, fortalecimiento de las relaciones sociales, sentido de propósito compartido, mayor resiliencia colectiva..." al ver una victoria de esta categoría. 

Además, desde el gol de Ferrán se desecadenó en cada uno de nosotros todo un mecanismo de recompensa a nivel individual, como nos explicaba hace unos días la también psicóloga Lara Ferreiro.

Ferrán Torres, tras el gol que ha dado la victoria a España© Getty Images
Ferrán Torres, tras el gol que ha dado la victoria a España

El placer de ver marcar un gol

Cuando nuestro equipo marca, no solo sentimos el logro como propio -"¡hemos marcado!", gritamos-, sino que se activa en el organismo un proceso de placer. El cuerpo libera dopamina, el neurotransmisor asociado a la recompensa y al bienestar, lo cual que nos genera euforia. Y si en ese momento nos abrazamos con alguien para celebrarlo, obtendremos oxitocina, conocida como la "hormona del amor".

Penélope Cruz y Javier Bardem en el partido del Mundial entre España y Bélgica© Getty Images
Penélope Cruz y Javier Bardem en el partido del Mundial entre España y Bélgica

Ganemos o perdamos, la pareja se beneficia

Por este último efecto, según Lara Ferreiro, ver un gran partido como la final del Mundial en pareja puede reforzar la relación. "Vivir juntos la tensión de un penalti, celebrar un gol o incluso afrontar una derrota activa lo que conocemos como sincronía emocional: ambos sienten lo mismo al mismo tiempo, reforzando la empatía, la complicidad y la sensación de formar parte del mismo equipo", explica. 

Ganar, como decíamos, aporta bienestar. Y si a esta sensación le sumamos la mencionada conexión emocional y la reducción del estrés al final del partido, el resultado no es otro que el baby boom que desató, por ejemplo, la victoria de España en el Mundial de Sudáfrica, en julio de 2010. Nueve meses después, en la primavera de 2011, se produjo un incremento de los nacimientos; niños y niñas a los que se llamaron "bebés-gol". ¿Sucederá lo mismo con esto nuevo triunfo?

Victoria Beckham apoya a David tras la derrota de Inglaterra en la semifinal del pasado 15 de julio frente a Argentina© GTRES
Victoria Beckham apoya a David tras la derrota de Inglaterra en la semifinal del pasado 15 de julio frente a Argentina

Pero incluso si España no hubiera sido campeona del mundo en este segunda ocasión, si tu equipo pierde, la relación sí saldrá reforzada: la derrota puede ser un sentimiento triste, pero al fin y al cabo es un sentimiento compartido. "No se trata únicamente de ganar o perder, sino de vivir juntos una experiencia significativa. Las parejas que aprenden a compartir tanto la alegría como la frustración desarrollan una mayor sensación de apoyo mutuo y cohesión", explica Lara Ferreira. Afortunadamente, no ha sido y hoy podemos decir con orgullo que España es bicampeona del mundo de fútbol.