¿Sabías que no es lo mismo tomar café de tueste natural que tomar café de torrefacto? La bioquímica María Hernández- Alcalá, cofundadora de Futurlife21, lo explicaba recientemente en el podcast Mamaquieroseremprendedor. "El café de tueste natural tiene evidencia de tener muchísimos beneficios", sostenía. "De hecho, se podrían tomar hasta cuatro o cinco cafés al día de tueste natural y tendría beneficios para la salud", aseguraba.
Explicaba que los cafés de tueste natural tienen menos cafeína que los de torrefacto pero señalaba que lo importante es saber que "la energía no tiene que venir de la cafeína del café". Para María, "la energía tiene que venir del día a día: de llevar una alimentación nutritiva, de hacer deporte, de dormir bien… y de que el conjunto de tus hábitos haga que tengas energía. No de que sin café no puedas funcionar". A título personal, la especialista reconocía que no puede vivir sin café. "Pero no a nivel energético", sostenía. "Yo tengo la misma energía sin café que con café", aseguraba. Y explicaba que si lo toma es solo porque le encanta.
Para saber cuál es el café "bueno" del que habla María, nos hemos puesto en contacto con la nutricionista integrativa Elisa Blázquez. Esta especialista nos ha explicado que "es mejor el de tueste natural porque el de torrefacto se elabora añadiendo azúcar durante el tueste, lo que produce una caramelización intensa y genera más compuestos de oxidación y sustancias potencialmente irritantes".
Además, según la experta, "el torrefacto suele tener un sabor más amargo y se utiliza muchas veces para enmascarar calidades más bajas del grano". Para saber si estás comprando el café adecuado, "lo podemos identificar fácilmente en el etiquetado. Debe poner "café natural" o "mezcla". Cuando pone "mezcla", significa que combina café natural y torrefacto", revela.
Por qué tu cuerpo te pide más de un café al día
"Muchas veces el problema no es el café, sino lo que hay detrás", nos cuenta Elisa. "Cuando una persona necesita café constantemente para funcionar, suele ser una señal de que su cuerpo está fatigado. Puede haber falta de sueño reparador, estrés crónico, una alimentación insuficiente, exceso de carga mental, alteraciones del cortisol, déficits nutricionales o incluso problemas metabólicos", explica.
Nos cuenta que "el café nos da una sensación puntual de energía, pero no soluciona la causa del cansancio". De hecho, señala que "muchas personas entran en un círculo de más café, peor descanso, más fatiga y necesidad de todavía más estímulo".
Los beneficios del café de tueste natural
Como María, Elisa asegura que "el café natural no solo no es malo en la mayoría de personas, sino que además puede tener beneficios muy interesantes". "Es una fuente muy rica en polifenoles y antioxidantes, y la evidencia científica relaciona un consumo moderado de café con menor riesgo cardiovascular, metabólico e incluso neurodegenerativo en determinados contextos", revela.
El problema es que en nutrición solemos simplificar demasiado. No existe un alimento bueno o malo aislado del contexto. No es lo mismo tomar un café después de haber dormido bien y dentro de un estilo de vida saludable, que vivir con estrés crónico, dormir cinco horas y tomar seis cafés al día para sostener el ritmo. "Por eso siempre digo que no hay que juzgar solo el alimento, sino la persona y el contexto en el que lo consume", defiende.
Para terminar, Elisa recuerda que "la verdadera energía no debería venir solo de un estimulante. Viene de cómo funciona nuestro cuerpo". Por eso, recomienda dormir bien, exponernos a la luz natural por la mañana, movernos, mantener una buena masa muscular, controlar los picos de glucosa, comer suficiente y cuidar la salud intestinal.
Y algo muy importante: el estrés sostenido agota enormemente. Muchas veces una persona piensa que necesita cafeína cuando en realidad necesita descanso, pausas y recuperar capacidad de recuperación fisiológica. "Si queremos reducir café, podemos apoyarnos temporalmente en alternativas como el té verde, el matcha o incluso el cacao puro, que aportan estímulo más suave y acompañado de otros compuestos antioxidantes. Pero el objetivo no debería ser sustituir un estimulante por otro, sino entender por qué nuestro cuerpo siente que no tiene energía suficiente", dice Elisa.











