Suplementos para mujeres deportistas, ¿tienen que ser distintos a los de los hombres?


De la mano de la nieta de la famosa química Ana María Lajusticia, te explicamos qué características tienen que tener los complementos alimenticios para mujeres


Mujer en ropa deportiva tomando un batido verde© Getty Images
28 de abril de 2026 a las 15:30 CEST

Las mujeres que tomamos suplementos podemos estar cometiendo un error. No es grave, pero podemos corregirlo para que estos complementos alimenticios nos sean de verdad de ayuda y cumplan el objetivo para el que han sido diseñados. Por ejemplo, piensa en aquellos que usas si haces ejercicio físico. ¿Te has parado a pensar si están planteados para mujeres deportistas? La mayoría no. Y aunque se trate de las mismas sustancias, si la fórmula total del producto esta fabricada específicamente para nosotras, la eficacia será mayor. 

Esto es lo que afirma Lara Feliu, nieta de la famosa química Ana María Lajusticia, que ha lanzado su propia línea de suplementos para la mujer, amlsport. Con ella hemos hablado para que nos explique por qué sería más conveniente que tomáramos sustancias que tenga en cuenta aspectos como nuestro ciclo hormonal o la composición corporal. 

Mujer en ropa deportiva tomando un batido verde© Getty Images

Aspectos clave de la suplementación en la mujer 

Muchas veces se habla de suplementación como si fuera algo general, pero en la mujer no funciona así. Nuestro cuerpo cambia constantemente, y eso influye mucho más de lo que pensamos. "No es solo una cuestión de etapas de la vida, sino también del día a día. Hay momentos en los que tienes más energía, otros en los que te notas más cansada o te cuesta más recuperarte… y eso tiene mucho que ver con cómo están tus hormonas y con lo que tu cuerpo necesita en ese momento", afirma Feliu. 

De hecho, hay ciertos aspectos que en la mujer son especialmente importantes, como los niveles de hierro, la salud ósea o el equilibrio hormonal. Y cuando realmente entiendes eso y lo cubres bien, es cuando empiezas a notar la diferencia de verdad.

Mujer tomando un batido rosa © Getty Images

¿Por qué no sirven los suplementos diseñados para hombres?

De entrada, la experta explica que la realidad es que la mayoría de los suplementos deportivos no están pensados para la mujer. "Se han desarrollado durante años tomando como referencia el cuerpo masculino, sin tener en cuenta algo tan básico como nuestras hormonas o el ciclo menstrual", indica. Y eso, según la especialista, tiene mucha importancia. Como adelantaba, "nuestro cuerpo no responde igual: cambia la forma en la que generamos energía, en la que nos recuperamos o en cómo utilizamos los nutrientes a lo largo del mes". 

Entonces, le preguntamos ocurre algo por consumir suplementos genéricos. Nos responde que sí, pero que no es lo más adecuado. "Es como usar algo que no está hecho para ti: te puede ayudar, pero no estás sacándole todo el partido", señala. 

Además, añade, que "mujeres piensan que el entrenamiento no les funciona igual o que no es para ellas, cuando en realidad lo que falta es adaptar las herramientas a su fisiología". Por ello insiste que no es el cuerpo de la mujer rinda menos, sino que necesita un abordaje distinto. 

"No es que no funcionen los genéricos, pero no están pensados para nosotras", vuelve a recordar. Por ejemplo, "nosotras no regeneramos el músculo de igual manera y no gestionamos la energía del mismo modo que los hombres. Por ello, "si tomas un suplemento genérico que no tiene en cuenta todo eso, simplemente no estás aprovechando todo su potencial. Te puede ayudar, sí, pero no tanto como podría si estuviera adaptado a ti", recalca Lara Feliu. 

Mujer con ropa deportiva bebiendo un batido© alo

Estrógenos y rendimiento deportivo

Como vemos, una de las claves es que nuestras hormonas intervienen en todos los procesos fisiológicos. Por este motivo le preguntamos cómo influyen hormonas como los estrógenos a la hora de rendir en el deporte que hayamos elegido. "Influye muchísimo y creo que es algo que todavía no está lo suficientemente normalizado. Los estrógenos influyen en prácticamente todos los tejidos del cuerpo: músculo, hueso, sistema nervioso, digestión... así que cuando fluctúan, todo responde diferente", detalla. 

Por ejemplo, hay momentos del mes en que el cuerpo está más fuerte, con más energía y mejor recuperación y otros en que necesita más mimo y más tiempo. "Conocer ese ritmo propio y adaptar la suplementación a él es, literalmente, la manera ideal", subraya.  

Los hombres, en cambio, también tienen cambios hormonales, sobre todo con la edad. Pero son graduales, bastante lineales, sin esa variabilidad mensual que tenemos las mujeres. "Eso hace que para ellos sea más fácil seguir una pauta fija de suplementación. Para nosotras, el enfoque tiene que ser más dinámico, más vivo. No es más complicado, es simplemente diferente", agrega. 

Mujer tomando un zumo de naranja en la cocina© Getty Images

Las sustancias clave cuando entrenas mucho

Cuando entrenas mucho, el cuerpo entra en un nivel de exigencia distinto. No es solo cansancio: hay más desgaste muscular, se agotan antes las reservas de energía, aumenta la inflamación y el sistema inmune también se resiente. Por eso, "más que tomar de todo, la clave está en dar al cuerpo justo lo que necesita en ese momento", dice Feliu. 

Por un lado, es fundamental proteger y ayudar a regenerar el músculo, no solo alimentarlo. Aquí entran ingredientes como el HMB o la glutamina, que actúan directamente sobre el tejido muscular. También es importante asegurar una fuente de energía estable durante el entrenamiento, que evite esos picos y bajones que te dejan sin fuerzas a mitad de sesión.

Y, por último, ayudar al cuerpo a controlar la inflamación y acelerar la recuperación. Ingredientes como el extracto de romero, rico en ácido ursólico, tienen un papel muy interesante en este sentido.

Retrato de una mujer madura sonriente sentada en el suelo en la puerta de una terraza abierta disfrutando de un batido verde© Getty Images/Westend61

Suplementación en el deporte si tienes más de 50 años

¿Y qué pasa con las mujeres que llegamos a la quinta década de la vida? "A partir de los 50 y especialmente con la llegada de la menopausia, el cuerpo de la mujer cambia mucho, también a nivel deportivo. Las hormonas fluctúan y en muchos casos descienden, y eso impacta directamente en la masa muscular, la recuperación, la energía y, muy importante, en la salud ósea", explica la Feliu, que también es técnica de nutrición.  

Aquí el entrenamiento cobra aún más valor. No solo por rendimiento, sino como herramienta de prevención, especialmente frente a la osteoporosis. El ejercicio de fuerza, bien planteado, es clave para mantener el hueso y el músculo activos.

Pero también es cierto que el cuerpo ya no responde igual y necesita más apoyo. La recuperación es más lenta, las articulaciones pueden resentirse más y hay que cuidar mucho la base. "La suplementación en esta etapa debe ser muy estratégica. No se trata de hacer más, sino de acompañar mejor. Mantener la masa muscular, proteger el hueso y cuidar las articulaciones es fundamental", insiste la nieta de Ana María Lajusticia. 

En este contexto, combinaciones como el colágeno con magnesio tienen mucho sentido: ayudan a nivel estructural, músculo, tendones, articulaciones, y también apoyan la recuperación, algo especialmente importante cuando el cuerpo está sometido a estos cambios hormonales. Al final, entrenar en esta etapa no es solo posible, es necesario. Pero requiere entender el momento del cuerpo y darle las herramientas adecuadas para seguir respondiendo bien.