Cáncer de páncreas, la enfermedad con la que el Duque de Edimburgo convivió ocho años


Se trata de una enfermedad oncológica con una tasa de supervivencia muy baja. Aun así, hay motivos para el optimismo porque la investigación avanza.


El Duque de Edimburgo y la Reina Isabel II © Getty Images
30 de marzo de 2026 a las 18:30 CEST

Cada vez hay más certezas de la causa de fallecimiento del marido de la Reina Isabel II: sufrió un cáncer de páncreas. Así lo asegura la prensa británica. En concreto, el Daily on Sunday, en una de las entregas de La reina Isabel II, de Hugo Vickers, ha desvelado que el Duque de Edimburgo convivió con esta enfermedad oncológica los ocho años previos a su fallecimiento. 

"Los médicos detectaron una sombra en su páncreas y le practicaron una incisión en el abdomen para realizar una cirugía exploratoria. El diagnóstico fue cáncer de páncreas inoperable", según Vickers. Te explicamos qué es esta patología, sus síntomas y los avances que se han realizado en los últimos años. Y la Sociedad Española de Oncolología Médica (SEOM) nos adelanta un dato preocupante: la incidencia está aumentando. 

Retrato del Duque de Edimburgo© Getty Images

¿Qué es el cáncer de páncreas? 

El cáncer de páncreas es un tumor que se origina en el páncreas, un órgano situado detrás del estómago que cumple funciones vitales en la digestión y en el control de la glucosa en sangre. Este órgano produce enzimas que permiten descomponer los alimentos y hormonas, como la insulina, que regulan el azúcar. 

Cuando las células del páncreas comienzan a multiplicarse de forma descontrolada, se forma un tumor que puede interferir con estas funciones. Este tipo de cáncer es especialmente agresivo, porque las células malignas tienden a crecer rápidamente y a diseminarse a otros órganos antes de que aparezcan síntomas claros.

Una de las características más preocupantes del cáncer de páncreas es su agresividad y la ausencia de síntomas específicos en las primeras fases. Según el Dr. Mark Truty, cirujano oncólogo en la Clínica Mayo, “en el 50 por ciento de los pacientes, al momento del diagnóstico, el cáncer ya se ha diseminado a otros órganos desde el páncreas, lo que significa que se trata de un cáncer de páncreas metastásico en etapa cuatro”.

Esto se explica por la rapidez con la que las células del páncreas forman tumores y se extienden a órganos cercanos, y porque los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos. 

Duque de Edimburgo © Getty Images

Tal como explica la SEOM entre los más frecuentes están dolor abdominal, dolor de espalda, pérdida de peso y sensación de digestión pesada, que pueden atribuirse a otras enfermedades más comunes.

Existen algunos síntomas más específicos que pueden alertar sobre la enfermedad, como ictericia (color amarillento de la piel y ojos), orina oscura, heces claras y aparición reciente de diabetes difícil de controlar. Estos signos suelen indicar que el tumor está afectando los conductos biliares o al metabolismo de la glucosa.

El Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo, camina bajo la lluvia con oficiales militares.© Getty Images

En cuanto a los factores de riesgo sí son más conocidos. Estos incluyen el tabaquismo, la obesidad, la falta de ejercicio, el consumo elevado de grasas saturadas y un bajo consumo de frutas y verduras. 

Algunos estudios también han observado cierta relación con el consumo de alcohol. Seguir pautas de vida saludable, como no fumar, mantener un peso adecuado, realizar ejercicio regular y seguir una dieta rica en frutas y verduras, puede ayudar a reducir el riesgo.

Su incidencia en España 

Tal como nos adelantaba la SEOM, la incidencia del cáncer de páncreas en España ha ido en aumento en los últimos años. La tasa anual ajustada por edad por cada 100.000 personas ha crecido tanto en hombres como en mujeres entre 2004 y 2025: en los hombres ha pasado de 16,0 a 21,7 casos, y en las mujeres, de 10,8 a 16,4, lo que supone un incremento anual del 1,5% y del 2%, respectivamente.

En la actualidad, el cáncer de páncreas se sitúa como el octavo cáncer más frecuente en hombres y el quinto en mujeres. Por edades, los grupos con mayor incidencia son los de 50 a 69 años (37,7%), seguidos de 70 a 79 años (29,5%) y 80 años o más (29,6%), mientras que los menores de 50 años representan solo el 3,2% de los casos.

En cuanto a la mortalidad, en 2022 se contabilizaron 7.973 defunciones por cáncer de páncreas (16 por cada 100.000 personas/año), 4.006 en hombres y 3.976 en mujeres. Esto lo sitúa como el cuarto cáncer más mortal tanto en hombres como en mujeres. Los mayores de 80 años concentran el 33,9% de las defunciones, seguidos del grupo de 50 a 69 años con 32,3% y de 70 a 79 años con 30,6%. La supervivencia a cinco años tras el diagnóstico es baja, con un 10,3% en hombres y un 12,1% en mujeres según los datos de 2013-2017.

Imagen del Duque de Edimburgo© Getty Images

Diagnóstico

El diagnóstico del cáncer de páncreas requiere varias pruebas. La primera suele ser una tomografía computarizada, que permite visualizar el páncreas y los órganos cercanos. Si las imágenes no son concluyentes, se recurre a la resonancia magnética.

En algunos casos se realiza un análisis de sangre para detectar el marcador tumoral CA19‑9, presente en la mayoría de pacientes, aunque su elevación por sí sola no confirma el cáncer. La biopsia es necesaria para confirmar el diagnóstico, ya que permite analizar el tejido del páncreas y determinar si las células son malignas.

En centros especializados, la muestra de tejido suele obtenerse mediante ecografía endoscópica, un procedimiento que permite introducir un transductor por el esófago y el estómago para extraer tejido del páncreas y analizarlo de manera segura.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de páncreas depende del estadio de la enfermedad. Cuando el tumor ya se ha diseminado a otros órganos, la quimioterapia es la principal opción. Si el cáncer está confinado al páncreas, se puede combinar cirugía y radioterapia.

Duque de Edimburgo y Reina Isabel II© Getty Images

La cirugía consiste en extirpar el tumor completamente, siempre que sea posible y que el paciente pueda tolerarla y posteriormente recibir quimioterapia. En algunos casos se operan tumores que afectan vasos sanguíneos importantes, combinando cirugía avanzada con quimioterapia y radioterapia, lo que ha mejorado la supervivencia y la calidad de vida.

El objetivo del tratamiento es prolongar la vida y mantener la calidad de vida del paciente, adaptando la estrategia según la extensión del tumor y la condición física del paciente.

Avances en cáncer de páncreas

Sabemos que el cáncer de páncreas sigue siendo uno de los mayores retos para la oncología. Sin embargo, hay motivos para el optimismo, porque la ciencia está empeñada en aumentar la supervivencia. Así lo demuestra los expertos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), como Francisco X. Real, Carmen Guerra, Mariano Barbacid, Núria Malats y Alejo Efeyan, destacan importantes avances en prevención, diagnóstico y tratamiento:

  • Una app que predice el riesgo personal ya está en desarrollo. Núria Malats y su equipo integran factores como obesidad, diabetes, pancreatitis, consumo de tabaco y alcohol, junto con biomarcadores genéticos, microbioma y metaboloma, para estimar de forma individual la probabilidad de desarrollar cáncer de páncreas.
  • Se identifican nuevos genes implicados además de los conocidos BRCA. Por ejemplo, una variante en el gen CTRB2 aumenta el riesgo cuando se combina con otros factores como diabetes o pancreatitis. Estos descubrimientos ayudan a entender mejor cómo surgen los tumores.
  • La biopsia líquida podría detectarlo. Buscan desarrollar una biopsia líquida, es decir, un análisis de sangre que permita detectar el tumor en sus fases iniciales, antes de que sea letal, gracias al uso de inteligencia artificial para identificar los mejores marcadores. Esta ya existen en algunos tipos de cáncer, como el de colon., 
  • La cirugía puede ser más segura y eficaz gracias a algoritmos que predicen metástasis. Esto ayuda a los cirujanos a decidir si una operación beneficiará al paciente o si, por el contrario, no sería efectiva, evitando intervenciones innecesarias.
  • En tratamiento, comienzan a probarse los primeros fármacos dirigidos contra KRAS. Es un oncogén presente en el 90% de los tumores de páncreas. Aunque su eficacia es aún modesta, representan un cambio importante tras décadas sin nuevas estrategias.
  • Se estudian los mecanismos de resistencia a estos inhibidores de KRAS. El objetivo es comprender cómo los tumores logran evadir el tratamiento para desarrollar terapias más eficaces y con menor toxicidad.
  • Nuevos enfoques buscan interrumpir la comunicación entre el tumor y su entorno, como vasos sanguíneos, nervios y células inmunitarias. Esto debilita al cáncer y potencia la eficacia de las terapias, según el grupo de Alejo Efeyan.

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