Ni París ni Londres: el puente más alto de Europa estuvo en España y llegó a Hollywood


Más de 60.000 vehículos lo cruzan cada día sin imaginar que bajo sus ruedas se esconde una obra clave de la ingeniería española, firmada por el padre de una estrella del pop y convertida en escenario de Hollywood


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16 de mayo de 2026 a las 15:05 CEST

En España hay obras de ingeniería que pasan desapercibidas en el día a día, pero que en realidad tienen historias asombrosas detrás. Puentes, túneles o carreteras que son usados por millones de personas sin reflexionar sobre su origen, su importancia o su impacto más allá del uso práctico. 

Este es exactamente el caso de un viaducto que se encuentra en Canarias, el cual fue diseñado por una figura importante de la ingeniería española y, después de varios años, tenía un récord en Europa. Finalmente, terminó apareciendo en una de las sagas cinematográficas más conocidas del mundo.

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Un récord europeo en pleno Atlántico

Diariamente, lo cruzan más de 60.000 vehículos, pero no muchos conductores saben que están transitando sobre una de las obras más notables de la ingeniería española. Ubicado en el norte de Gran Canaria, el viaducto de Silva no solo transformó la vida insular; a lo largo de varias décadas fue el puente más alto de Europa.

En su construcción, en los últimos años de la década de 1970, esta infraestructura tenía una altura de más de 100 metros, lo que lo convirtió en el viaducto más alto del continente en ese tiempo.

La obra era parte de la carretera GC-2, que es fundamental para vincular municipios del norte de la isla, tales como Moya y Santa María de Guía. Hizo un cambio en la movilidad al reemplazar rutas largas y difíciles por una más rápida y segura, marcando un antes y un después.

Antes de que existiera, moverse por esta área significaba transitar caminos complejos, con curvas marcadas y trayectos que exigían paciencia. La vida diaria de miles de individuos cambió con la llegada del viaducto, ya que el trayecto se redujo a solo unos minutos.

Una obra firmada por una saga de ingenieros

José Antonio Torroja Cavanillas, ingeniero de caminos y una figura central en la ingeniería española contemporánea, es el responsable de esta asombrosa infraestructura. El hijo del reconocido ingeniero Eduardo Torroja, continuó una tradición técnica que se hizo notar en numerosos trabajos a lo largo de España.

Sin embargo, su nombre también está vinculado con la cultura popular por otra razón: es el padre de Ana Torroja, la famosa vocalista del grupo Mecano. Una curiosa confluencia que vincula la música y la ingeniería en una sola historia.

De reto técnico a símbolo del paisaje

El viaducto no es una construcción independiente. Este segmento es uno de los más difíciles en términos técnicos en España, ya que comprende un grupo de dos túneles y siete puentes concentrados en poco más de seis kilómetros.

La infraestructura tuvo que expandirse debido al aumento del tráfico a lo largo del tiempo. En 2010, se construyó un segundo viaducto paralelo más amplio y ajustado a las nuevas necesidades, fortaleciendo su rol estratégico en la isla.

Hoy en día, el puente es un elemento icónico del paisaje de Gran Canaria; se ha transformado en una imagen que combina la ingeniería con la naturaleza, al elevarse sobre barrancos y plantaciones.

Un puente de película

El viaducto, además de ser impresionante, también fue notado fuera del campo técnico. En 2013, se escogió como localización para una de las entregas de la conocida saga de Fast & Furious.

Las escenas filmadas en esta estructura hicieron que su imagen llegara a millones de espectadores alrededor del mundo, lo que lo transformó en un inesperado actor principal del cine de acción.

A pesar de que no todos lo reconocen de inmediato, este puente español ha sido inmortalizado en la gran pantalla, agregando así un nuevo capítulo a su ya impresionante historia.

Mucho más que una infraestructura

El viaducto de Silva es un modelo ideal de cómo una obra de ingeniería puede sobrepasar su función práctica. No solo solucionó un problema de movilidad, sino que además se transformó en un ícono cultural, en un referente técnico y, con el paso del tiempo, en un símbolo del progreso.

Una estructura que conecta generaciones, ya sean de ingenieros, de conductores o de espectadores de cine, y que muestra que en lo cotidiano pueden hallarse historias asombrosas.