Jordi Cruz y su espectacular tarta de zanahoria: “Posiblemente, la mejor carrot cake del mundo”


El popular cocinero ha mostrado en sus redes sociales el paso a paso para hacer en casa este clásico de la repostería.


El cocinero Jordi Cruz.© Getty Images
16 de mayo de 2026 a las 9:00 CEST

Aunque su nombre nos lleva muchas veces a pensar en la repostería de EEUU, en realidad el origen de las tartas y postres elaborados con zanahoria tiene sus orígenes en Europa, cuando el azúcar era muy caro y se usaba este vegetal como endulzante natural. Fue, por ejemplo, algo habitual durante la Segunda Guerra Mundial; en Inglaterra aparecieron recetas de ‘puddings’ y bizcochos de zanahoria, que después viajarían a Estados Unidos. Esos postres dieron lugar a dulces más contemporáneos, caso de la carrot cake.

Jordi Cruz, arrancando con su receta de Carrot Cake. © jordicruzoficial
Jordi Cruz, arrancando con su receta de Carrot Cake.

Una tarta que hoy goza de popularidad mundial, a base de zanahoria rallada, harina, huevos, especias y su característica cobertura de queso crema (‘cream cheese frosting’). Es precisamente este icónico postre el que el chef Jordi Cruz nos enseña a preparar en una de sus publicaciones de Instagram.

Su versión presenta algunas diferencias respecto a la versión más clásica, pero en lo fundamental, las elaboraciones son las propias de esta tarta que gusta por igual a pequeños y mayores.

PRIMER PASO: EL BIZCOCHO

Arranca Cruz su receta triturando la zanahoria (175 g) que el cocinero ha preferido cortar previamente en dados -no rallada-. Le suma 100 ml de aceite de coco “y un poquito de esencia de vainilla al gusto”, explica, justo antes de cerrar el procesador y triturar hasta obtener un puré no muy espeso y homogéneo, que reserva.

Por otro lado, en el bol de la abatidora amasadora, pone cuatro huevos a montar y, mientras está en marcha, suma 150 gramos de azúcar. En este caso, el chef usa azúcar de flor de coco porque, según explica, tiene un índice glucémico más bajo que el azúcar regular, “pero podéis poner el azúcar que más os guste”, apunta.

Distintos momentos de la elaboración. © jordicruzoficial
Distintos momentos de la elaboración.

En una jarra medidora, el cocinero va sumando los ingredientes secos: 150 g de harina; 3 g de canela; 1,5 g de nuez moscada; 0,5 g de clavo de olor y 10 gramos de impulsor (polvo de hornear).

A continuación, Cruz suma al recipiente donde están los huevos con el azúcar el puré de zanahoria reservado previamente. Y, con ayuda de un tamizador, incorpora también los ingredientes secos que tenía en la jarra.

Para que todos los ingredientes se mezclen, lo hace en dos veces: primero, durante muy pocos segundos (alrededor de 20) en la amasadora con potencia muy suave. Y después, a mano, con ayuda de una espátula y movimientos envolventes.

Una vez lo tiene listo, vierte la mezcla en un molde desmontable de horno, previamente engrasado y, con el horno precalentado a 180º, cuece el bizcocho durante 25-30 minutos.   

EL FROSTING, CON SABOR A MASCARPONE

Mientras se hace el bizcocho, el chef arranca la preparación del frosting. En primer lugar, poner a montar en el robot 500 gramos de nata. Y cuando está a medio montar, añade 40 gramos de azúcar glas con vainilla (vainillado), y termina de montar y reserva.

En un bol aparte, añade 175 g de queso mascarpone, incorpora 40 gramos de azúcar glas con vainilla y 100 gramos de chocolate blanco derretido. Mezcla bien y suma esa mezcla a la nata montada reservada. Termina montando ligeramente e introduciendo el frosting resultante en una manga pastelera.

Cruz utiliza mascarpone como queso protagonista para hacer el 'frosting'. © jordicruzoficial
Cruz utiliza mascarpone como queso protagonista para hacer el 'frosting'.

MONTAJE DE LA TARTA

Una vez cocinado el bizcocho, es importante, según explica el cocinero, dejarlo enfriar bien antes de proceder a desmoldar y a cortarlo por la mitad, para obtener dos capas del mismo grosor.

Con ayuda de la manga, Jordi dispone encima de la primera lámina de bizcocho una capa generosa del frosting de queso. Tapa con la otra lámina de bizcocho y, por encima, añade otra capa de frosting.

El cocinero termina su Carrot Cake con un poquito de zanahoria rallada por encima. © jordicruzoficial
El cocinero termina su Carrot Cake con un poquito de zanahoria rallada por encima.

Como toque final, suma un poquito de zanahoria rallada a esta tarta “esponjosa, aromática y equilibrada”, según define el propio Cruz. La probáis y me decís. “Posiblemente, la mejor carrot cake del mundo”, concluye el experto cocinero.

TIPS PARA HACER UNA CARROT CAKE CLÁSICA

Aprovechamos esta deliciosa receta de Jordi Cruz para recordar algunos consejos básicos cuando hacemos una carrot cake en casa:

  • Usa aceite suave en lugar de mantequilla.
    La carrot cake clásica suele llevar aceite vegetal porque mantiene el bizcocho más jugoso y tierno.
  • No sobrebatir
    Cuando añadas la harina, mezcla solo hasta integrar. Si sobrebates, el bizcocho puede quedar duro o gomoso.
  • Las especias, fundamentales
    Canela sí o sí; luego puedes añadir nuez moscada o clavo en pequeñas cantidades, como hace Jordi Cruz. También hay quien suma jengibre.
  • Tuesta las nueces antes.
    Si usas nueces o pecanas, tostarlas unos minutos potencia muchísimo el sabor y aporta mejor textura.
  • Recuerda engrasar el molde.
    La carrot cake es húmeda y, si no engrasas el molde, puede pegarse fácilmente.
  • Hornea sin abrir el horno constantemente.
    Abrir la puerta antes de tiempo puede hacer que el centro se hunda. Espera al menos a los últimos 10–15 minutos para comprobar.
  • Deja enfriar completamente el bizcocho.
    Haz como explica Jordi Cruz y deja enfriar bien el bizcocho cuando lo saques del horno. Si está templado, la cobertura de queso crema se derrite y pierde consistencia.
  • Mejora al día siguiente
    Como muchos bizcochos especiados, la carrot cake suele estar aún más rica tras unas horas en nevera porque los sabores se asientan.
  • Si quieres extra jugosidad…
    Añade un poco de yogur, compota de manzana o piña triturada. Muchísimas recetas americanas lo hacen.