Tras las recientes especulaciones sobre si Andrés Mountbatten-Windsor acudiría al enlace de su sobrino Peter Phillips y Harriet Sperling, un amigo de la pareja le ha contado en exclusiva lo siguiente a nuestros compañeros de HELLO!: "La boda será una celebración íntima y privada con sus familiares directos y sus amigos más cercanos en los Cotswolds. Es una zona donde crecieron y muy especial para ambos". Sobre la ausencia de los exduques de York, asegura que "no se consideró apropiado invitarlos (por su relación con el caso Epstein). Es el día más especial para los novios, y es evidente que su presencia acapararía la atención del evento".
El hijo de la princesa Ana se casa con su prometida el próximo 6 de junio en la Iglesia de Todos los Santos, de Kemble, Cirencester, y quien tampoco acudirá a la celebración es el príncipe Harry (ni, obviamente, Meghan Markle). Sobre ello, dicha fuente explica que Peter y su primo "no hablan entre ellos desde hace varios años y simplemente han perdido el contacto", por eso el hermano pequeño de Guillermo de Inglaterra no se encuentra en la lista de asistentes.
Cabe recordar que el príncipe ha roto su relación con muchos de sus familiares desde que se mudó a EE.UU. con su esposa en 2020, cuando decidió entonces desligarse de sus derechos y deberes con la corona británica. En cualquier caso, resulta llamativo que Harry no vaya a la ceremonia, dado que Peter sí estuvo en la boda de los duques de Sussex el 19 de mayo de 2018 en Windsor.
Aunque aún se desconoce de manera pública quienes estarán en la gran cita de los Windsor dentro de tres semanas, se cuenta lógicamente con los padres, las dos hijas y la hermana del novio. Este último mantiene también un estrecho vínculo con los príncipes de Gales, por lo que se espera que estos vayan con sus tres niños, y es muy probable que Eduardo y Sophie de Edimburgo lo hagan igualmente. Se entiende que, por supuesto, Carlos III y la reina Camilla no faltarán.
Dado que Peter y Harriet están divorciados, tuvieron que solicitar un permiso especial para casarse por la iglesia, y ya han recibido la autorización del párroco del templo donde se van a dar el 'sí, quiero'. El 'royal' de 47 años le propuso matrimonio a la que es enfermera pediátrica el pasado verano, regalándole un precioso anillo de diamantes. Lo anunciaron a través de un comunicado, en el que expresaban su alegría y la de sus seres queridos por este acontecimiento.







