Cada 15 de mayo, Madrid se llena de claveles y de chulapos, huele a rosquillas tontas y listas, y la pradera se llena de música. ¡Viva San Isidro! Pero, ¿cuánto sabemos realmente del hombre que inspira la fiesta? Más allá de la tradición y la fe, la ciencia y la historia nos han ido revelando datos sorprendentes sobre San Isidro Labrador que rompen por completo la imagen que teníamos de él. Ni era un anciano de 90 años, ni tenía una estatura corriente para su época.
Un hombre muy alto en pleno siglo XII
En el año 2022, un equipo de la Escuela de Medicina Legal de la Universidad Complutense realizó un exhaustivo estudio tomográfico (un TAC) a su cuerpo incorrupto, custodiado en la Colegiata de San Isidro. El resultado dejó a la luz varios resultados sorprendentes, el primero relacionado con la estatura del santo. Isidro medía entre 1,67 y 1,86 metros. Para la época medieval (hablamos del siglo XII), donde la altura media de los hombres apenas rozaba el 1,60 debido a la desnutrición y las enfermedades, el santo madrileño era de gran estatura.
Según los datos de los forenses, el santo falleció a causa de una infección dental
El mito de los 90 años: una muerte prematura
Hay un mito en relación con su edad. Pero la ciencia ha desmontado su supuesta longevidad. Durante siglos se repitió que Isidro había muerto con 90 años, casi centenario, una anomalía absoluta para la Edad Media. Sin embargo, el análisis forense determinó que murió entre los 35 y los 45 años.
La causa de su muerte no fue la vejez, sino una fuerte infección dental. Los estudios desvelan que tuvo una gran fístula en el maxilar izquierdo, provocada por caries crónicas, lo que derivó en una infección que pasó a la sangre, lo que hoy conocemos como una sepsis. Hay que tener en cuenta que en la época en la que vivió el santo, no se habían descubierto los antibióticos, por lo que cualquier infección podía suponer una sentencia de muerte.
¿Quién era realmente San Isidro?
Isidro no fue un terrateniente, sino un humilde pocero y jornalero que nació hacia el año 1082, justo en la transición en la que la ciudad de Madrid dejó de ser una fortaleza musulmana (Mayrit) para pasar a manos cristianas. Trabajaba como agricultor en las tierras de la familia Vargas y su día a día era duro, marcado por el sol, la tierra y el agua, un elemento con el que demostró tener una conexión especial.
Cuáles fueron sus milagros
La tradición le atribuye hasta 43 milagros, pero el más famoso de su vida (y uno de los preferidos de los madrileños) tiene que ver con el agua:
- El pozo milagroso: Su hijo pequeño cayó a un pozo profundo. Isidro y su esposa rezaron con fe y las aguas del pozo comenzaron a subir milagrosamente hasta la superficie, devolviendo al niño sano y salvo, flotando en su cesta.
- Hacer brotar agua: En un día de calor extremo, su amo Iván de Vargas le pidió agua. Isidro golpeó el suelo con su vara de labranza y, al instante, brotó un manantial que aún hoy surte la fuente de la ermita.
Su mujer, Toribia Alfonso, también fue considerada Santa
¿Quién fue la mujer del Santo?
Isidro estuvo casado con Toribia Alfonso, a quien hoy conocemos como Santa María de la Cabeza (su fiesta se celebra el 9 de septiembre). Lejos de ser una figura sumisa a la sombra de su marido, Toribia fue una mujer independiente, labradora y con sus propios milagros atribuidos, como cruzar el río Jarama extendiendo su mantilla sobre las aguas.
Curiosamente, tras la muerte de su hijo, la pareja decidió vivir en castidad y separarse para dedicarse a la oración. Ella se mudó a una ermita en Caraquiz (Guadalajara) mientras que Isidro se quedó en Madrid. Su propio sobrenombre "de la Cabeza" viene de una tradición singular: su cráneo se guardaba en un relicario y se sacaba en procesión para pedir la lluvia.
Tres datos curiosos sobre el Santo
- El cuerpo de San Isidro ha sido usado durante siglos como "medicina" por la monarquía española. Se dice que Carlos II (el Hechizado) mejoró de unas fiebres tras meterse el cuerpo del santo en su cama. A la reina Mariana de Neoburgo también se lo llevaron para sanarla.
- Al cuerpo incorrupto del santo le faltan varias partes debido al "fanatismo" de sus devotos. Una dama de la corte de Isabel la Católica le arrancó un dedo del pie de un mordisco para quedárselo como reliquia, y el cerrajero del rey Carlos III le robó un diente.
- Aunque es el patrón indiscutible de Madrid y del campo español, su fama cruzó fronteras. Es muy venerado en varios lugares de Hispanoamérica, especialmente tras su canonización en 1622.






