A lo largo de mi vida he tenido que pasar por muchos tipos de dormitorios, más grandes y más pequeños, por lo que cuando he tenido que organizar la habitación que comparten mis hijos (quizás la más reducida de la casa) yo ya tenía muchos de trucos para ordenar bien todo el espacio disponible. Créeme, aunque no seas experta en interiorismo, puedes conseguirlo.
Además de buscar la manera de que el espacio parezca mayor de lo que es (con espejos que reflejen la luz que entra, cortinas livianas que vayan del techo al suelo para que la sensación de verticalidad sea mayor o colores claros), tienes que intentar minimizar el número de elementos y, los que entren, lo más livianos posibles. Pero claro, entre ropa y objetos personales que hay que mantener dentro del dormitorio, esto último se complica. Sin embargo, hay muchas formas de llegar a un punto medio y, sobre todo, siempre ordenado, porque es una de las máximas para dar sensación de amplitud en un dormitorio.
Por eso, te cuento algunas ideas que yo he utilizado y he puesto en práctica y que, sin duda, me han ayudado mucho a conseguir un poco más de espacio o tenerlo todo mejor organizado.
Los 4 mejores trucos para organizar bien un dormitorio pequeño
MUEBLES A MEDIDA Y MULTIFUNCIÓN
Cualquier interiorista a la que le preguntes, te dirá que lo mejor en un dormitorio pequeño es hacer todo lo que puedas a medida, aprovechando cada centímetro, ya sea para usarlo o para dejarlo libre. Además, al hacerlo, puedes generar una mayor continuidad visual y, por tanto, una mayor sensación de amplitud.
Ahora bien, si en tu caso no es posible, al menos trata de que todos los muebles sean de la misma colección o color, para darle esa identidad que no cansa a la vista. Además, busca que sean siempre multifunción.
Un ejemplo muy claro es el canapé de la cama, que puede ser también el mejor espacio para guardar la ropa de cama, las mantas o y la ropa de otra temporada. Yo tengo hasta las maletas de viaje dentro y he visto amigas que lo han convertido en su zapatero particular, a falta de uno más cómodo. Pero también puedes hacerlo con tu cabecero o con la butaca que pones cerca de la ventana.
APROVECHA LAS ZONAS 'MUERTAS'
Cuando tuve que empezar a compartir armario, me di cuenta de la cantidad de espacio que mi ropa necesitaba y aprendí a utilizar todos esos espacios muertos que se generan en un dormitorio y que son extremadamente valiosos.
Un buen ejemplo es el que se queda detrás de la puerta del dormitorio, que es un lugar fantástico para colgar la ropa a medio usar o dejar preparado tu outfit del día siguiente, sin arrugarse ni molestar. Además, genera mucho desorden ven acumularse la ropa encima de la cama o de un rincón del dormitorio. Puedes utilizarlo para eso o para colgar, por ejemplo, tus accesorios de invierno y de verano.
De la misma manera, puedes aprovechar esos pequeños centímetros que se quedan entre armarios y cómodas, entre una pared y algo de mobiliario o entre la mesilla y el alfeizar de la ventana con estanterías mínimas o carritos, aprovechando cada centímetro.
CAJAS Y ESTANTERÍAS, MAXIMIZAR EL ALMACENAJE
En los dormitorios más pequeños, yo tengo claro que hay que ser muy amiga de todo aquello que se llame caja, cesta o estantería. Y es que, de esta forma, puedes guardar lo que sea prácticamente en cualquier hueco y, además, usar las alturas de las habitaciones, que suelen estar vacías y da menos sensación de agobio, para guardar tus cosas.
Por eso, si tu cama no tiene un canapé en el que poder almacenar, utiliza cajas con ruedas de plástico bien cerradas o los altillos de los armarios para apilar cajas también con tapas. Son lugares más inaccesibles, pero con mucha capacidad. También puedes hacerte con cajas mucho más pequeñas para mantener el orden en otras cosas más pequeñas e, incluso, meterlas en los cajones y hacer de divisores.
ANCLADO A LA PARED, ESPACIOS MÁS LIMPIOS
Por último, estudia bien los frentes que tienes disponibles en tu pequeño dormitorio y obsérvalos, porque quizás puedes crear un pequeño murete coronado con una estantería de madera encima, creando así un original cabecero con estante a su vez. Además, al hacerlo, puedes descubrir puntos en los que colocar almacenaje extra, con estantes siempre volados, porque, como comentábamos al principio, hay que intentar utilizar muebles lo más livianos posibles.
De ahí que la sea una idea estupenda utilizar una mesilla de balda con cajón colgada justo al lado de la cama, que deje todo el espacio inferior liberado para colocar tus zapatillas, sin verse recargado. Igual que las estanterías para cuadros, que se pueden reconvertir en auténticas estanterías.
























