Tal y como recoge la revista ¡HOLA! de esta semana en imágenes exclusivas, la boda de Paco Arango, creador de la Fundación Aladina, y la financiera vasca Begoña Aguilera fue de ensueño. El enlace que se celebró el viernes 8 de mayo en la iglesia madrileña de San Pablo de la Cruz, en el barrio de Hortaleza de Madrid, comenzó justo cuando las lluvias torrenciales de ese día cesaban para iluminar un cielo que acompañó con un arcoíris a los novios y a todos los invitados, entre los que no solo se encontraban Isabel Preysler y su hija Tamara Falcó, sino otros grandes amigos que te mostramos, así como las tendencias de moda que hizo que esta celebración también estuviera marcada por la innovación, además de por la elegancia con guiño vintage.
Moda española para la novia
En tan significativo día, Begoña Aguilera, que comenzó su relación con el filántropo Paco Arango hace años, no dudó en llevar moda española. En concreto, se decantó por un vestido de Alvarno, sello tras el que se encuentran los creadores Álvaro Castejón y Arnaud Maillard, quienes fundaron esta marca en 2009 en Madrid. De ellos llevó una creación de escote cuadrado, corte imperio y mangas abullonadas, muy en sintonía con la tendencia de la serie Los Bridgerton que arrasa esta temporada.
La conexión de Isabel Preysler y Tamara Falcó
Sin embargo, el clasicismo o los diseños historiados dieron paso a la innovación entre gran parte de las invitadas. Por ejemplo, Isabel Preysler y Tamara Falcó demostraron su complicidad madre e hija con vestido de estampado bohemio y acabado vintage. La primera lo hizo con un diseño en tonos rojizos y motivos Paisley que acompañó de un cómodo chal para protegerse de las bajas temperaturas y un clutch rígido.
Por su parte, la marquesa de Griñón, que acudió junto a su marido, Iñigo Onieva, muy elegante de traje, optó por una creación en motivos florales y detalle tipo mosaico creando un favorecedor falso-corsé en la cintura, de la firma Saloni. Ella también quiso llevar un clutch rígido, aunque el suyo era de cristales y acabado Art Decó.
Tendencias para todos los gustos entre las invitadas
Marcando la diferencia, también acudió hasta esta celebración mágica Fiona Ferrer. La empresaria y escritora optó por no llevar vestido, demostrando que hay opciones muy diferentes a la hora de ser la invitada perfecta. Para ella, su elección ganadora fue combinar una blusa azul con lunares y lazada desestructurada, con una falda acampanada en color negro. En sus manos, llevó un clutch azul (310 euros) de su propia firma de moda, Fiona Ferrer Leoni. Este accesorio, confeccionado en piel lisa, presenta un trenzado a mano en la solapa muy elegante.
Arrasan los estampados florales entre las invitadas
También con estampados muy llamativos pudimos ver a Samantha Vallejo-Nágera y Teresa de la Cierva, grandes amigas de los novios. La primera llevó un vestido muy primaveral con flores en tono rosa pastel que acompañó de una capa en vibrante verde. Por su parte, la segunda optó por el elegante juego del blanco y negro para un jardín muy artístico que enmarcaba su elección de moda.
Estilo vintage para las bodas de primavera
De acabado antiquísimo, Ishtar Espejo también apostó por las flores con personalidad en un vestido oscuro con motivos florales anaranjados, escote Bardot y falda larga acampanada. La directora de Aladina, que acudió junto con su marido, Carlos Ochoa, encontró esta elegante creación en la colección Primavera/Verano 2025 de Pedro del Hierro.
También con guiño vintage era la elección de la actriz Irene López, pareja del actor José Coronado. En concreto, llevó un vestido de encaje negro en acabado floral, que, elegantemente, descansaba sobre un fondo nude. Apostando por la coherencia cromática, lo combinó con un abrigo y complementos al tono.
Unas llamativas palmeras
Marta Barroso también se enamoró de la tendencia floral con su vestido cuajado de ramilletes. Sin embargo, la periodista innovó al decantarse por un diseño que en la zona del cuerpo presentaba unos bordados de enormes palmeras en dorado. Para ficharlo, hay que viajar en el tiempo, pues se trata de una propuesta de los españoles Ailanto (colección Primavera/Verano 2019; inspirada en Rene Lalique, el padre de la joyería moderna).
Los colores lisos siguen gustando
Y dentro de este universo de dibujos florales, estampados y acabados vintage, también hubo cabida para apuestas de invitada en colores lisos. Y, además, en tonos de suma tendencia. De este modo, el tan querido y favorecedor amarillo mantequilla fue la apuesta de Miriam de Ungría. La princesa lo dispuso en un conjunto de top y falda con lazada en la cintura a juego, que, magistralmente, combinó con complementos en nude.
Por su parte, Begoña Aguilera se cubrió, literalmente, en azul pastel. La delicadeza de su elección se conjuga a la perfección con su bolso plateado de flecos.













