¿Eres de las que a finales de mayo quiere prescindir del maquillaje y dejar que la piel respire pero te gustaría verte más morenita? ¿Te da miedo ponerte al sol porque vayan a salirte manchas en la piel y no quieres aplicarte gotas autobronceadoras por temor a que se te ensucie el poro? Hemos querido saber más sobre este producto, que tanto interés genera a estas alturas del año, y nos hemos puesto en contacto con dos dermatólogos profesionales.
¿Se pueden aplicar en la cara o manchan el poro?
Según el doctor Carlos Morales Raya, dermatólogo experto en acné, láser y estética y director médico de la clínica que lleva su nombre en Madrid y de Raya Cosmética dermatológica, sí, se pueden aplicar en el rostro. De hecho, asegura que las formulaciones en gotas suelen estar diseñadas específicamente para esta zona, con texturas más ligeras y generalmente formuladas para minimizar el riesgo comedogénico (probabilidad de obstruir los poros y provocar granitos) frente a los autobronceadores corporales".
Nos cuenta que el principio activo, la dihidroxiacetona (DHA), tiñe las células muertas de la capa córnea mediante la reacción de Maillard. Esto significa que si el poro está dilatado o hay acumulación de queratina (como en los puntos negros), puede concentrarse más producto en esas zonas, oxidarse y dar una apariencia de poro más oscuro. Pero ¡ojo! no porque se "ensucie", sino por esa mayor acumulación. "Como experto, aconsejo una exfoliación suave previa y una buena limpieza diaria ayudan a evitar este efecto de "punteado", dice el doctor Morales.
La mejor forma de utilizar tus gotas autobronceadoras
Para el doctor Juanma Revelles, dermatólogo y fundador de la clínica Le Boost, utilizar las gotas autobronceadoras mezcladas con la crema hidratante es lo ideal. "También se pueden mezclar con el sérum, especialmente si es hidratante, porque facilita una aplicación más homogénea y reduce el riesgo de parches", señala. Sin embargo, no recomienda mezclarlas con la base de maquillaje. "Lo ideal es aplicar primero el autobronceador (solo o mezclado con hidratante o sérum), dejar que el color se desarrolle y después maquillarse si se quiere".
¿Te van a salir más manchas si te las pones?
El doctor Morales es firme: "Las gotas autobronceadoras no causan melasma ni léntigos solares". Sin embargo, sí advierte de que "pueden hacer que las manchas ya existentes se vean temporalmente más oscuras, ya que esas zonas suelen captar más producto". Y, sobre todo, recuerda que "el bronceado que producen es superficial y no protege frente a la radiación UV, por lo que el uso de fotoprotector sigue siendo imprescindible".
Incompatibilidades
Aunque los expertos señalan que las gotas autobronceadoras no son incompatibles con ningún producto sí avisan de que:
- Con los retinoides y exfoliantes se acelera la renovación celular, por lo que el autobronceado durará menos tiempo. Eso sí, bien utilizados, juegan a favor: exfoliar la piel en los días previos a la aplicación es una de las mejores formas de conseguir un tono más uniforme.
- Con la vitamina C, al ser un entorno ácido, puede alterar ligeramente el desarrollo del color si se aplican simultáneamente.
Cuidado si tienes rosácea
Aunque no tienen por qué afectar, el doctor Morales sí advierte de que "la piel con rosácea tiene la función barrera alterada y puede ser más reactiva". Asegura que "la DHA puede resultar ligeramente deshidratante en algunos casos, por lo que conviene introducirla de forma progresiva y realizar una prueba previa".
Por su parte, el doctor Revelles repara en un aspecto importante: si lleva alcohol o perfume, puede irritar en pieles sensibles. Así que tienes que fijarte bien en la fórmula. Aun así, los expertos reconocen que "para muchos pacientes es un buen aliado cosmético, ya que el tono dorado ayuda a neutralizar ópticamente las rojeces".
Gotas bronceadoras y embarazo
En general, su uso tópico se considera seguro, según los dermatólogos. El doctor Morales señala que organismos como la FDA (Food and Drug Administration) consideran que la dihidroxiacetona (DHA) es segura para su aplicación externa durante el embarazo, ya que su absorción sistémica a través de la piel es mínima. "Aun así, como criterio de prudencia durante el embarazo, se recomienda optar por formatos en crema o gotas y evitar los aerosoles o sprays, para no inhalar el producto", apunta.










