Cada vez se estrecha más el cerco a las llamadas de spam, pero no es suficiente. El móvil sigue sonando, los pocos teléfonos fijos que quedan en casa también y muchas personas continúan cayendo en una trampa tan molesta como peligrosa. Y eso que muchos teléfonos móviles ya iluminan su pantalla en rojo con avisos como "fraude" o "spam". Sin embargo, entre tantas llamadas y tanta insistencia, acaba colándose una voz al otro lado que dice llamar del banco, de una empresa conocida, de un servicio técnico o incluso de parte de un familiar con una urgencia.
El problema ya no es solo perder unos minutos contestando una llamada no deseada. Las estafas telefónicas se han sofisticado, juegan con la prisa, el miedo y la confianza, y pueden acabar con datos personales, claves bancarias o transferencias realizadas bajo presión. Por eso la Policía Nacional recomienda aplicar una regla sencilla antes de fiarse de cualquier número desconocido: el método LAP.
¿Qué es el método LAP de la Policía?
El método LAP es una fórmula de tres pasos para analizar una llamada desconocida antes de caer en una posible estafa. Sus siglas responden a Localización, Autor y Propósito: de dónde llaman, quién dice llamar y para qué lo hace.
Localización: mira el prefijo antes de contestar
El primer filtro está en el número. Si la llamada llega con un prefijo internacional y no estás esperando ninguna llamada de ese país, la recomendación es no contestar. En España, el prefijo habitual es +34 o 0034. La propia normativa contra el fraude telefónico obliga además a bloquear llamadas recibidas desde el extranjero cuando se identifican falsamente con numeración española, salvo excepciones como el roaming.
Autor: no basta con que diga que es tu banco o un familiar
El segundo paso es comprobar quién está al otro lado. Si dice ser una persona conocida, conviene hacer una pregunta que solo esa persona pueda responder. Y si asegura llamar de una entidad bancaria, empresa o administración, lo más seguro es colgar y contactar tú por un canal oficial.
Este punto es cada vez más importante porque las estafas ya no se limitan a una voz desconocida: también pueden usar urgencias falsas, suplantaciones e incluso imitaciones de voz con inteligencia artificial.
Propósito: si pide datos o dinero, cuelga
El tercer paso es el decisivo: ¿qué quiere quien llama? Si pide datos personales, claves, códigos, información bancaria o una transferencia urgente, hay que colgar. Los estafadores suelen crear sensación de emergencia para que la víctima no piense: un supuesto cargo extraño, una cuenta bloqueada, un familiar en apuros o una deuda inexistente.
Las nuevas normas ayudan, pero no sustituyen la prudencia
España ya ha puesto en marcha medidas para frenar las estafas telefónicas, como el bloqueo de llamadas internacionales que simulan proceder de números españoles y la prohibición de llamadas comerciales desde números móviles. Desde junio de 2025, las llamadas comerciales solo pueden hacerse con numeración geográfica, numeración específica para comunicaciones comerciales o números 800 y 900.
Pero eso no significa que el riesgo haya desaparecido. Por eso el método LAP funciona como una regla mental rápida: localiza, identifica y pregunta para qué llaman antes de dar un solo dato





