Mitch Robles se deja la voz y la piel en escenarios punk con el grupo The Boston Babies. En él encontró un altavoz, una identidad y un público. Pero hoy, además, también puede presumir de triunfar en pantallas, un fenómeno que todavía está tratando de similar que él mismo pensó que nunca alcanzaría.
Tras su nominación como Actor Revelación en los Premios Goya por Romería, el intérprete ha confesado a Kinótico que nunca sintió que hubiera un lugar para él en esta industria: "Siempre he vivido con la sensación de que no había sitio para mí", confesaba emocionado al hablar del respaldo de la industria.
Él joven, de 22 años, contaba al medio español que siempre había sentido que no tendría lugar "ni en esta realidad ni en la otra", por lo que, "de repente, tener reconocimiento de gente de la industria del cine español, de académicos", y de los espectadores le hacía muy feliz. Si bien este es su caso, es, también, el de muchas otras personas que viven con el síndrome del impostor continuamente, o sienten que, aunque son valedores de ese mérito, nunca lograrán reconocimiento.
Por qué sientes que no hay espacio para ti
Pero, ¿qué ocurre cuando alguien que ha crecido sintiéndose fuera de lugar empieza, de pronto, a recibir aplausos? Para entenderlo, hablamos con Rocío Estébanez (@rocioestebanez_), psicóloga y coach especializada en autoestima y relaciones, fundadora del podcast Bravísima: "La sensación de que 'no hay sitio para un mismo' suele estar vinculada a la construcción de la identidad y a cómo una persona se percibe dentro de su entorno", explica.
Desde el punto de vista psicológico, los seres humanos necesitamos sentir que pertenecemos a un grupo, a una comunidad, para sentirnos también aceptados y reconocidos. "Cuando esa sensación no se consolida, ya sea porque te sientes diferente, incomprendido o fuera de las normas de un grupo o sociales, puede aparecer una sensación persistente de desajuste y malestar".
En el caso de Mitch Robles, que ha transita ahora entre la música y ahora el cine, esa dualidad puede intensificar la percepción de estar "entre mundos". El pasado, como siempre, juega un papel fundamental. Así lo detalla Rocío Estébanez: "Influye la historia personal. Personas que han crecido sintiendo que tenían que adaptarse demasiado, que sus emociones no eran bien recibidas o que no encajaban con las expectativas familiares o sociales, pueden desarrollar la idea interna de que su forma de ser no tiene lugar. Con el tiempo, esto impacta en la autoestima, pues la persona no solo siente que no encaja, sino que empieza a preguntarse si hay algo en ella que está mal".
Cómo reaccionas cuando sientes que no puedes encajar
Aunque hoy la industria lo aplauda, puede que una parte de él siga intentando entender qué ha cambiado realmente. La experta cuenta que esta sensación no siempre se traduce en aislamiento visible: "A nivel emocional, esta sensación se puede manifestar con soledad psicológica, incluso cuando la persona está rodeada de personas. No necesariamente implica aislamiento total, sino la percepción de que nadie termina de comprender quién es realmente. Puede hacer vida normal, pero por dentro sentir que nada termina de encajar".
En alguien como Mitch Robles, acostumbrado a subirse a un escenario o a ponerse frente a una cámara, podría aparecer de forma más sutil: dudas internas, autoexigencia o la necesidad de observar antes de confiar. Rocío Estébanez detalla que "también podrían aparecer efectos en forma de inseguridad social o miedo a mostrarse tal cual uno es. Sensación de ser ‘diferente’/‘raro’ o de no encajar del todo, una tendencia a observar mucho el entorno antes de sentirse cómodo, o episodios de dudas sobre el valor propio o el propio camino".
Además, la experta en salud mental añade un matiz interesante que encaja con perfiles creativos como el suyo: "En algunos casos, estas experiencias también se pueden relacionar con una alta sensibilidad o una identidad muy creativa, porque quienes perciben el mundo de manera intensa o distinta, a menudo, necesitan entornos más específicos para ser comprendidos".
Cómo aprender a habitar el reconocimiento
Si alguna vez te has sentido como el actor, te sientes todavía así, o alguien de tu entorno está pasando por algo similar, hay varias estrategias a seguir o que puedes recomendar para gestionar esta sensación:
- Revisar la narrativa personal. Es decir, "entender que sentir esto en algún momento de la vida es relativamente común, sobre todo en nuestra adolescencia donde estamos construyendo nuestra identidad y además, conociéndonos y explorando el entorno, las amistades, o la búsqueda personal o profesional", como explica la especialista. Según ella, "muchas personas interiorizan la idea de que ‘no encajan’, cuando en realidad lo que ocurre es que han estado en entornos que no reflejan quiénes son. En terapia se explora de dónde viene esa creencia y si sigue siendo válida”.
- Sostener el éxito sin traicionarse. Fortalecer la identidad propia es esencial. "Cuando una persona tiene más claridad sobre sus valores, su forma de relacionarse y su sensibilidad, deja de medir constantemente su valía según la adaptación a los demás", explica.
- Buscar contextos más coherentes con uno mismo. "A veces el problema no es la persona, sino el lugar donde intenta encajar. Cuando alguien encuentra espacios -sociales, profesionales o creativos- que reconocen su forma de ser, esa sensación de estar fuera de lugar suele disminuir de manera natural".
Quizá eso es lo que está viviendo ahora Mitch Robles: descubrir que sí hay sitio para él. No porque haya cambiado quién es, sino porque el entorno empieza a reconocerlo en un ámbito nuevo. Como concluye Rocío Estébanez: "El objetivo no es aprender a encajar a toda costa, sino encontrar o construir lugares donde uno pueda existir con autenticidad".















