La planta de flores azules, fácil de cuidar y perfecta para principiantes, que puedes cultivar en jardín o maceta


Si estás buscando una planta alegre y decorativa para tu jardín, el muscari puede ser una alternativa perfecta. Lo tiene todo: es bella, colorida durante la primavera, fácil de cuidar y muy versátil a la hora de situarla en el jardín. Estos son los cuidados que necesita.


Jardín con muscari© Unsplash
19 de agosto de 2026 a las 15:10 CEST

El universo de las plantas bulbosas es muy amplio y nos regala algunas especies realmente bellas y apetecibles para nuestro jardín. El muscari, también conocido como nazareno por el color de sus flores, es una de ellas. Cultívalo en el suelo o en maceta y disfruta de toda su belleza y esplendor la próxima primavera. 

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Un bulbo que perdura año tras año

El género Muscari incluye distintas especies de plantas bulbosas, aunque la más frecuente es la Muscari armeniacum, que es la que solemos cultivar en el jardín debido a que es poco exigente en sus cuidados y sus flores son de un vistoso color azul. 

El bulbo del muscari permanece enterrado en el suelo del jardín (o en la maceta) en los meses de invierno, época en la que acumula nutrientes que le ayudarán a brotar en primavera. Posee una característica especial: si lo cuidas correctamente podrá volver a renacer cada primavera durante muchos años. 

El muscari es una planta de pequeño tamaño, con hojas estrechas y alargadas y tallos florales que surgen en primavera. Las flores se agrupan en racimos verticales y muestran un precioso tono azul violáceo. Este es el color más habitual, aunque también hay muscaris de flores blancas, rosadas y celestes. 

Flor de muscari© Unsplash

Flores que alegran tus espacios de exterior

Una de las razones por las que merece la pena cultivar muscaris en el jardín es su abundante y preciosa floración. La planta florece al llegar la primavera, aunque en regiones cálidas la aparición de las flores puede adelantarse a finales del invierno. Todo depende de la variedad de muscari de que se trate y de la temperatura. 

Las flores surgen en racimos que permanecen bellos y frescos durante varias semanas, hasta que se van marchitando. Si hace mucho calor durarán algo menos. Cuando el muscari está en flor necesita que seamos cuidadosos con el riego, vigilando que no pase sed pero sin encharcarlo. Los ejemplares cultivados en maceta pueden requerir algo más de agua que los plantados en el suelo durante los meses de calor. 

Una vez la floración haya terminado puedes cortar los tallos florales, pero debes respetar las hojas de la planta mientras estén verdes, ya que siguen haciendo la fotosíntesis y produciendo y acumulando nutrientes en el bulbo. Así la planta contará con energía suficiente para rebrotar la siguiente primavera. Solo se quitarán las hojas cuando amarilleen y se sequen. Una vez secas puedes cortarlas y dejar el bulbo enterrado que entrará en un periodo de reposo.  

Muscari© Unsplash

Mil y una aplicaciones en el jardín

Nos encantan los muscaris por su versatilidad y todas las posibilidades que ofrecen a la hora de decorar con ellos el jardín. También puedes plantarlos en maceta. 

Si los cultivas en el suelo del jardín, puedes crear con ellos borduras de color, ponerlos al borde de un sendero, en zonas de rocalla o, incluso, debajo de árboles de hoja caduca. La clave está en plantar varios bulbos de muscari juntos para crear un conjunto llamativo y especial. 

Plantar muscaris en contenedor es una idea genial para dar color a una terraza, un porche o al propio jardín. Vigila que macetas y jardineras tengan agujeros de drenaje para que no se encharquen. 

Muscari© Unsplash

La luz que necesita el muscari

El muscari es una planta de fácil cultivo que no te planteará ningún problema, siempre que le proporciones los cuidados básicos que necesita. Recibir luz suficiente es uno de ellos, aunque también puede crecer en espacios de semisombra. Si la zona donde vives no es excesivamente calurosa puedes plantar los muscaris a pleno sol. 

Evita los emplazamientos demasiados oscuros, ya que las plantas de muscari crecen más débiles y la floración será escasa. Si los ubicas bajo árboles, procura que sean de hoja caduca: así tendrán luz en primavera, que es cuando la necesitan.

Muscari© Pixabay

Una planta que soporta el frío

No renuncies a sembrar bulbos de muscari solo porque la zona en la que vives presenta un clima frío en invierno. De hecho, se trata de una planta que soporta las bajas temperaturas, especialmente si está plantada en el suelo. En maceta puede sufrir más las consecuencias de las bajas temperaturas, pero siempre puedes trasladarlas en invierno a un lugar más protegido del frío. 

Por otro lado, en verano el muscari sufre por el calor excesivo, lo que puede provocar que su floración sea menos abundante. 

Bulbos de muscari© Pixabay

Así se plantan los bulbos

La época más adecuada para plantar los bulbos de muscari en el jardín es el otoño. En las próximas semanas, una vez termine el verano, podrás sembrar los bulbos enterrándolos a unos 7 cm de profundidad con la parte puntiaguda hacia arriba. Deben quedar cubiertos de tierra y con espacio suficiente alrededor para crecer y desarrollarse (deja unos 10 cm de distancia entre ellos). Ya solo tienes que regar un poco la tierra, lo que ayuda a asentar el bulbo.

Un consejo: sigue las mismas pautas para sembrar los bulbos en maceta. 

Muscari© Pixabay

¿Cómo hay que regar el muscari?

El cuidado más importante que debes procurarle al muscari está relacionado con el riego. Es una planta que no tolera el exceso de agua, por lo que debes esmerarte en no regarlo demasiado, ya que sufriría mucho y el bulbo podría pudrirse por la humedad. Por eso, en este caso más vale quedarse corto conel aporte de agua que pasarse.

Lo que más le gusta al muscari es contar con un terreno ligeramente húmedo durante la época de desarrollo. Esto no quiere decir que necesite riegos regulares y constantes. De hecho, lo más seguro es que no tengas que regarlo apenas, ya que suele tener suficiente con el agua de la lluvia. Si hay sequía, riégalo de vez en cuando cuando la tierra ya no esté húmeda.

Flores de muscari© Pixabay

El suelo, que esté bien drenado

Dada la escasa tolerancia del muscari al exceso de riego, esta planta necesita un terreno suelto y que presente un buen drenaje. No le importa mucho el tipo de suelo, siempre que no esté encharcado. Por eso si se trata de un suelo muy arcilloso y pesado, lo mejor es incorporar materia orgánica que mejore el drenaje. 

Para los muscaris cultivados en maceta utiliza un sustrato universal y añade algún material específico que ayude a que esté más aireado. Que no falte el agujero de drenaje en la maceta o contenedor. 

Muscari© Unsplash

¿Hay que abonar los muscaris?

No es este un cuidado muy necesario en el caso del muscari, ya que no necesita una gran cantidad de nutrientes para desarrollarse. Si el terreno en el que está plantado es fértil, no tendrás que fertilizarlo demasiado. Basta con que aportes de vez en cuando algo de materia orgánica, como compost.

Si quieres, utiliza un fertilizante para plantas bulbosas después de la floración, cuidando de que no sea demasiado rico en nitrógeno, ya que favorece que crezcan muchas hojas y menos flores. 

Muscari© Unsplash

Plagas y enfermedades

El muscari es una planta resistente y fuerte que soporta bien el ataque de las plagas, aunque a veces puede verse afectada por la acción de caracoles y babosas, sobre todo si hay mucha humedad en el ambiente. 

Mayor problema le causan las enfermedades como la podredumbre del bulbo, que sucede si la humedad del terreno es excesiva. En ese caso, el bulbo se debilita y no produce plantas nuevas.

Otras enfermedades que afectan al muscari son las causadas por hongos. Para prevenirlas procura sembrar los bulbos en emplazamientos soleados, evita el encharcamiento al regar y procura que las plantas estén bien ventiladas.