El rincón de Asturias donde es más fácil ver osos en libertad y es uno de los lugares más salvajes de España


En ningún lugar de España se ven tantos osos como en Somiedo. Pero hay que saber dónde buscarlos y hacerlo con respeto. Nadie mejor para guiarnos que una vaqueira de alzada, una antigua pastora trashumante que se conoce como la palma de su mano este concejo del sur del Principado, que es parque natural y reserva de la biosfera.


Lago del Valle, Parque Natural de Somied.© Gonzalo Azumendi
3 de octubre de 2026 a las 19:15 CEST

Todo el mundo ha visto osos en Somiedo. Juan, el de la hidroeléctrica, los ha fotografiado con el móvil. Herminio, el de Casa Miño, está cansado de verlos desde la terraza de su restaurante y Mario, que antes de trabajar aquí de camarero fue guía de la principal empresa ecoturística dedicada a avistarlos, llegó a ver once en un solo día. Por eso, cuando llevamos plantados casi dos horas en el mirador de La Peral, contemplando rebecos, corzos, ciervos, jabalíes, zorros, gatos monteses y humanos con el ojo pegado a un telescopio, nos sentimos alegres, pero algo contrariados, porque en el arca asturiana de Noé no han desfilado esta mañana los plantígrados.

Pola de Somiedo.© Gonzalo Azumendi
Pola de Somiedo.

Gracias a Dios, que maneja todas las barcas, en el último momento aparece un osezno, y luego otro, y un tercero, y la madre detrás de ellos. Y Sofía, la experta que dirige la observación, nos advierte que se acerca a ellos un quinto oso, un macho grandote y en celo que no viene con buenas intenciones. 

Que en Somiedo hay muchos osos es evidente. Lo indica una señal de tráfico nada más cruzar el puerto de Somiedo. Lo ratifica el mural que hay frente al restaurante El Meirel, en Pola de Somiedo, donde ruge una enorme osa pintada por el artista urbano El Séptimo Crío y donde el hermano de la dueña, Juan, el de la hidroeléctrica, nos enseña los osos de su móvil. Y lo sella y certifica Sofía G. Berdasco, fundadora de Somiedo Experience, que nos espera en la terraza de Casa Miño: "Hay 400 osos en la Cordillera Cantábrica y gran parte de ellos –280, según los cálculos más optimistas– están aquí. Raro será que mañana no veamos alguno. Salimos a las 7:30". Buena hora.

Oso en Somiedo© JORGE JAUREGUI
Oso en Somiedo

Salida para ver osos en Somiedo

Después de madrugar y desayunar, subimos con Sofía a La Peral, uno de los pueblos más altos del concejo, a 1360 metros sobre el mar y a 20 minutos en coche desde Pola de Somiedo, la capital. A la braña-pueblo de Vaqueiros de Alzada, que aún conserva algunas de sus tradicionales casas de teito vegetal, llegamos a las 7:50, cuando el sol comienza a iluminar un grandioso paisaje, presidido, a naciente, por el pico Putracón, y, al norte, por la cresta dentada de los Pacharones. 

Avistando osos en el Parque Natural de Somiedo, Asturias© JORGE JAUREGUI
Avistando osos en Somiedo.

Desde el mirador que hay en lo más alto, con los prismáticos y telescopios de Sofía, vemos mil pájaros –águilas reales, cernícalos vulgares, busardos ratoneros, alimoches, buitres leonados…– y casi todos los animales que se mueven por el monte a cuatro patas, incluidos los osos, que aparecen a las 9:45, cuando está a punto de acabar la observación.

El macho grandullón que persigue a la osa deseada y a sus crías para eliminar a estas y que ella entre de nuevo en celo, se huele algo en el último instante, quizá que él puede ser el padre –"no sería raro", explica Sofía, "porque es una especie muy promiscua"–, y dobla en otra dirección. ¡Uf!

Tras dos horas de observación estática, apetece estirar las piernas y la mirada paseando otras dos con Sofía por el valle del río Trabanco. Más que una vaqueira de alzada, nuestra guía parece una osa reencarnada, tan familiares le resultan las huellas –"mano izquierda de una hembra adulta y es reciente: ayer no estaba ahí"–, los excrementos llenos de huesos de cerezas y los arañazos en los troncos con que los machos avisan a los posibles rivales de que están en celo y los pueden cortar en juliana.

Avistando osos en el Parque Natural de Somiedo, Asturias© Andrés Campos
Somiedo es uno de los mejores lugares de España para la observación de osos.

La Casa del Oso, en Pola de Somiedo y otros lugares imprescindibles

Para acabar la actividad, nos acompaña a la Casa del Oso, en Pola de Somiedo, donde tiembla al ver los tremendos cepos con que cazaban a estos animales y reímos como niños al subirnos a la báscula que compara nuestro peso con el de ellos. Para pesar lo que un macho grande –más de 200 kilos–, hay que comer mucho pote asturiano.

Marité Lana, responsable del ecomuseo de Somiedo, delante de una de las casas de 'teito' de Veigas, Asturias.© Andrés Campos
Marité Lana, responsable del ecomuseo de Somiedo, delante de una de las casas de 'teito' de Veigas.

Sofía nos recomienda visitar otros lugares de Somiedo, pero ya por nuestra cuenta, sin madrugones ni telescopios: el ecomuseo de casas de teito de Veigas, la centenaria central hidroeléctrica de La Malva, el molino de Guillermina, la recóndita aldea de Perlunes, la braña de La Pornacal y los lagos glaciares de Saliencia. 

En el camino que lleva a estos últimos, junto al alto de la Farrapona, han instalado hace poco un mirador enorme de acero corten en forma de lazo, excesivo para estas alturas y estas soledades. A Sofía no le gusta. Ella, para lo suyo y para lo de los demás, pide respeto, paciencia y, si no se ve nada, o no se ve bien, marcharse a otra parte canturreando una vaqueirada: Como quieres que te quiera, / si yo no te puedo querer, / si tú tienes una madre / que a mí no me puede ver. 

Excursión al valle del Lago, Parque Natural de Somiedo © Gonzalo Azumendi
Excursión al valle del Lago, Parque Natural de Somiedo

EL CONSEJO DEL EXPERTO

  1.  "En Somiedo nada se puede planificar", dice Sofía G. Berdasco. Por eso, su empresa Somiedo Experience (somiedoexperience.com) intenta avistarlos en distintos sitios, por la mañana o por la tarde, dependiendo de la época, del clima y del comportamiento de la fauna. La actividad dura cuatro horas.
  2. La primera gran hidroeléctrica de Asturias, la de La Malva, se esconde desde 1917 en un desfiladero precioso cerca de Pola de Somiedo, rodeado de osos como los que fotografía su encargado, Juan Sánchez. Para visitarla, se reserva en espana.edp.com.
  3. En el Ecomuseo de Somiedo (somiedo.es), en Veigas, se conservan tres espectaculares casas de teito de escoba, que estuvieron en uso hasta mitad del siglo XX. Marité Lana descubre todos sus rincones y sus secretos.
  4. El Molino de Guillermina, en Valle de Lago, es también de teito vegetal y el único de Somiedo que aún funciona. Para visitarlo, hay que llamar antes al tel.: 616 79 75 91.
  5. Perlunes, a seis kilómetros de la capital del concejo, es una antigua braña y hoy una aldea recóndita y solitaria donde vive todo el año una sola familia. Una ruta etnográfica del agua permite admirar sus muchos molinos, lavaderos, fuentes y olleras (o fresqueras).

 GUÍA PRÁCTICA PARA VISITAR SOMIEDO

 Cómo ir y cómo moverte

El acceso más espectacular es por el puerto de Somiedo, tras atravesar la comarca leonesa de Babia. De Oviedo queda a una hora y cuarto. Hay que ir bastante abrigado para permanecer dos horas en un observatorio y bien calzado para después caminar otras dos haciendo una ruta interpretativa.

no reutilizar© Gonzalo Azumendi
Brañas de Teito en Veigas. Valle de Saliencia. Parque Natural de Somiedo.

Dónde dormir en la zona

En Pola de Somiedo está Casa Miño (hotelcasamino.com), un moderno hotel, excelente pensión y buen restaurante. Acierta quien pide las cebollas rellenas o el pote asturiano.

Perfecta para empezar a caminar hacia el lago del Valle, La Corona del Auteiro (lacoronadelauteiro.com) de Valle de Lago, casa rural con granja y molino de teito.

Casa Cesáreo (casacesareo.com) ofrece habitaciones asequibles en Pola de Somiedo y casas de alquiler en Perlunes, un pueblecito de cuento.

En Villar de Vildas, La Pornacal (apartamentoslapornacal.com) son apartamentos rurales para desconectar en un valle apartado, cerca de la famosa braña del mismo nombre.

Cachopo asturiano© Alberto - stock.adobe.com
Cachopo asturiano

A la hora de comer

En El Meirel (elmeirel.com) de Pola de Somiedo, un restaurante familiar con una terraza encantadora, perfecta para comer al sol mientras la sidra se refresca en las aguas del río Somiedo. Gustan mucho el pastel de morcilla, el pulpo a la plancha y los cachopos.

También en la capital del concejo está la Sidrería Cairón (sidreriacarion.com), que sirve pote de berzas, callos caseros, picadillo con setas al Cabrales, carnes a la parrilla y cachopos rellenos de casi todo. Raciones más que abundantes. Un pequeño gran restaurante en el pueblo de Vaqueiros de Alzada de La Peral es El D’Iban de Somiedo (@eldibandesomiedo), donde, si el tiempo lo permite, es mejor comer en la terraza: se ve lo mismo que desde los observatorios de fauna.