La tendencia veraniega que transformará tu salón o terraza en un oasis de estilo y sofisticación
Ligeras, fáciles de mantener y con diseños que encajan dentro y fuera de casa, estas alfombras son la clave para conseguir espacios más frescos, cómodos y con mucho más estilo durante los meses de calor
Además de vestir el suelo, consiguen algo importante: hacen que cualquier espacio resulte mucho más apetecible. En una terraza ayudan a crear sensación de estancia, delimitan zonas de comedor o descanso y transforman incluso el pavimento más frío. Dentro de casa suavizan ambientes y dan un aire más relajado al salón durante los meses cálidos sin necesidad de cambiar toda la decoración.
La clave está en elegir bien los materiales. Las fibras vegetales siguen siendo las favoritas cuando se busca un acabado natural y cálido, aunque lo suyo es reservarlas para exteriores cubiertos porque la humedad y el sol intenso pueden deteriorarlas antes de tiempo. A cambio, aportan textura, frescura y ese punto artesanal que nunca falla en verano.
En el otro lado están las alfombras de polipropileno o poliéster, auténticas reinas del trote diario. Muchas además imitan el aspecto de las fibras naturales, así que permiten conseguir el mismo efecto relajado con bastante menos mantenimiento. También destacan las fabricadas con PET reciclado, una opción cada vez más habitual gracias a su resistencia y a su enfoque más responsable.
Otra razón por la que las alfombras in&out triunfan tanto tiene que ver con la practicidad. Por lo general, son ligeras, fáciles de limpiar y tan versátiles que puedes cambiar su sitio según la temporada. En primavera pasan al exterior, en otoño vuelven al salón y durante el verano van de un lado a otro dependiendo del plan del día. Justo esa flexibilidad es lo que las convierte en una de las compras más inteligentes para la casa.
Y lo mejor es que ya no hace falta renunciar al estilo para ganar comodidad. Desde diseños con aire kilim hasta estampados botánicos, rayas mediterráneas o modelos que imitan el yute, las opciones son muchísimas. Y si no, atenta a los 10 modelos que te presentamos a continuación.
El yute tiene además una textura muy agradable para caminar descalzo y aporta aislamiento térmico, algo que se agradece muchísimo cuando el suelo se calienta con el sol. Pero recuerda: las fibras vegetales prefieren la sombra y agradecen mantenerse lejos de la lluvia.
Estampados geométricos, mano de santo para animar cualquier espacio
A veces no hace falta cambiar media casa para que un espacio gane energía. La alfombra Candy de la firma Benuta, con un estampado geométrico lleno de color, es un recurso ideal para poner un toque alegre ya sea en una terraza urbana como la que ves sobre estas líneas, como en una cocina decorada en blanco.
Es de propileno, un material que funciona especialmente bien en zonas de mucho movimiento porque disimula mejor el uso diario y aporta un aire desenfadado. Además, soporta humedad, manchas y sol sin exigir demasiados cuidados, así que resulta perfecto para casas donde siempre pasan cosas: desayunos rápidos, niños entrando y saliendo o cenas con amigos.
Con su dibujo de ramas y hojas exuberantes, la alfombra Mokoa de La Redoute Intérieurs encaja a la perfección en salones luminosos y terrazas a las que se les desea dar un aire tropical. Combínala con lino, madera clara y fibras naturales (o sintéticas con efecto de ratán) y verás lo bien que queda. Los modelos tejidos planos como este tienen además una ventaja muy práctica: permiten mover sillas y demás muebles cómodamente.
Un consejo: Para mantenerla impecable durante más tiempo, gírala cada cierto tiempo. Así evitarás que la luz desgaste siempre la misma zona y el color se conservará uniforme.
¿Fibras recicladas con el encanto de lo artesanal? ¡Sí!
La alfombra Mariyana de Sklum está fabricada con fibras recicladas PET, un material sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Además, se caracteriza por su alta resistencia al desgaste, los impactos y las roturas. Este modelo tiene un diseño sencillo y elegante que, no solo es fácil de combinar, sino que también es ideal para cualquier lugar de tu casa: el porche, el salón, comedor o incluso los dormitorios.
Y no solo eso. También disimulan asimetrías en una planta, suavizan las líneas rectas y aportan fluidez a los espacios. Así que, ya sabes: aprovecha esa baza con una alfombra ovalada, como el modelo Inspire Nils de Leroy Merlin, o redonda, que rompa la rigidez de recibidores o terrazas estrechas. Esta también es de yute, un básico absoluto en las casas de verano.
Como ves, no hace falta recurrir a colores potentes para que un espacio tenga personalidad. La alfombra Zebena de Maisons du Monde juega precisamente a eso: una base neutra combinada con pequeños trazos marrones que aportan movimiento. Un diseño sereno y muy actual.
Queda especialmente con muebles blancos, fibras naturales o piezas de madera clara, porque ayuda a dar profundidad al espacio y ese dibujo geométrico irregular tiene un punto desenfadado que nos encanta.
Durante años las alfombras de exterior parecían demasiado básicas, pero modelos como Saga kilim de Rugvista demuestran justo lo contrario. Ese dibujo de inspiración artesanal aporta muchísima personalidad y queda de maravilla en casas relajadas y llenas de mezcla.
Visualmente recuerda a los kilims tradicionales, aunque es de polipropileno y poliéster. Estos materiales, además de ser mucho más fáciles de mantener, tienen propiedades antiestáticas que ayudan a que acumule menos polvo. Para conservarla, procura sacudirla al aire libre de vez en cuando y evitar que la humedad quede atrapada debajo.
A simple vista, la alfombra Elaina de MonTapis parece hecha de yute natural, pero en realidad está fabricada en polipropileno. Y eso cambia mucho las cosas en el día a día.
Las fibras vegetales tienen un acabado más orgánico y artesanal, mientras que el polipropileno resiste muchísimo mejor el agua, el sol fuerte y las manchas. Por eso este tipo de modelos están especialmente recomendados para espacios al aire libre. Además, limpiarla resulta tan sencillo como pasar la manguera y dejarla secar al aire.
Más allá del estampado, las líneas ayudan a modificar visualmente el espacio. Colocadas a lo ancho hacen que una terraza estrecha parezca más amplia, mientras que en vertical consiguen alargar zonas pequeñas.
Y por cierto, ¿sabías que el poliéster es compatible con suelos radiantes?
Frente a las clásicas alfombras rectangulares, el modelo Jordan de Rugvista, de polipropileno, aporta una sensación mucho más fluida y relajada. En un salón de verano queda especialmente bien bajo una mesa de centro circular. Para evitar movimientos incómodos, merece la pena colocar debajo una base antideslizante, sobre todo en pavimentos lisos.