El interiorista Alberto Torres advierte: "En terrazas pequeñas, intentar que el espacio sirva para todo suele jugar en contra"


El experto nos dice cómo debes organizar y decorar tu terraza si tiene pocos metros, para que puedas crear un rincón fresco al aire libre, incluso en medio de la ciudad.


Interiorista Alberto Torres en una terraza © Amador Toril
20 de abril de 2026 a las 20:01 CEST

El buen tiempo ya está aquí y los espacios al aire libre se convierten en todo un lujo. Antes de que empieces a comer fuera, disfrutar de un desayuno especial el fin de semana o leer un libro cuando sales de trabajar, debes tener todo preparado. Aunque a todos nos gustaría contar con una terraza grande con varias zonas e, incluso, una piscina. Lo cierto es que la mayoría debemos conformarnos con una terraza pequeña o un balcón

Para que el tamaño no sea un problema a la hora de disfrutar de tus rincones exteriores, hemos hablado con el interiorista Alberto Torres y nos ha desvelado cómo hacer de tu terraza el lugar ideal de tu casa durante los meses estivales y también después. Descubre cómo hacer que parezca más grande de lo que realmente es, el tipo de mueble que rentabiliza y da estilo, las plantas que harán que sea un pequeño vergel urbano y cómo el introducir ciertos detalles y la luz adecuada lograrán que sea aún más especial. Ha llegado el momento de disfrutar de la primavera y el verano al aire libre. 

Vista de la terraza desde el interior con mesa de madera, sillas de madera y sombrilla blanca© Fritz Hansen

Piensa cómo quieres vivir la terraza

Antes de nada, ni siquiera de colocar esa planta que has comprado, es preciso que pienses y determines para qué quieres tu terraza. "Si va a ser un rincón para desayunar, para leer, tomar algo o para disfrutar de un pequeño oasis en casa. Cuando los metros son reducidos, intentar que el espacio sirva para todo suele jugar en contra", señala el experto. 

Además, cuando se trata de una terraza pequeña, el interiorista aconseja no verla como un espacio independiente de la vivienda. "Es importante entenderla como una prolongación del interior: debe haber coherencia entre dentro y fuera. Cuando la terraza dialoga con la casa, todo se siente más armónico y más grande", asegura. Como ocurre en esta propuesta de Fritz Hansen donde no existen límites entre ambos espacios. 

Balcón con carrito con ruedas amarillo, silla amarilla © Westwing

Organiza el espacio 

Una vez has decidido el uso, debes organizar el espacio para que no se vea ni abarrotada ni desangelada. "Deja que el espacio respire. Yo intento siempre que haya una circulación cómoda. No solo importa lo que colocamos, también el vacío que dejamos. Ese aire visual hace que todo se perciba más amplio", argumenta Alberto Torres. Esta propuesta de Westwing resulta tan equilibrada como coqueta. 

Además, da otro truco para rentabilizar una terraza pequeña, para que parezca más grande de lo que es: "Aprovechar la altura. Cuando faltan metros en el suelo, recurro mucho a paredes, barandillas y soluciones verticales". 

Terraza con barandilla negra, mesa de comedor redonda, sillas de madera plegables, lámpara de techo de fibras vegetales © Amador Toril

Adapta la distribución 

El interiorista lo tiene claro: "En una terraza pequeña, la distribución lo es todo. Antes de decorar, hay que ordenar muy bien el espacio. En balcones o terrazas muy estrechas, suelo concentrarlo todo en un solo frente: una mesa abatible, un banco pegado a una pared o una balda corrida. Así libero el resto y consigo que el espacio no se bloquee".

En el caso de terrazas medianas, el experto apuesta por "crear un único uso bien resuelto, por ejemplo, una pequeña zona de estar o una para comer. En pocos metros, mezclar demasiadas funciones no suele funcionar. Mientras que en espacios cuadrados, normalmente llevo las piezas a los laterales para dejar el centro más despejado y en terrazas alargadas, suelo acompañar esa linealidad natural con una distribución que no interrumpa el recorrido. La clave en todos los casos está en menos piezas, mejor colocadas y con una circulación limpia". Este proyecto de su estudio, con estilismo de Beatriz Sánchez, es una prueba de cómo la distribución puede ser tu mejor compañera en lo que a rentabilizar metros se refiere. 

Terraza con barandilla de cristal, hamacas plegables de piscina, carrito auxiliar con ruedas, planta en maceta de fibras vegetales © Conforama

Elige los muebles pensando en el espacio

Y no al revés. No intentes 'colocar' todo lo que tienes, sino adaptarlo al espacio disponible. "En estos espacios, lo ideal son muebles de exterior ligeros, versátiles y, si es posible, plegables o multifunción. Suelo recurrir a bancos con almacenaje, mesas abatibles, sillas apilables, taburetes que se puedan mover fácilmente o piezas hechas a medida cuando el espacio lo necesita. También el mobiliario debe tener una estética liviana: estructuras finas, colores claros y diseños que no saturen visualmente", aconseja el experto. Lo de esta propuesta de Conforama cumple los requisitos. 

Además, recomienda unificar la paleta de color: "Apostar por los tonos claros, naturales y serenos ayuda a dar continuidad y hace que el conjunto se vea más amplio". 


Terraza con mesa cuadrada pequeña, alfombra de rayas, sillas, macetas con plantas verdes, jarrón con tulipanes © La Redoute Interieurs

Mejor pocas piezas, pero con intención 

Debemos ser conscientes de las 'limitaciones' de nuestra terraza y hacer que jueguen a nuestro favor y no en contra. Por eso, según recomienda Alberto Torres, es mejor "elegir pocas piezas, pero con sentido. Prefiero colocar menos elementos y que todos estén bien pensados, ya que en una terraza pequeña, cada mueble y cada detalle tienen que aportar". 

Además, recalca, "hay que respetar mucho la escala. Una de las claves está en elegir muebles proporcionados al espacio. Así, un mobiliario demasiado grande hace que la terraza se vea más pequeña y más pesada". En este ambiente de La Redoute Interieurs, metros y muebles de exterior caminan juntos. 

Terraza con techo y paredes de paja, lámparas de fibras vegetales, sillones de madera con cojines, mesa de centro redonda, plantas colgantes y en el suelo © Amador Toril

Ten en cuenta el tipo de material

"Cuando quiero que una terraza pequeña se vea ligera, huyo de materiales demasiado robustos o visualmente pesados. Suelo trabajar con aluminio, madera tratada en tonos suaves, fibras vegetales o sintéticas, metal fino y piezas con estructuras visualmente ligeras. También funcionan muy bien las mesas con sobre fino, las sillas de líneas abiertas y los muebles elevados sobre patas, porque dejan pasar la vista y eso da sensación de amplitud", argumenta el experto. 

Otra idea que aporta el experto es introducir materiales con textura, aunque el espacio sea pequeño, para lograr calidez: "Los textiles, las fibras o la cerámica aportan esa sensación de confort que tiene, por ejemplo, este proyecto de mi estudio". 

Terraza con banco con cojines asiento de rayas, mesa redonda de fibras vegetales, sillas a juego con asiento verde, cojines vedes sobre el sofá, cuadro en la pared© Amador Toril

Saca partido a los textiles

Los textiles son esenciales dentro de casa, pero también fuera. Además, nos permiten cambiar el look de la terraza en un instante sin hacer grandes cambios. "Dan calidez, suavidad y también movimiento. Cojines, colchonetas ligeras, alfombras de exterior o una manta bien elegida ayudan muchísimo a hacer el espacio más agradable. También me parecen una herramienta muy práctica para renovar el ambiente con facilidad. Cambiando fundas, colores o estampados, se puede actualizar por completo la terraza, sin tocar el mobiliario. En una terraza pequeña, suelo recomendar telas de exterior ligeras, en gamas naturales, con alguna nota de color muy medida". 

En este estar, diseñado por la interiorista Raquel González, con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia, los textiles crean la atmósfera perfecta para relajarse o disfrutar de una agradable velada con amigos. 

Terraza con suelo de madera, sofás, pérgola de madera, plantas en maceta© Nini Cortadellas

Elige plantas resistentes y agradecidas

Tan importante como la organización y los muebles de exterior idóneos es elegir las plantas adecuadas al espacio y la orientación de tu terraza, como las que tiene esta propuesta del estudio Partchwork. "Me gusta trabajar con especies que tengan una presencia fresca, pero no excesivamente voluminosa. Busco que decoren, que suavicen el espacio y que generen cierta intimidad, pero sin invadir. Las plantas colgantes, las de porte vertical o las aromáticas suelen funcionar muy bien porque decoran mucho y ocupan poco", señala el fundador de Alberto Torres Estudio de Interiorismo.  

En el caso de una terraza pequeña, el experto recomienda "plantas que sean resistentes, agradecidas y fáciles de mantener. Funcionan muy bien opciones como lavanda, romero, jazmín, hiedra, geranios, suculentas, olivo mini, boj o algunas gramíneas ligeras. Todo depende, evidentemente, de la orientación y de las horas de sol. Me gustan especialmente las aromáticas porque suman belleza, frescura y, además, aportan una dimensión sensorial muy agradable". 

Mesa de exterior de noche con lámparas portátiles, copas y platos © Fermob

No te olvides de la iluminación

Aunque lo hemos dicho muchas veces, parece que, cuando se trata de decorar el jardín o la terraza, se nos olvida la importancia de la iluminación. No solo es clave para crear atmósfera, sino también para delimitar zonas o dar luz puntual. Según el experto, en una terraza pequeña "la iluminación tiene que ser muy cálida y muy medida. Me gusta crear puntos de luz suaves: guirnaldas discretas, apliques de pared, faroles, pequeñas lámparas portátiles o velas protegidas". 

En este ambiente, las lámparas portátiles de Fermob te permiten llevar la luz donde necesites, sin cables y adaptándose a diferentes usos. 

Terraza con butaca de fibras vegetales con reposapiés, cojín amarillo, manta amarilla, adornos rojos, maceteros con plantas © Montse Garriga

Ten en cuenta que los detalles siempre suman

Y ayudan a mejorar tu terraza sin obras, sin gastar mucho y en poco tiempo. “Una bandeja bonita, una cerámica especial, una regadera decorativa, una selección cuidada de macetas, una manta bien colocada o, incluso, un pequeño banco auxiliar. Son gestos sencillos, pero aportan cuidado y personalidad", cuenta el interiorista. En este proyecto de Luzio Studio, todo está calculado al milímetro para realzar el efecto final.