Perdonar de verdad, con sinceridad y sin rencor, no siempre es fácil. De hecho, puede que sea uno de los principales retos que enfrentamos en las relaciones, tanto de amistad como de pareja: empezar de nuevo cuando ha sucedido algo que nos ha herido, o cuando hemos provocado algo que ha molestado al otro. Y es que, al contrario de otras respuestas como el enfado, la ira o la tristeza, el perdón requiere un extra de convicción y de acción por parte de todas las personas implicadas; no es algo que suceda sin más. Lo decía la filósofa Hannah Arendt en los años 50 con su famosa frase "el perdón es la única reacción que no se limita a reaccionar" y lo confirman los expertos en relaciones hoy en día.
¿Quién fue Hannah Arendt?
En el extenso currículum de la filósofa Hannah Arendt (1906-1975) figuran también las ocupaciones de historiadora, politóloga, socióloga, profesora de universidad, escritora y teórica política. Un sinfín de facetas que la convirtieron en una de las pensadoras más influyentes de todo el siglo XX. De origen alemán, el régimen nacionalsocialista le retiró la nacionalidad en 1937, por lo que vivio como apátrida durante años, hasta que consiguió la nacionalidad estadounidense en 1951. Allí fue donde falleció a los 69 años, en Nueva York.
Aunque se estudia como filósofa ella prefería llamar a su trabajo "teoría política". Defendió un pensamiento independiente y el concepto de «pluralismo» en el ámbito político gracias al que, decía, se alcanzaría la libertad y la igualdad políticas. Hoy más que nunca, su obra sigue vigente y a menudo se referencia en los debates contemporáneos. La frase que analizamos ("el perdón es la única reacción que no se limita a reaccionar") pertenece a su libro La condición humana (1958), escrito en el que analiza cómo nuestras acciones tienen consecuencias impredecibles y el pasado no se puede deshacer.
¿Qué significa la frase de Hannah Arendt según la psicología?
Para acercar la frase a 2026 y ver cómo puede sernos de ayuda, hablamos con Rocío Moñino Mejias, psicóloga general sanitaria y sexóloga colaboradora de Vivelavita. ¿A qué se refiere Hannah Arendt con sus famosas palabras sobre el perdón? "En el artículo de Marcela Madrid, Sobre el concepto de perdón en el pensamiento de Hannah Arendt, se resume la respuesta a esta pregunta: El perdón es la única reacción que no se limita a reaccionar tiene que ver con compararlo al castigo o la venganza. El perdón es un asunto humano para ella (fuera del concepto de religión), al igual que la acción de la persona que acontece anteriormente", responde la experta.
"La acción del ser humano es impredecible y está fuera de control, según la autora, por lo que es necesario que el perdón exista como capacidad en uno mismo para que se pueda continuar con la acción. Se dice que no se limita a reaccionar porque esta capacidad humana no actúa como la venganza o el castigo que tienen una reacción en consecuencia proporcional o simétrica al daño causado", continúa la psicóloga, antes de resumir estas ideas en un par de líneas muy claras: "El perdón al que se refiere Arendt rehabilita la capacidad de actuar, se perdona a la persona por el respeto que se tiene a ella, no se perdona el crimen, sino a la persona que lo comete. Defendiendo que la persona es más que la falta que ha cometido", sintetiza.
¿Perdonar es lo mismo que olvidar?
Esta manera de entender el perdón y, sobre todo, el juicio ("hiciste algo malo, pero no signifia que tú seas malo") ayuda a retomar una relación sin rencor después de un conflicto. Sin embargo, no se trata de hacer "borrón y cuenta nueva". "En las relaciones de pareja en consulta no se trabaja desde esa perspectiva de olvidar lo sucedido. Se trabaja desde la comprensión y entendimiento de por qué ha ocurrido o se han hecho determinadas acciones", coincide Rocío Moñino.
"Después se trabaja en ciertas habilidades de comunicación y negociación que se necesitan en cada caso concreto de la relación, para así poder trabajar en la causa del malestar que sienten, por la infidelidad, los celos, la falta de deseo, etc", explica. Así es como llegará el crecimiento, individual o de pareja: mejorando a partir del conflicto, tanto si somos el causante del error como la persona a la que han herido.
Cómo pedir perdón
Para llegar a ese entendimiento que permita avanzar tras un fallo, el punto de partida debe ser admitir el error y manifestar el arrepentimiento, algo que no siempre es sencillo. "Pedir perdón es reconocer y responsabilizarse de los actos, los cuales han tenido consecuencias negativas en alguien y le han provocado daño de alguna forma u otra", explica la psicóloga, que enunera los "cuatro elementos de Aaron Lazare para que una disculpa funcione":
- Reconocer la ofensa
- Explicarla
- Expresar actitudes apropiadas (sinceridad, remordimiento, humildad…)
- Reparar el daño
Cómo perdonar con autenticidad
Lo verdaderamente complicado suele ser perdonar a quien nos ha fallado. Debemos hacerlo con verdad y, como aconsejaba Hannah Arendt, separando a la persona de su equivocación. Según nos explica Rocío, "son muchos los autores que han investigado sobre los beneficios que tiene el perdonar, y casi todos coinciden en que no tiene que ver con el otro, sino contigo mismo. Es decir, no es aceptar un abuso continuado ni reconciliarte con la persona que te ha hecho daño; tiene más que ver contigo mismo".
Cita a Ágata Kasprzak, "psicóloga que habla en su tesis doctoral del perdón en las relaciones", para explicarnos cómo perdonar de manera auténtica:
- No basta con pedir perdón de palabra, tiene que haber cambios reales en la conducta. Un perdón sin compromiso real de cambio, ni de responsabilidad puede ser perjudicial para el vínculo.
- El perdón es un acto interno que puede llegar después de la ruptura; no depende de la reconciliación.
- El tiempo puede aliviar la intensidad del dolor, pero no es garantía de que llegue el perdón.
- El perdón se mide por dos dimensiones concretas: la evitación o el resentimiento (distancia emocional, rumiación del daño, herida que se mantiene activa) y la benevolencia (disposición a mirar de nuevo al otro sin hostilidad, pero solo después de haber reconocido y procesado el daño; no es ingenuidad ni negar lo ocurrido).
Bibliografía:
Kasprzak, A. (2024). El perdón en las relaciones de pareja y su relación con la diferenciación del self y el ajuste diádico [Tesis doctoral, Universidad Pontificia Comillas]. Universidad Pontificia Comillas.
Rodríguez del Real, M. (s. f.). El perdón y la promesa, condición humana salvífica: Revisión de los conceptos de perdón y promesa en La condición humana de Hannah Arendt. Revista Electrónica de la Asociación Andaluza de Filosofía, 23.
Madrid Gómez Tagle, M. (2008). Sobre el concepto de perdón en el pensamiento de Hannah Arendt. Praxis Filosófica, Nueva Serie, (26), 131–149.










