El postre con cerezas que triunfa en Francia: con textura de flan y totalmente irresistible


Si nunca has hecho un 'clafoutis' y eres fan de las tartas caseras, ya estás tardando en encender el horno porque esta receta te va a encantar.


24 de junio de 2026 a las 15:00 CEST

De la misma forma que la tarta tatin está ligada a las manzanas (aunque haya variantes, es esta la fruta tradicional con la que se elabora), al clafoutis le pasa algo similar, pero con las cerezas. De hecho, las variantes de este postre francés que se hacen con otras frutas adoptan otros nombres (ya aquí os hablábamos sobre ellos, a propósito de la tarta Flognarde).

Clafoutis de cerezas. © Shutterstock
Clafoutis de cerezas.

¿CÓMO ES EL CLAFOUTIS DE CEREZAS?

Con origen en la región de Lemosín, en el centro-sur de Francia, se trata de un dulce horneado de textura suave, muy cercana a la de un flan espeso o un pudin ligero. Se prepara con una masa líquida a base de huevos, leche, azúcar y harina, que se vierte sobre las cerezas colocadas en un molde y se hornea hasta que cuaja y se dora ligeramente. El resultado es un postre sencillo pero muy aromático, donde la fruta queda jugosa en el interior y contrasta con la suavidad de la masa.

Más asociado a la cocina doméstica que a la alta repostería, el clafoutis se prepara en los hogares y también puede encontrarse en cafés y pastelerías, sobre todo cuando las cerezas están de temporada (esto es, finales de primavera y principios de verano).

Clafoutis de cerezas. © Gtresonline

¿QUÉ SIGNIFICA LA PALABRA CLAFOUTIS?

Este término procede del occitano, la lengua tradicional de la mitad sur de Francia. En concreto, deriva de clafotís, que a su vez viene del verbo occitano clafir o claufir, que significa algo así como rellenar, llenar o clavar. La idea es bastante literal: el molde se 'llena' de cerezas antes de cubrirse con la masa, como si quedaran incrustadas en ella. Con el tiempo, el término pasó al francés como clafoutismanteniendo ese sentido de ‘masa que envuelve frutas’. 

Cerezas, pequeña delicia de plena temporada.© Shutterstock
Aunque haya otras versiones, el Clafoutis original se hace con cerezas de temporada.

CEREZAS CON O SIN HUESO: ‘DEBATE’ NACIONAL

Existe un debate tradicional en Francia acerca de si las cerezas deben conservar o no el hueso. La receta original se elaboraba con las cerezas enteras porque, durante el horneado, los huesos desprenden un ligero aroma que recuerda a la almendra amarga y aporta complejidad al conjunto. Sin embargo, para servir el postre con comodidad, la mayoría de cocineros actuales prefieren deshuesarlas.

CÓMO DESHUESAR LAS CEREZAS

En nuestra receta, nosotros también vamos a optar por deshuesarlas y para ello existen varias formas de hacerlo:

  • Con deshuesador de cerezas. Es la opción más cómoda y rápida. Coloca la cereza en el aparato y presiona para expulsar el hueso sin dañar demasiado la pulpa.
  • Con una pajita o un palillo grueso. Introduce la pajita por la base de la cereza (donde estaba el tallo) y presiona hasta que el hueso salga por el otro extremo. Es un método sencillo y bastante eficaz si no tienes utensilios específicos.
  • Con una boquilla de repostería o un utensilio similar: Apoya la cereza y presiona desde la base hacia arriba para expulsar el hueso.
Clafoutis de cerezas. © Gtresonline

RECETA DE CLAFOUTIS TRADICIONAL DE CEREZAS, PASO A PASO

Ingredientes (para un molde de 24-26 cm. Entre 6 y 8 porciones)

  • 500 g de cerezas maduras
  • 3 huevos grandes
  • 100 g de azúcar
  • 80 g de harina de trigo
  • 250 ml de leche entera
  • 50 ml de nata líquida para montar
  • 25 g de mantequilla derretida
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal
  • Mantequilla para engrasar la fuente
  • Azúcar glas para decorar
Clafoutis de cerezas. © Shutterstock

ELABORACIÓN

Las cerezas:

-Lava bien las cerezas y sécalas con cuidado.

Retirar los huesos para que el postre resulte más cómodo de comer.

-Reserva las cerezas mientras preparas la masa.

Preparar la fuente y el horno:

-Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.

-Unta una fuente de cerámica o porcelana de unos 26 cm de diámetro con una capa generosa de mantequilla. Si lo deseas, puedes espolvorear una cucharadita de azúcar sobre la mantequilla para favorecer un ligero caramelizado en los bordes.

-Distribuye las cerezas uniformemente sobre el fondo de la fuente.

Elaborar la masa:

-En un cuenco amplio, bate los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla homogénea.

-Añade la harina y la sal, mezclando hasta que desaparezcan los grumos.

-Incorpora después la leche, la nata, la vainilla y la mantequilla derretida, removiendo de forma continua hasta conseguir una masa lisa y bastante líquida, similar a una masa de crêpes.

Montar el clafoutis:

-Vierte la masa lentamente sobre las cerezas, procurando que estas permanezcan repartidas de forma uniforme por toda la fuente. No es necesario mezclarlas ni hundirlas; durante la cocción quedarán integradas de manera natural en la preparación.

Hornear:

-Introduce la fuente en la parte media del horno y hornea durante 35 a 45 minutos, dependiendo de la profundidad de la fuente y de las características de tu horno. El clafoutis estará listo cuando los bordes se hayan inflado y adquieran un bonito color dorado, mientras que el centro permanezca apenas tembloroso al mover suavemente la fuente. Evita prolongar demasiado la cocción para conservar la textura cremosa característica de este postre.

Reposar y servir:

-Retira el clafoutis del horno y déjalo reposar durante unos 15 minutos. Durante este tiempo perderá parte del volumen ganado en la cocción y la textura terminará de asentarse.

-Justo antes de servir, espolvorea una fina capa de azúcar glas sobre la superficie.

-Puede disfrutarse templado o a temperatura ambiente, aunque suele estar especialmente bueno cuando aún conserva un ligero calor del horno.

Recetas de verano