Se trata de la famosa arrabiata italiana, que recibe este nombre por su sabor picante y que es originaria de la región de Lazio. Si se desea menos fuerte, añadiremos menos guindilla. Y si se tiene oportunidad, se recomienda utilizar peperoncinos, minúsculos pimientos rojos picantes, parecidos a las cayenas, que son originarios de Italia. Esta salsa se emplea para enriquecer todo tipo de pasta, fresca, seca, corta y larga. El toque final es mezclar la pasta con la salsa, echar perejil picado fresco y rallar por encima un poco de queso Pecorino. También es una salsa que puede acompañar a carnes y pescados.
Salsa de guindilla ('arrabiata')
20 min
fácil
4 comensales

Ingredientes
- 400 gramos de tomates maduros
- 2 dientes de dientes de ajo
- 1 unidades de cebolla grande
- 2 unidades de guindilla picantes
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- sal
Preparación
- Retiramos las semillas y el tallo a las guindillas -es donde se encuentra lo más picante- y las cortamos en aros.
- Pelamos y picamos la cebolla y los ajos.
- Pelamos los tomates, partirlos por la mitad, retirar las semillas y cortarlos en dados pequeños.
- Calentamos el aceite en una sartén y rehogamos el ajo picado.
- Cuando comience a coger color, añadimos la cebolla picada y rehogamos 5 minutos más.
- Incorporamos los tomates picados y cocinar 5 minutos a fuego medio.
- Añadimos los aros de guindilla, sazonamos con sal y cocemos a fuego medio 15 minutos.
- Desmenuzamos con un tenedor los trozos de tomate durante la cocción.



