Algunos cuidados de la piel encuentran a sus mejores aliados en los últimos meses del año, como el retinol, el activo con mayor evidencia científica antiedad para el que hay que retinizarse a riesgo de irritación severa: "Este es uno de los mejores momentos para empezar. No se trata de utilizar mucho ni de utilizarlo todas las noches desde el principio, sino de darle a la piel tiempo para adaptarse". Para las manchas también hay que aprovechar cuando hace frío: "Es buena época para trabajar textura, poros, arrugas finas y cicatrices de acné con peelings químicos, láseres fraccionados (ablativos o no ablativos) o radiofrecuencia fraccionada con microagujas", enumera el Dr. Carlos Morales Raya. Aunque la bajada de temperaturas deja algunos damnificados como los labios, que viven en estado de alerta constante que no parece solucionar ningún bálsamo.
Labios secos durante los meses de frío
Empezamos con un mensaje tranquilizador, el de la Dra. Isa Werner, licenciada en Microbiología, doctora en Ciencias Farmacéuticas y Scientific Communication de Ringana: "Los labios tienen de forma natural una barrera más delicada que muchas otras zonas de la piel, por lo que los efectos de los factores ambientales pueden hacerse visibles con bastante rapidez". Traducción: tus labios nos son más débiles que los demás, de hecho, la sequedad extrema con la que responde al frío, el viento o los cambios bruscos de temperatura entra dentro de la normalidad.
Como tratamiento reparador, la doctora prescribe un ritual en tres pasos con los que asegurar la suavidad y el "efecto relleno" en esta piel tan frágil: "Lo recomendable es combinar hidratación, lípidos nutritivos y protección UV diaria para ayudar a mantener los labios cuidados y bien hidratados". Como clase de dermatología básica, la zona de tonalidad rojiza o rosada que colorea los labios (denominada bermellón), presenta una estructura mucho más fina que la piel del rostro. Su menor número de capas celulares protectoras y su escasa producción de sebo natural -el lípido que contribuye a mantener la piel suave y flexible-, provocan que su barrera protectora sea más limitada.
Esta particularidad, sumada a su menor aporte natural de lípidos, explica por qué tienden a perder hidratación y resecarse con mayor facilidad. A ello se añade su bajo contenido en melanina, el pigmento natural que desempeña un papel fundamental en la protección de la piel frente a la radiación solar.
Aparte de la climatología propia de las estaciones de otoño e invierno, otros factores cotidianos afectan directamente a su deshidratación: humedecerse continuamente los labios con saliva. Al principio parece que alivia, pero la saliva se evapora rápido y aumenta la sensación de sequedad, tirantez y escozor.
Para comprender cómo actúa la barrera cutánea de los labios, podemos recurrir a una sencilla analogía: la estructura de 'ladrillos y cemento'. Los corneocitos, células muertas que constituyen la capa más externa de la piel, representan los ladrillos; mientras que los lípidos -como las ceramidas, el colesterol y los ácidos grasos- actúan como el cemento que los mantiene unidos. Cuando esta matriz lipídica se debilita o se altera, la barrera pierde parte de su capacidad protectora y la humedad se evapora con mayor facilidad. El resultado puede manifestarse en forma de sequedad, aspereza, tirantez o mayor sensibilidad. En los labios, estos efectos son especialmente perceptibles debido a la finura de su piel y a su limitada capacidad de lubricación natural.
Esta es la razón de que, cuando se notan los labios secos, el mero gesto de hidratarlos no es suficiente, hay que ayudar a que el agua se mantenga a través de activos como el PCA sódico o la glicerina, presentes en los el FRESH lip balm nude SPF 15 y el FRESH lip balm classic de la marca. La doctora en Ciencias Farmacéuticas insiste en que "cuando los labios se sienten secos o sensibles durante el invierno, lo ideal es combinar hidratación con lípidos nutritivos. El objetivo no es crear una superficie artificialmente perfecta, sino aportar a los labios el cuidado que necesitan para que se sientan suaves, flexibles y cuidados".
Extra de antioxidantes
Como aliados naturales a la hidratación y al aporte de lípidos, la Dra. Werner señala que "los antioxidantes pueden ser un buen complemento dentro de una rutina de cuidado enfocada en la protección, pero no sustituyen al SPF. En el caso de los labios, una rutina completa combina el cuidado antioxidante, ingredientes que ayudan a reforzar la barrera y una protección UV constante".
¿Su conclusión? "La mejor forma de cuidar los labios no es esperar a que estén secos para empezar a actuar. Mantener una hidratación constante, aportar lípidos nutritivos y utilizar protección UV puede ayudar a que los labios se sientan cuidados día tras día".








