Nos contaba, hace apenas unas semanas, María Aguirre Munárriz, psicóloga sanitaria y experta en Inteligencia Emocional, Infancia y Atención Temprana, que "el hermano mayor suele convertirse en un referente". Porque los pequeños crecen, "observando", especialmente todo lo que hace el mayor, y eso fue lo que le pasó a Aida Artiles. Le separan seis años de su hermana, Ariadne Artiles, y a través de ella conoció un mundo que acabaría haciendo suyo también: el de la moda.
No tuvo que comunicar en casa que había decidido ser modelo. "Mi hermana, que es mayor que yo, también lo es, entonces, bueno, ya se sabía...", admitía Aida, que, desde que era muy jovencita, comenzó a acompañarla a todo. Sobre todo, en Canarias. "Luego es verdad que, con los años, cada una también ha ido haciendo su carrera en diferentes lugares y diferentes sitios, pero este año especialmente fue muy guay porque ya somos las dos adultas y nos hablamos como tal…".
"Somos muy diferentes y muy iguales a la vez; y, con los años, nos damos más cuenta todavía"
Hace unos meses, la 'modelo no modelo' volvía a subirse a la pasarela de la Gran Canaria Swim Week, después de atravesar una lesión muy gorda. Regresaba a la que había sido su casa, el mismo desfile que comenzó con 14 años y del que, hace siete, decidió 'apartarse' "porque tenían que entrar nuevas generaciones". "Fue demostrarme a mí misma que se puede, y además en tu sitio, donde lo has hecho mil veces... Fue un orgullo para mí".
Dentro, en el backstage, estaba Ariadne. "Vino a maquillarse, ya nos veíamos, nos saludábamos, nos hablábamos, nos contábamos… Qué tal, cómo me ves… Al final, eso mola también, tener ahí un apoyo de hermanas que te diga... Te da como seguridad también, confianza, es casa… Fue como doblemente especial. Salir fuera, al final, impresiona. A día de hoy, todavía muchas veces, me sorprende decir ‘ah, que al final sales a desfilar’. La modelo lo tiene como súper metido dentro, pero al final sales y tienes a un montón de gente fuera mirando y tú estás ahí como muy expuesta… Y saber que dentro de toda esa exposición está tu hermana, o tu amiga, o tu amigo o tu madre...".
Una relación de confianza
De hecho, nos explicaba que no sentía ninguna presión al saber que regresaba bajo la atenta mirada de su hermana. "No, todo lo contrario, como que me da tranquilidad. Cuando sé que están como mis puntos clave en diferentes lugares, como que siento que me acogen, que me sostienen… Me siento más segura".
Comparten profesión y, con el paso del tiempo, su relación ha ido cambiando. "Somos muy diferentes y muy iguales a la vez; y, con los años, nos damos más cuenta todavía. Cuando eres más joven, a veces, no quieres escuchar cosas y entonces te peleas… Y ahora, de repente, tú dices: claro, tenía todo el sentido. Ya sabes… Hermanas. Pero una maravilla".
"Me ha dicho muchas cosas y sí, ella siempre ha confiado mucho en mí, más que yo, seguramente, en mí misma, entonces eso siempre lo he tenido ahí. Me habría gustado verme más con sus ojos que con los que me he visto yo muchas veces. Además, ella es tiene como más visión que yo en esta parte. Entonces sí me ha ayudado mucho".






