Hoy, 13 de agosto, se cumplen 22 años desde el fallecimiento de Sandra Domecq y, como es tradición, sus hijas no han dudado en honrar su memoria en esta señalada fecha. Nacida en Jerez de la Frontera y conocida como "la gran dama" en las altas esferas que frecuentaba, saltó a las portadas del papel cuché tras darse el 'sí, quiero' con Bertín Osborne —matrimonio del que son fruto sus tres hijas mayores, Alejandra, Eugenia y Claudia; y, tras su separación, se enamoró del empresario Fernando Portillo, junto a quien dio la bienvenida a Cristina—, alabada por la prensa por su inherente elegancia.
Ha sido la menor de sus hijas, Cristina, en dedicarle un bonito mensaje en el vigesimosegundo aniversario de su muerte. La diseñadora y acuarelista ha desvelado en sus redes sociales su fondo de pantalla, que no es, ni más ni menos, que una preciosa instantánea de Sandra —en blanco y negro— bailando sevillanas. Además de mencionar a sus hermanas y añadir un corazón rojo y unos destellos, lo que ha llamado la atención ha sido la significativa hora a la que ha compartido la publicación temporal.
Las 11:11 se trata de una hora espejo y, en la numerología y la espiritualidad, se interpreta como una señal del universo que, a menudo, es un recordatorio de que estás en el camino correcto. Además, existe una 'tradición' que dicta que si ves esta hora en un reloj debes cerrar los ojos, besar tus muñecas y pedir un deseo —o, en su defecto, decretar algo positivo—. La fotografía también ha sido compartida en sus redes sociales por su hermana Claudia, con quien había quedado a tomar un café y ponerse al día, según una publicación anterior; y su hermana Eugenia.
El emotivo homenaje de Eugenia a su madre
Quien también le ha dedicado a Sandra un sentido homenaje ha sido esta última, Eugenia, su segunda hija, quien ha compartido unas preciosas instantáneas de los objetos personales de su madre que, a pesar de que han pasado más de dos décadas, siguen intactos, tal y como los dejó ella antes de fallecer. "Siguen pasando los años sin ti", comenzaba escribiendo la psicóloga, subrayando que "cada vez es un poco más fácil no llorar cuando pienso en ti, y creo que es porque pienso en ti todos los días".
Además, la también creadora de contenido incidía en que si bien "me he acostumbrado a tu ausencia", tanto ella como sus hermanas —y cualquier persona que pudo conocerla— "seguimos sintiéndote cerca". "Hay cosas que aún siguen como las dejaste: tu buró, tus pinturas (que deben estar súper secas ya), tus gatos en la chimenea y la bola de discoteca que pusiste en la entrada del salón para ahuyentar las malas energías", ha desvelado.
Con el corazón en la mano, Eugenia ha recordado que su madre "eras tan espiritual y tenías tanta energía..." y que, por ende, "sé que estás conmigo y que me acompañas". "Incluso cuando te pido ayuda, sé que lo haces, porque mis hermanas y yo vemos tus señales", expresaba, subrayando que "hasta me quitas el miedo cuando te lo pido".
"Te doy las gracias porque, aunque ya no estés físicamente, sigues estando de otra manera"; ha reflexionado Eugenia al final de su emotiva carta con la que le ha rendido un precioso homenaje a su madre. "Sigues con nosotras, acompañándonos", aseguraba, reiterando el profundo amor que le tiene con un sencillo "te quiero, mamá".
Unas preciosas palabras cargadas de sentimiento que no han tardado en dar la vuelta al mundo. Sus hermanas, conmocionadas, no han dudado en mostrar su apoyo en los comentarios de la publicación: tanto Claudia como Ana Cristina han comentado uno o varios corazones rojos, respaldando el emotivo mensaje de Eugenia en este día tan especial para todas.










