En enero del 2025, la familia Osborne celebraba la mayoría de edad de Kike, el primogénito de Bertín con Fabiola Martínez —el exmatrimonio también comparte a Carlos, un par de años menor que su hermano—; una fecha especialmente señalada para la familia debido a la condición médica con la que convive el joven. Sin embargo, no todo pudo ser celebraciones y, tal y como ha desvelado la empresaria, los 18 del mayor de sus hijos supusieron uno de los momentos más complicados que ha vivido durante la maternidad, asegurando que "ninguna madre quiere eso".
Unas declaraciones ofrecidas en el podcast Upeka, de Tania Llasera, donde ha recordado con dolor el proceso legal que tuvo que asumir cuando Kike alcanzó la mayoría de edad. En ese instante, Fabiola asumía el papel de tutora legal para poder tomar determinadas decisiones en nombre de su primogénito; una resolución —con la que formalizaban jurídicamente los apoyos que necesitaba el joven— de la que le cuesta hablar a día de hoy —a pesar de que la modelo siempre se muestre de lo más abierta al explicar la realidad de su hijo— debido al enorme impacto que supuso en su vida y que deseó, según ha explicado, no haber tenido que atravesar.
El momento más complicado de Fabiola Martínez con su hijo Kike
"El proceso legal lo viví con mucho dolor", le ha confesado Fabiola a Tania, apostillando que "es como la confirmación de que tu hijo es... y yo sé que aquí me van a dar por todos lados, pero es que es la realidad". Unas dolorosas palabras que la empresaria pronunciaba con la voz entrecortada, incidiendo en que "así lo ve la ley, tu hijo es incapaz y cuando tu hijo es incapaz necesita apoyos". Es por eso que, a pesar de ser una noticia con la que convivían desde hace tiempo —o, por lo menos, la probabilidad de su existencia—, no estaba preparada para escuchar su nueva y delicada realidad.
"Cuando el juez me dijo que sí, que yo iba a ser la tutora legal y un perito, una psicóloga, afirma que efectivamente mi hijo no tiene una posibilidad...", lamenta, expresando que sus expectativas sobre el futuro que le habría gustado para su hijo no fueron cumplidas. "Yo lo que quería es que a mí me dijeran 'No, tu hijo va a tomar decisiones y tu hijo va a ser estupendo y va a tener todas las posibilidades de cualquier otra persona'", ha asegurado, destrozada ante la negativa de sus esperanzas.
Además, Fabiola ha asegurado que a pesar de su realidad —y, por ende, que ella sea ahora su tutora legal y tome decisiones por él— ha intentado siempre ofrecerle la máxima independencia y validación; ya que, que el joven requiera de más condiciones que el resto de jóvenes que su edad no significa que no comprenda el mundo en el que vive. "Yo siempre he sido muy respetuosa con él", afirma, incidiendo en que cuando necesita ayuda extra —de otras personas— para cuidar de Kike "siempre les digo 'Cuando le vayas a hacer una cosa, explícaselo'; al cambiarle el pañal no es que lo pones ahí, le quitas el pañal... no, es 'Te voy a cambiar el pañal porque...'; de esta forma le estás dando esa dignidad".
La empresaria, pocos meses después de que Kike cumpliera los 18 años, reconoció que habían comenzado el tormentoso proceso, incidiendo en que su hijo "está muy mayor y muy bichito también. Hándicaps físicos y ahora entramos en hándicaps legales por la mayoría de edad y no nos lo ponen fácil". Además, subrayó que "siempre se elige a uno de los progenitores, que es con el que vive habitualmente, porque sino es muy complicado, y precisamente para acotar el mal uso, porque tienes la vida de una persona en tu mano".
El doloroso pensamiento con el que convive a diario
A principios del mes de junio, Fabiola desvela que convivía a menudo con un doloroso pensamiento, lamentando que "por la situación de Kike, yo creo que él se va a ir antes que yo", lo que la llevaba a "a veces, visualizo sin él". Unas desgarradoras palabras que no pudo completar debido al nudo en la garganta que se hizo notar nada más pronunciarlas, encontrando el valor para expresar que "todo el mundo me dice, 'No te tortures', pero yo creo que en el fondo como me voy preparando".
"Yo he dejado organizadas muchas cosas y entiendo que su amor y su bondad va a hacer que la gente que esté a su alrededor, lo vean como lo veo yo, que es puro amor y sino es así la batalla va a ser mía", aseguraba, confesando que se trataba de su propio mecanismo de defensa ante la cruda realidad que podría cernirse sobre su familia.







