Fabiola Martínez y Bertín Osborne fueron una de las parejas más mediáticas del papel cuché de nuestro país. Su relación comenzó en el año 2001, cuando sus caminos se cruzaron durante un casting en Madrid al que ella acudió como modelo para participar en un videoclip para el disco de rancheras del cantante y, casi instantáneamente, surgió un flechazo. Cinco años después, la pareja se daba el 'si, quiero' en una íntima ceremonia religiosa en Sevilla de la que fueron testigos las tres hijas mayores del también empresario —Alejandra, Claudia y Eugenia, fruto de su primer matrimonio con la recordad Sandra Domecq— y, desde ese momento, el resto es historia.
Estuvieron casados durante casi dos décadas, hasta que en 2021 Bertín anunciaba que habían decidido tomar caminos separados. "Queridos amigos, como supongo que ya sabéis, Fabiola y yo nos hemos separado hace poco tiempo. No hay un motivo concreto sino problemas de convivencia No hay ni ha habido terceras personas que nos hayan motivado a tomar esta decisión, y si la dificultad de convivir con nuestras distintas personalidades", explicaba el cantante, subrayando que "soy complicado en el día a día y asumo toda la responsabilidad en los motivos que han dado a esta decisión".
Una familia muy unida
A pesar de la ruptura, Bertín y Fabiola han demostrado ser siempre un gran equipo, presentando un frente unido en todas las situaciones, adversas o positivas, y sin dejar que nada se interponga en la crianza de sus dos hijos en común, Kike, de 19 años, y Carlos, de 17. El primogénito del exmatrimonio padece una parálisis cerebral de la que siempre han buscado concienciar a través de acciones con la Fundación Kike Osborne o a través de sus propias redes sociales, donde a menudo la modelo muestra su día a día con sus dos hijos.
Hace un par de días, la también empresaria desvelaba que convivía a menudo con un doloroso pensamiento, lamentando que "por la situación de Kike, yo creo que él se va a ir antes que yo", lo que la llevaba a "a veces, visualizo sin él". Unas desgarradoras palabras que no pudo completar debido al nudo en la garganta que se hizo notar nada más pronunciarlas, encontrando el valor para expresar que "todo el mundo me dice, 'No te tortures', pero yo creo que en el fondo como me voy preparando".
No solo Bertín y Fabiola se han mantenido muy unidos incluso después de su separación: la modelo también mantiene una estrecha relación con las hijas que el cantante tuvo con su primera mujer, la recordada Sandra Domecq. Así lo desvelaba la también empresaria hace ya una década, cuando aseguraba que "Kike nos ha ayudado a las hijas de Bertín y a mí a conocernos de verdad", subrayando que "con Alejandra es con la que más relación he tenido" ya que "hemos estado embarazadas a la vez, hemos trabajado juntas, hemos convivido más".
La sincera confesión de Fabiola sobre las hijas de Bertín
Más de una década después, ese cariño y profundo respeto se sigue manteniendo, tal y como ha vuelto a demostrar Fabiola durante el mercadillo de la Fundación Kike Osborne en Madrid. "Nos solemos repartir las participaciones porque es muy difícil compaginar las agendas de trabajo con los compromisos que tenemos con la Fundación", explicaba al respecto de cómo deciden Bertín y ella ser el rostro visible en las diferentes acciones y actividades que realizan, desvelando que "me enteré por la prensa" del último bache de salud del cantante y que, en cuanto se enteró, "le pregunté a mi hijo Carlos", quien le aseguró que se encontraba "bien, con tratamiento".
Además, la modelo ha expresado su felicidad por saber que Bertín y su hija Eugenia compartirán pantalla en un nuevo programa. Fabiola no ha dudado en asegurar que las tres hijas del cantante y Sandra Domecq son "familia" para ella, deshaciéndose en halagos hacia ellas al ser preguntada por cómo es su relación. "Ahora nos vemos menos, porque al final te vas llenando de un montón de compromisos y de trabajo, pero tenemos nuestros momentos de estar en contacto", ha expresado, subrayando que "eso está ahí, los lazos se han ido cultivando durante muchos años y eso queda, obviamente, además de que las quiero un montón".








