Can Yaman se ha convertido en el rostro de Sandokán, la nueva aventura televisiva que recupera al mítico Tigre de Malasia y uno de los retos más ambiciosos de su carrera. Además de situar al actor turco nuevamente en el centro de todas las miradas, la serie ha traído consigo otro nombre propio: Alanah Bloor. La joven actriz británica de 27 años ha irrumpido en la ficción dando vida a Marianna, un personaje que va mucho más allá de ser el interés romántico del protagonista y que se ha convertido en uno de los grandes descubrimientos de esta historia de acción, desafíos y romance.
Así es el personaje de Alanah Bloor en Sandokán
Bella e indomable. Lady Marianna Guillonk, conocida como la 'Perla de Labuán', es la hija de Lord Guillonk, el cónsul británico en la isla. Huérfana de madre, creció lejos de Inglaterra, en un entorno exótico donde aprendió a soñar con una vida de aventuras. Sin embargo, su día a día está marcado por las rígidas normas de la sociedad victoriana y por los privilegios de una educación que todavía no le ha permitido descubrir todo lo que es capaz de hacer.
Su encuentro con Sandokán cambiará su destino. El pirata despierta en ella ese espíritu aventurero que permanecía oculto y la lleva a cuestionarse los límites del mundo al que pertenece. Aunque proceden de realidades completamente opuestas, ambos descubren que comparten un mismo deseo: ser algo más de lo que los demás esperan de ellos y luchar por la libertad.
Precisamente, esa mezcla entre fortaleza y vulnerabilidad fue una de las razones por las que Alanah Bloor sintió que Marianna llegaba en un momento clave de su vida. Cuando leyó el guion, sintió una conexión inmediata con el personaje: "Pensé: quiero ser ella. Jamás imaginé que obtendría un papel tan intenso tan pronto en mi carrera", explicaba a Cosmopolitan Italia. Para la actriz, que acababa de terminar sus estudios de interpretación cuando comenzó el rodaje, este papel le enseñó que podía "ser fuerte sin volverme dura", una seguridad que ahora lleva consigo en las audiciones, en el set y en su vida personal.
Además, interpretar a la ‘Perla de Labuán’ "me enseñó a aceptar mi sensibilidad, que no es debilidad, sino profundidad. A hablar de mis sentimientos sin miedo", confesaba la actriz nacida en Cornualles.
Un rodaje lleno de retos junto a Can Yaman
La experiencia de grabar Sandokán supuso para Bloor enfrentarse a un proyecto de grandes dimensiones y a un entorno completamente nuevo. La intérprete británica tuvo que rodar durante meses en Italia y asumir por primera vez un papel protagonista en una producción internacional, una oportunidad que se convirtió en un auténtico punto de inflexión en su carrera.
Uno de los momentos más difíciles llegaba durante una escena a caballo cuando el animal se desbocó y sufrió una caída. "Sentí el dolor en el rostro; pensé que me había roto la nariz. En ese momento quería huir", recordaba la actriz. Sin embargo, decidió continuar: "Fue el momento en que el miedo chocó con el deber", aseguraba sobre una situación que terminó siendo "un punto de no retorno" para ella. "No fue la seguridad lo que me levantó en ese momento, sino el valor de quedarme".
De los escenarios al gran salto internacional con Sandokán
Aunque la serie basada en el personaje creado por Salgari supone su debut como protagonista, Alanah, hija de Gavin y Caroline, dos profesores del Helston Community College, lleva años preparándose para esta oportunidad. La actriz se formó en la East 15 Acting School y completó sus estudios de Arte Dramático en el Liverpool Institute for Performing Arts (LIPA), donde se graduó en 2023.
Antes de convertirse en Marianna, acumuló experiencia en teatro con montajes como A Room with a View, Las brujas de Salem o La gaviota de Chéjov, donde interpretó a Nina, además de participar en varios cortometrajes independientes. También tuvo una aparición en la miniserie de Netflix El hombre contra el bebé, protagonizada por Rowan Atkinson.
Ese recorrido también le ha enseñado a convivir con la parte más incierta de la profesión. Para Bloor, el éxito y el fracaso forman parte del mismo camino: "Por cada "sí" hay cincuenta "no", y no es un número poético, es la vida de un actor". La intérprete defiende que los rechazos pueden convertirse en una oportunidad para seguir creciendo y que "la fortaleza no consiste en no caerse, sino en nunca dejar de creer que estás construyendo algo real".
Esa misma filosofía es la que trasladaría a la niña que un día soñó con convertirse en actriz. "No tengas miedo de desear demasiado. Que se burlen de ti por amar algo es solo una señal: ya eres diferente. Y eso está bien". También le pediría su yo de diez años que fuera fiel a sí misma, incluso cuando nadie la entendiera, "porque el mundo tardará un tiempo en darse cuenta... pero entonces sucederá".
Ahora, con Sandokán, ese deseo se ha hecho realidad y Alanah Bloor afronta el que es hasta ahora el papel más importante de su trayectoria. Una oportunidad que le ha permitido darse a conocer ante ante espectadores de todo el mundo y demostrar que detrás de esta nueva compañera de aventuras de Can Yaman hay una actriz con una personalidad y una historia propia.











