"Mi amigo, nuestro hermano han sido muchas horas de vuelo y tengo mil historias más", ha comenzado expresando Loles Silva, la mujer de José Ribagorda, cuando ha destapado su álbum de fotos más personal junto al bodeguero Iván Sanz Cid y su familia. "Hoy me despido por un tiempo, pero ya sabes que te buscaré y te encontraré, te quiero, te queremos por siempre. Qué lujo tenerte en nuestras vidas, buen viaje y cógeme el teléfono que tengo muchas cosas que contarte", ha comentado la periodista rota de dolor.
La colección de imágenes supone una mirada íntima a una amistad inquebrantable, forjada entre viñedos, gastronomía y un profundo afecto mutuo.
Una vida compartida
El vídeo es un viaje en el tiempo a través de imágenes llenas de alegría y complicidad junto a sus parejas e hijos. Entre las secuencias destacan las celebraciones en bodegas, comidas familiares y risas compartidas que reflejan el carácter generoso y vitalista de Iván Sanz Cid. El vídeo otorga un protagonismo especial a los niños de ambas familias, mostrando cómo crecieron juntos y participaron activamente en las tradiciones de la vendimia —con imágenes entrañables de los más pequeños pisando uva en grandes barricas de madera—. Tampoco faltan los instantes de desconexión: viajes en la nieve, comidas compartidas al aire libre y entrañables veladas alrededor de una mesa tradicional donde el vino de la Ribera del Duero siempre ejercía como el nexo de unión perfecto.
El tributo a un legado eterno
La estrecha relación de la familia de José Ribagorda y Loles Silva con Iván Sanz Cid y la prestigiosa bodega vallisoletana trasciende lo profesional. Este homenaje en vídeo reafirma los lazos de hermandad y el vacío que deja una personalidad tan carismática en el sector vitivinícola español. Las reacciones de cariño y apoyo no han parado de sucederse. Amigos, profesionales de la comunicación y amantes del sector del vino han aplaudido este sentido gesto de Loles Silva que ensalza el valor de los recuerdos compartidos, la familia y las amistades de verdad que permanecen inalterables con el paso del tiempo.
Lamentablemente, este emotivo recuerdo compartido por Loles Silva cobra un significado aún más profundo debido al trágico accidente de tráfico que le costó la vida a Iván Sanz Cid. El fatídico suceso, ocurrido en una carretera de Valladolid, conmocionó por completo al sector bodeguero, a la gastronomía y a la sociedad española, dejando un vacío inmenso tanto en su querida bodega Dehesa de los Canónigos como en su círculo más íntimo. Este doloroso acontecimiento es el que ha movido a amigos tan cercanos como el matrimonio formado por José Ribagorda y Loles Silva a rendirle estos sentidos homenajes públicos, buscando mantener vivo el recuerdo de su eterna sonrisa, su calidad humana y su inigualable pasión por el vino.






