La repentina muerte de Manolo Arjona, quien fue integrante de Locomía hasta el año 2000, ha conmovido a propios y extraños. Pero sobre todo, a quienes le conocieron de cerca. Es el caso de Carlos Armas, que también formó parte del grupo y este jueves, 2 de julio, horas después de que se conociera la triste noticia, se ha sentado en el plató de Y ahora Sonsoles.
"¿Cómo estás?", le ha preguntado Sonsoles Ónega a Carlos Armas, quien no ha podido contener las lágrimas. El que fuera integrante de Locomía, todavía en shock, ha roto a llorar, sin poder responder a la presentadora. "Él era feliz. Falleció de manera natural. Estaba muy bien", ha expresado poco después tras encontrar un poco de calma.
Armas, sin embargo, ha estado profundamente conmovido durante su intervención en el programa. Destrozado, ha recordado cómo fue su amistad con Manolo, a quien ha hecho un guiño con su look. Carlos ha llevado un colgante con un abanico, el elemento que se convirtió en la seña de identidad de Locomía. "Me lo pongo por él, porque él era el maestro del abanico", ha confesado.
La emoción de la hermana de Manolo Arjona
Desde Y ahora Sonsoles también han establecido contacto con una de las hermanas de Manolo Arjona, Adela, quien tampoco ha podido contener las lágrimas. Ha insistido en que ha sido una pérdida inesperada. "Por la noche se acostó y ya no despertó. Estaba muy bien, estaba genial, contento. Estaba cuidando de mis padres". Hasta ahora, la causa del fallecimiento se desconoce. "No sabemos nada de la autopsia", ha aclarado a Sonsoles.
En medio del dolor, Adela se refugia en que "ha sido una muerte dulce, como él se merecía". Por otro lado, ha confirmado que este próximo viernes, día 3, tendrá lugar la capilla ardiente en Barcelona para dar el último adiós a Manolo Arjona.
Sobre el legado de su hermano, ha recordado: "Él era único, los enseñaba a todos. Era una pasada, la elegancia que tenía... Era muy educado y sabía estar en todos los sitios. Mi hermano ha estado súper bien. Ni fumaba ni bebía. Ha sido muy feliz. Se estaba arreglando su casita..."
La muerte de Manolo Arjona
Manolo Arjona, que junto a sus compañeros marcó a toda una generación, perdió la vida de manera repentina en la madrugada de este pasado miércoles, 1 de julio, a los 58 años, en su domicilio de Viladecans. Allí transcurría su día a día, alejado del foco mediático. Las primeras informaciones indican que antes de su fallecimiento, el que fuera integrante de Locomía pasó las horas dedicado a una de sus grandes pasiones: la pintura. Tras acostarse, ya no volvió a despertar.
Arjona formó parte de la primera etapa del grupo, considerada por muchos la más exitosa y representativa. En aquella etapa, Locomía se situó en lo más alto de las listas de ventas y convirtió sus coreografías y su estética en un símbolo de toda una generación. Aunque el grupo atravesó numerosas transformaciones con el paso de los años, Manolo Arjona siempre estuvo vinculado a su historia y participó en distintos proyectos relacionados con el legado de la banda, como el documental y la posterior película que vio la luz en 2024.
La 'maldición' de Locomía
La muerte de Manolo Arjona, noticia que desveló El Español, se suma a la de otros tres integrantes de Locomía que fallecieron antes de los 60 años: Santos Blanco, Frank Romero y Francesc Picas. Una serie de pérdidas en cuestión de ocho años, que algunos interpretan como la 'maldición' de Locomía.
Santos Blanco murió en junio de 2018, a los 46 años, por causas naturales. Solo un mes después, el grupo afrontó otra pérdida: la de Frank Romero, quien también perdió la vida a los 46 años, como consecuencia de una infección. Cinco años después, en noviembre de 2023, falleció Francesc Picas, a los 53 años. Ahora, en julio de 2026, los fans de Locomía viven el inesperado adiós de Manolo Arjona.







