En un día en el que la actualidad de la realeza británica se reparte entre la agenda del soberano británico en Escocia y las dudas sobre el inminente viaje del príncipe Harry y Meghan Markle al Reino Unido, con o sin sus hijos, la princesa de Gales ha hecho el saque perfecto. Kate Middleton ha reaparecido en el Campeonato de Wimbledon de forma inesperada y lo he hecho como nunca antes la habíamos visto: entre los fans que hacían cola para entrar en el torneo e incluso colaborando con el control de acceso y las entradas.
Una imagen del todo inesperada para la princesa de Gales, que tiene en Wimbledon un papel muy definido dentro del protocolo del torneo: es Patrona del All England Lawn Tennis & Croquet Club (AELTC), el organismo que organiza el campeonato y la que se encarga de la entrega de trofeos, una cita a la que acude normalmente con el príncipe Guillermo y los príncipes George y Charlotte, en el que es uno de los días más importantes en su agenda. Sin embargo, la aparición de hoy nada tenía que ver.
Kate Middleton estuvo con los aficionados y en la taquilla escaneando las entradas
Lejos del estricto protocolo que rodea a uno de los campeonatos más importantes y lejos del "royal box", la princesa de Gales ha salido a saludar a los aficionados que hacían cola para entrar en el recinto y ha estado con ellos a pie de calle. Saludos, charlas, fotos y hasta un poco de ayuda para aligerar las colas. Kate Middleton estuvo en la taquilla escaneando las entradas y colaborando en los controles de acceso.
La futura reina, vestida de un azul que hacía jueg o con su mítico anillo de compromiso ,estuvo trabajando en las oficinas del All England Club y posteriormente, se dirigió a la pista 18, donde se sentó junto al ex número uno británico Tim Henman y la presidenta del All England Club, Deborah Jevans, para ver al británico Arthur Fery en su partido de segunda ronda contra el finlandés Otto Virtanen.
La princesa de Gales recupera su vínculo más personal con Wimbledon: de la cola de madrugada al gesto que hoy la acerca a los aficionados
Como Patrona del All England Club, la princesa de Gales se vuelca cada año en este torneo, pero el gesto de hoy tiene algo muy significativo y simbólico, ya que conecta con la Kate que era antes de convertirse en mujer del príncipe Guillermo. En varias ocasiones la princesa ha comentado que su vínculo con Wimbledon es anterior a cualquier rol institucional, ya que antes de pertenecer a la realeza ella esperaba fuera del recinto para conseguir entradas como cualquier aficionada.
En 2023, durante una conversación con la número uno británica, Emma Raducanu, Kate evocó aquellas mañanas de infancia en las que hacía cola junto a su padre, Michael Middleton, y su hermana, Pippa. Contó que llegaban al amanecer, dispuestos a esperar lo que hiciera falta para acceder al estadio. "Yo solía hacer eso. Significaba muchísimo poder conseguir los pases para el estadio y ser parte del campeonato", explicó entonces. Ese recuerdo, convertido hoy en gesto público, encaja con naturalidad en su papel actual: una patrona que conoce el torneo desde dentro, pero también desde la cola.








