Penélope Cruz, Olivia Wilde y Seth Rogen, protagonistas de la película The Invite, se han sometido a un curioso cuestionario para The New Yorker en el que han hablado de sus peores citas dobles, de sus representaciones favoritas de matrimonios disfuncionales y de algunos de sus intereses más insólitos y desconocidos para el gran público. La mujer de Javier Bardem fue la que más sorprendió a sus compañeros con una confesión que dejó a todos con la boca abierta. En un momento del interrogatorio, Olivia Wilde le preguntó por un hobby poco habitual y su respuesta no dejó indiferente a nadie.
Una afición desde niña
"Bueno, tengo un pasatiempo que para mí normal, pero cuando lo digo, la gente se queda muy sorprendida", comenzó explicando Penélope Cruz sobre una afición que le viene desde la infancia. "Cuando era pequeña, siempre jugaba a ser médico. Inyectaba a las muñecas con las agujas de insulina de mi abuela". "Quizás sea raro, no lo sé, pero durante los últimos 12 años estudio medicina todas las noches de mi vida", reveló ante el asombro de Seth Rogen, que le preguntó si estaba estudiando para ejercer como médico: "No, no, no, es mi hobby", respondió. Pero no lo estudia con vídeos de YouTube, la intérprete afirmó que lee "libros así de gruesos sobre el sistema endocrino".
"Me hace tan feliz, tan feliz, y probablemente durante los últimos 12 años, he estado leyendo seis días a la semana durante horas todas las noches. Y me encanta.Y no puedo explicar por qué me encanta", confesó ante la fascinación de Rogen y Wilde, quienes también confesaron sus hobbies, aunque no fueron tan sorprendentes como el de la mujer de Javier Bardem. A Olivia Wilde le encantan las maquetas en miniatura —incluida una réplica del set original de la serie Seinfeld, mientras que Rogen habló de su afición por la alfarería.
Mensaje de cariño a la directora
The Invite, cuyo título en español es La Invitación, es una comedia dramática dirigida por Olivia Wilde. La película está protagonizada por Wilde, Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton, y es una adaptación en inglés de la conocida cinta española Sentimental del director Cesc Gay. La historia se desarrolla durante una cena aparentemente normal en la que un matrimonio invita a sus enigmáticos vecinos. La velada se descontrola rápidamente tras una propuesta inesperada, dando lugar a una conversación incómoda pero divertida sobre el deseo y la intimidad en la pareja.
Tras trabajar bajo la dirección de Olivia Wilde, Penélope solo tuvo palabras de amabilidad hacia la estrella ahora convertida en directora después de no poder asistir al estreno. "Olivia, has hecho una película preciosa y estoy muy orgullosa de ti, muy feliz de ser parte de ella", expresó su admiración por el proyecto y el trabajo de la cineasta. "He disfrutado cada segundo de esta aventura con todos vosotros. Ojalá estuviera allí contigo, con Seth Rogen y Edward Norton. ¡Nos vemos pronto!", concluyó.





