El mercado nos ofrece hoy día estupendas conservas de pimientos rojos asados, muy socorridas cuando no tenemos demasiado tiempo para cocinar. Pero lo cierto es que asar pimientos en casa no entraña grandes dificultades. La receta que hoy nos ocupa es buen ejemplo de ello. Se trata de una ensalada de pimientos que asaremos previamente en el horno, y que se acompaña de una salsa de tomate y ajo (ambos se cocinarán también en el horno al mismo tiempo que los pimientos).
Si pulsas en el botón de ‘play’ en el vídeo superior, podrás acceder al paso a paso de esta rica ensalada, cuyo modo de elaboración dejamos también detallado por escrito aquí debajo.
RECETA: ENSALADA DE PIMIENTOS ASADOS CON SALSA, PASO A PASO
Ingredientes
- 3 pimientos rojos
- 1 tomate
- 1 cabeza de ajos
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
- Vinagre
- 1 cebolleta
- Cebollino
Elaboración
-Disponer los pimientos (previamente lavados), el tomate (lavado también) y la cabeza de ajo entera en una bandeja de horno.
-Echar por encima de las verduras un chorro de buen aceite de oliva.
-Hornear durante 30-40 minutos a 180 ºC.
-Una vez horneados, dejar templar y reposar. A continuación, pelar los pimientos. Puedes hacerlo con las manos.
-Extraer los dientes de la cabeza de ajos, quitarles la piel.
-Pelar el tomate.
-En un vaso de batidora echar dos o tres dientes de ajo y el tomate entero pelado.
-Añadir el jugo de asar las verduras hasta prácticamente cubrir el tomate. Sumar encima un poco de sal, un chorrito de vinagre, un poquito de pimienta negra molida y un chorro de aceite de oliva.
-Triturar todo hasta conseguir una mezcla homogénea. Reservar.
-Picar la cebolleta en juliana.
-Picar las ramitas de cebollino.
Presentación
-Disponer los pimientos asados en el plato y servir al lado la salsa (como se ve en la imagen inferior).
-Colocar encima de los pimientos un poco de cebolleta en juliana y regar con aceite de oliva.
-Por último, decorar con el cebollino picadito.
ALGUNOS TRUCOS A TENER EN CUENTA PARA ASAR LOS PIMIENTOS EN EL HORNO
- Escoge pimientos carnosos y de buen tamaño. Los pimientos rojos son los más utilizados para asar porque, además de tener una pulpa gruesa, desarrollan un sabor mucho más dulce tras el horneado.
- No retires el tallo ni las semillas antes de asarlos. Es preferible cocinarlos enteros para que conserven mejor sus jugos y no pierdan humedad durante el horneado.
- Vuelta a mitad de cocción. No es obligatorio, pero puedes darles la vuelta a mitad de cocción. Así conseguirás que la piel se tueste de forma uniforme por todos los lados y que la carne se cocine por igual.
- Pelado más sencillo. Si después del horneado los dejas en un recipiente tapado durante unos minutos, el vapor hará que la piel se desprenda mejor.
- No los pases por agua. Si los enjuagas bajo el grifo, perderán parte de sus jugos y de su intenso sabor. Lo mejor es retirar la piel con las manos o con ayuda de un cuchillo.
- Aprovecha el líquido que sueltan. Ese jugo concentra todo el sabor del asado y resulta perfecto para aliños, vinagretas, salsas o para enriquecer guisos.
¿SE PUEDEN ASAR EN LA AIRFRYER?
Sí. La freidora de aire es una excelente alternativa cuando queremos preparar una cantidad pequeña de pimientos sin encender el horno. Basta con lavarlos, secarlos y colocarlos enteros en la cesta, ligeramente pincelados con aceite de oliva.
Cocínalos a 190-200 °C durante unos 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad del proceso para que se doren de manera uniforme. El tiempo puede variar ligeramente según el tamaño de los pimientos y la potencia de cada aparato. Una vez asados, déjalos reposar tapados durante unos minutos antes de pelarlos, igual que haríamos con los preparados en el horno.
UNA VEZ HECHOS, ¿CÓMO CONSERVAR LOS PIMIENTOS?
Una vez pelados y completamente fríos, los pimientos asados deben guardarse en un recipiente hermético dentro del frigorífico. Lo ideal es conservarlos junto con el jugo que hayan soltado durante el asado, ya que ayuda a mantenerlos jugosos.
En estas condiciones se conservan en perfecto estado entre 3 y 5 días. Si además se cubren con una fina capa de aceite de oliva, se reduce el contacto con el aire y se mantienen aún mejor.
LOS PIMIENTOS ASADOS, ¿SE PUEDEN CONGELAR?
Sí, los pimientos asados admiten la congelación. Lo más recomendable es pelarlos, retirar las semillas y dividirlos en porciones según el uso que les vayamos a dar.
Guárdalos en bolsas o recipientes aptos para congelación, añadiendo también parte de su jugo de cocción para que no se resequen. De este modo pueden conservarse hasta 6 meses. Para consumirlos, basta con dejarlos descongelar lentamente en el frigorífico unas horas antes.
IDEAS DE RECETAS DE ENSALADAS CON PIMIENTOS ASADOS
Los pimientos son un producto muy versátil; podemos convertirlos en ingrediente de infinidad de preparaciones. En este caso, permanecemos en el terreno de las ensaladas, un tipo de receta ideal para incluir en los menús estivales. Puedes combinarlos con los ingredientes que más te gusten. Aquí os dejamos algunas ideas que funcionan muy bien.
- Con ventresca y aceitunas negras. Combina los pimientos asados con ventresca de atún, aceitunas negras, cebolleta en juliana y un aliño de aceite de oliva virgen extra y unas gotas de vinagre de Jerez.
- Con queso de cabra y frutos secos. Mezcla los pimientos con queso de cabra desmenuzado, nueces o almendras tostadas y un puñado de rúcula. Un toque de miel en la vinagreta realza especialmente el contraste de sabores.
- Con garbanzos y espinacas. Una ensalada muy completa en la que los pimientos asados se combinan con garbanzos cocidos, hojas de espinaca fresca, cebolla morada y una vinagreta de comino y limón.
- Con bacalao desalado. Los pimientos asados maridan a la perfección con bacalao desalado y desmigado, huevo duro, aceitunas verdes y perejil fresco, dando lugar a una ensalada muy típica de la cocina mediterránea. Para prepararlo correctamente, el bacalao debe desalarse previamente en agua fría, manteniéndolo en la nevera entre 24 y 48 horas y cambiando el agua varias veces para retirar el exceso de sal. Una vez listo, se puede escaldar ligeramente en agua caliente durante un par de minutos o cocinarlo de forma muy suave (incluso confitado a baja temperatura en aceite de oliva) para que quede jugoso y se desmenuce con facilidad. Después, se añade en lascas o migas a los pimientos ya asados, junto con el resto de ingredientes.
- Con mozzarella y albahaca. Una propuesta fresca y veraniega que une pimientos asados, mozzarella fresca, tomates cherry y hojas de albahaca, todo ello aliñado con aceite de oliva virgen extra y un toque de pimienta negra recién molida.









