Ana Fernández (36 años) ha consolidado su carrera como actriz gracias a proyectos como Los Protegidos, Las chicas del cable o . Con más de dos décadas en activo, la intérprete ha podido cumplir uno de sus sueños: crear de su casa un auténtico refugio de bienestar y serenidad. Su hogar, a las afueras de Madrid, respira sostenibilidad gracias al uso de materiales nobles como la piedra tradicional de la zona, la madera robusta, los tejidos orgánicos y las fibras naturales.
Claves de interiorismo sostenible:
- Arquitectura In & Out: Fachada de piedra y suelo continuo para unir interior y exterior
- Madera Lavada: Muebles macizos con acabados decapados, sin barnices químicos
- Sofá Verde Musgo: Tapizado de pana XXL que conecta visualmente con el bosque
- Fibras Naturales: Yute, caña y rejilla (cannage) que sustituyen al plástico
- Textiles Crudos: Linos y tejidos bouclé en color hueso, sin tintes industriales
- Luz Eficiente: Lámparas de tela ligera con tecnología LED de bajo consumo
Se trata de una vivienda rústica gracias a esa imponente fachada de piedra maciza, que se combina a la perfección con el suelo que une el salón con la zona de comedor, un tip muy importante que es un claro ejemplo de cómo la tendencia 'in & out' impera en toda su casa. ¿Y qué quiere decir esto? Sencillo. Es una de las técnicas que ha ganado protagonismo en los últimos años para los interioristas y consiste en unir "lo de dentro" con "lo de fuera". En la casa de Ana Fernández, todo fluye en torno al entorno que la rodea, una zona de naturaleza salvaje que corona el jardín gracias a árboles, arbustos y flores que alegran el exterior. Además, los espacios están diseñados con la misma estructura y sin interrupciones visuales. En el salón, la luz natural entra por los ventanales y baña el espacio.
El salón es una lección de decoración en toda regla. Diseñado bajo los códigos del biointeriorismo, la sostenibilidad y el bienestar son las claves más importantes. El color verde musgo del sofá, en formato XXL, relaja la vista y rompe con la monotonía del clásico sofá gris o crema. Destaca la apuesta por las fibras naturales, como la alfombra de yute que delimita la zona de estar o las lámparas que enmarcan el comedor. En su caso, ha huido del "todo a juego" y, en torno a la mesa central, un juego de sillas originales y distintas entre sí revela su pasión por la artesanía y la magia del hecho a mano. ¡Dale al play y descubre las lecciones de estilo de Ana Fernández en su casa!



