Carlo Costanzia está viviendo una de las etapas más dulces de su vida. Discreto con su intimidad, pero cada vez más cercano con sus seguidores, el actor ha vuelto a conquistar con unas imágenes que reflejan a la perfección su faceta más familiar. Durante su reciente escapada a Valencia, junto a Alejandra Rubio y su pequeño, Carlo ha protagonizado una estampa cargada de complicidad, ternura y naturalidad. Una pareja que espera con ilusión la llegada de su segundo bebé, "su princesa".
Ha sido a través de sus redes sociales, donde el hijo de Mar Flores ha compartido este álbum tan especial. En las imágenes, captadas durante su estancia en Valencia, se le puede ver disfrutando de momentos relajados junto a su hijo. Tirados en un parque, jugando, en una imagen relajada y feliz. Desde que su relación con Alejandra Rubio salió a la luz, la pareja ha estado en el foco mediático, despertando un enorme interés. Sin embargo, lejos del ruido, ambos han optado por construir su historia con discreción, dejando que sean sus gestos los que hablen por ellos. Y precisamente eso es lo que ha ocurrido con estas imágenes: sin grandes declaraciones, pero con un significado muy especial.
En la vida de Carlo Costanzia y Alejandra Rubio, el calendario parece haberse acelerado al ritmo de las emociones. Durante este puente, además, la pareja ha querido celebrar el Día de la Madre., y no ha sido una celebración cualquiera, ha sido un punto de inflexión donde los gestos, y también las ausencias, han hablado por sí solos. La pareja, que atraviesa uno de sus momentos más dulces ante la llegada de su segundo bebé —una niña que vendrá a completar la felicidad de su hogar tras el nacimiento de su primer hijo—, ha compartido una jornada de lo más familiar marcada por la gastronomía, el amor y algún que otro mensaje enigmático.
Esperando a su "princesa"
Ahora que la pareja espera su segundo bebé, ya tienen en la mente nombres como Lola o Ginebra sobre la mesa, la pareja se refugia en su intimidad. Para Alejandra, este segundo embarazo está siendo intenso. Según ella misma ha confesado, “no está siendo un camino de rosas” y le está “afectando mucho física y anímicamente”, algo que ya experimentó con su primer hijo. Aun así, la ilusión es máxima. Cabe recordar la emoción de Carlo al descubrir el sexo del bebé a través de una tarjeta que Alejandra le entregó: “No lo esperábamos para nada, pero tus papis te esperan, pequeña”, escribía la colaboradora.
En los últimos meses, Alejandra Rubio también ha mostrado una versión más serena y centrada, dejando atrás etapas más turbulentas. Su entorno coincide en que atraviesa un momento de estabilidad emocional, en el que el amor y la tranquilidad ocupan un lugar prioritario.








