Alejandra Rubio y Carlo Costanzia están viviendo un verano verdaderamente inolvidable y profundamente significativo. A las puertas de dar la bienvenida a su segunda hija, la pareja ha decidido poner rumbo a Italia, la entrañable tierra de la familia paterna de Carlo, para disfrutar de unas semanas de desconexión total. Acompañados por el pequeño Carlo, que ya tiene un año y medio, los enamorados han diseñado un viaje a medida que combina la riqueza cultural de las ciudades del norte con el descanso absoluto en un entorno paradisíaco. Este periplo estival se convierte así en el escenario perfecto para consolidar una historia de amor que no deja de crecer con el paso del tiempo.
Esta romántica escapada llega, además, en un momento de gran estabilidad y calma para la hija de Terelu Campos. Tras tomar la firme decisión de apartarse por un tiempo de los platós de televisión, la joven se encuentra completamente volcada en el cuidado de los suyos y en vivir su embarazo de una forma mucho más serena y privada. Cabe recordar que, al explicar los motivos de su discreta retirada frente a la presión mediática, Alejandra se mostró tajante y sincera al confesar: "No me compensa", confesó en Vamos a Ver . Una valiente determinación que hoy se traduce en una radiante sonrisa, paseos tomados de la mano y tiernas estampas familiares que reflejan que la paz que tanto ansiaba la ha encontrado al lado de su pareja.
El exclusivo refugio de la pareja en Cerdeña
Para disfrutar de unos días de descanso absoluto alejados del bullicio de la Costa Esmeralda, pero sin renunciar a la exclusividad del Mediterráneo, la pareja ha elegido fijar su residencia en Porto San Paolo. Se trata de una tranquila y pintoresca localidad costera de menos de mil habitantes, situada a unos quince kilómetros de Olbia. En este oasis de playas de arena blanca y aguas cristalinas, Alejandra ha compartido románticas instantáneas en las que posa acaramelada sobre las rodillas de Carlo, teniendo como impresionante telón de fondo la silueta caliza de la isla de Tavolara, un majestuoso enclave integrado en un área marina protegida.
Antes de recalar en este remanso de paz sardo, la familia disfrutó de un dinámico itinerario que comenzó en los barrios históricos y el ambiente portuario de Génova, donde alquilaron un vehículo para desplazarse con total comodidad por la región con Carlo al volante. Posteriormente, la pareja continuó su recorrido en la sofisticada Milán. Allí, la joven presumió con elegancia de su avanzada silueta premamá luciendo un favorecedor vestido de estampado animal print durante un bucólico paseo por la majestuosa Galería Vittorio Emanuele y las inmediaciones del Duomo, dejando claro que están exprimiendo al máximo un verano mágico repleto de amor, complicidad y dulces expectativas.
El anuncio de su embarazo y la felicidad ante la llegada de su hija
La ilusión por ampliar el hogar familiar marca cada uno de los pasos de la pareja en este viaje. Fue el pasado mes de marzo cuando saltó la gran noticia y la propia colaboradora confirmaba la buena nueva en el programa de televisión ¡De viernes!. Con una inmensa sonrisa, Alejandra anunciaba emocionada ante la audiencia: "La familia crece. Voy a ser madre otra vez". Desde ese instante, la feliz pareja comenzó la cuenta atrás para el nacimiento de la pequeña, previsto para finales del verano de 2026, cumpliendo así el deseo de que sus hijos se lleven muy poco tiempo de diferencia para crecer juntos.
Aunque el camino hacia la maternidad siempre implica sus propios desafíos, el optimismo impera en el día a día de la nieta de María Teresa Campos. Durante aquella misma entrevista televisiva, Alejandra se sinceraba detalladamente sobre cómo estaba experimentando la gestación y afirmaba con total naturalidad: "Estoy bien. No tuve un primer embarazo fácil, este tampoco está siendo un camino de rosas, pero no me quejo.
Esta inmensa alegría se complementa con la tranquilidad que ha encontrado en sus aficiones personales en Madrid antes de partir de viaje, volcándose en disciplinas. "Estoy súper feliz, de verdad. Para mí es una noticia fantástica y para Carlo también", confesaba Alejandra sobre esta bonita etapa.










