Cómo reformar una casa heredada sin borrar su pasado: la transformación de esta masía familiar de 120 m² en Cataluña


Calzi Studio firma la transformación de Finca Hostalets, una masía familiar de 120 m² en Cataluña que conserva la piedra, las proporciones y hasta las imperfecciones originales de la casa.


Masía catalana de piedra y jardín con olivos © Mercè Gost
7 de agosto de 2026 a las 7:05 CEST

Heredar una casa nunca es solo heredar paredes: es quedarte también con su memoria, con las texturas que el tiempo ha ido puliendo y con esa manera tan concreta en la que la luz entra por una ventana que nadie recuerda haber elegido. Reformar una vivienda antigua sin perder nada de eso es, casi siempre, un equilibrio difícil de conseguir.

A ese reto se enfrentó Calzi Studio en esta pequeña masía familiar de Cataluña, una casa heredada y cargada de recuerdos que pedía ser reinterpretada con cuidado, sin alterar su identidad original. "Desde el comienzo, supimos que el verdadero valor estaba en lo intangible. Cada rincón guardaba algo: una textura, una proporción, una manera de relacionarse con la luz", señala la arquitecta Romina Calzi, artífice del proyecto. 

Masía catalana de piedra y porche con comedor exterior© Mercè Gost

Intervención respetuosa

La intervención, firmada por la interiorista Romina Calzi, de Calzi Studio, parte de una premisa muy clara: no perder la esencia de una vivienda de apenas 120 metros cuadrados. "No se trató de una reforma tradicional, sino de una traducción entre tiempos", resume el propio estudio. El mobiliario de cocina, las puertas y las ventanas se encargaron a un carpintero local, en línea con ese espíritu artesanal.

De esta manera, se conservan la piedra, las proporciones y hasta las imperfecciones, mientras se resuelven con delicadeza las necesidades de la vida actual: una suite principal ganada en altura, un porche que amplía el punto de encuentro y una cocina que decide seguir siendo pequeña.

Porche de casa de campo con paredes de piedra, puertas de madera, comedor exterior © Mercè Gost

Un porche donde se hace vida

Los porches tienen ese poder de llevar la vida familiar fuera de casa y hacerlo sin sobresaltos y a la sombra. Romina Calzi lo considera un espacio esencial: "Para generar una zona común más generosa y conectar los espacios privados, incorporamos un porche que funciona como expansión, lugar de encuentro y articulación". 

Aquí interior y exterior se unen. Dividido en varias zonas, una de ellas reservada a un comedor exterior, se diseña un lugar perfecto para las comidas familiares, leer un libro a media tarde sentado en el banco, reunir a todos alrededor de un juego de mesa e, incluso, teletrabajar con las mejores vistas posibles, eso sí.

Salón de estilo rústico, de casa de campo con sofá de obra, techo con vigas, alfombra de fibras vegetales redonda, platos en la pared, chimenea, paredes de piedra© Mercè Gost

Salón de estilo rústico 

Todo en esta pequeña masía evoca el campo y hace referencia a su vinculación agraria. Como la propia interiorista destaca: "la piedra se conserva como protagonista estructural y emocional. Las texturas se trabajaron con profundidad, valorando lo imperfecto y lo artesanal". 

Los suelos de toba catalana, la alfombra de fibras vegetales y el banco de obra —convertido en un cómodo sofá gracias a sus mullidos asientos y respaldos— construyen la base rústica del salón. Los detalles hacen el resto: los platos que decoran la pared del sofá recuperan una de las tendencias de la decoración de la abuela. La chimenea, de ABC Xemeneies, remata el conjunto y aporta calidez al ambiente.

Cocina rústica con paredes de piedra, azulejos en la pared del antepecho, vigas de madera, balda de madera en lugar de muebles altos© Mercè Gost

Una cocina como las de antes  

Según la arquitecta, uno de los grandes desafíos de la reforma fue rediseñar la cocina con su mismo tamaño. «Lejos de ampliarla, decidimos conservar su escala reducida y replicar, con un enfoque contemporáneo, el estilo de las cocinas pequeñas de época».

Para ello, se apostó por una convivencia pacífica entre el estilo rústico y el diseño contemporáneo: «Incorporamos electrodomésticos actuales de estética clásica, piezas funcionales, pero visualmente integradas al entorno. Toda la intervención se apoyó en materiales nobles, austeros y coherentes con la esencia de la masía», resume. Hasta el extractor, realizado a medida por un herrero, se pensó para no romper esa estética cuidada.

Aseo de cortesía comunicado con la cocina, paredes de piedra, lavabo suspendido, puerta corredera© Mercè Gost

Aseo de cortesía 

Aunque suelen ser espacios infravalorados, lo cierto es que los aseos de cortesía son clave en el día a día de una casa y una manera de tomar el pulso al resto de la decoración. 

En este proyecto, este aseo de cortesía se ha situado junto a la cocina, respetando tanto el estilo como la funcionalidad. Para que no recargue un espacio pequeño, se ha optado por una puerta corredera de madera.

Altillo con escalera de madera y barandilla metálica, mesa de comedor redonda, dormitorio abierto en la parte superior © Mercè Gost

Un altillo que alberga el dormitorio principal 

La vivienda original tenía una escala muy reducida. Para resolver las nuevas necesidades sin modificar su espíritu, el estudio diseñó un entresuelo dentro de la doble altura existente, que aloja hoy la suite principal con ducha y lavabo. Una solución que saca partido al espacio, no encierra ni empequeñece y ofrece una entrada de luz natural más.

Si en el altillo se situó el dormitorio principal, en la parte inferior se colocó un comedor, estratégicamente ubicado al lado de la cocina, con una mesa redonda, que hace un guiño a las mesas camilla de la casa de la abuela y resulta más ligera que una rectangular.

Dormitorio con vigas de madera en el techo, paredes de piedra, baño integrado, ventana horizontal© Mercé Gost

Dormitorio en suite

Tal y como señalábamos antes, el dormitorio principal en suite se ubica en el altillo, donde la piedra se conserva igual que en el resto de la casa. Los suelos de toba catalana, sus paredes de piedra y su techo crean una atmósfera rústica, llena de encanto y autenticidad.

Además, hay que destacar su iluminación. "Esta se resolvió con mecanismos visibles de la firma Fontini, remitiendo a las antiguas instalaciones eléctricas. También incorporamos luminarias restauradas y piezas únicas encontradas en anticuarios locales", señala Romina Calzi.

Dormitorio en suite con vigas, mueble a medida abierto, ventanas de madera en forma de arco, ropa de cama de lino blanco y beige, jarrón con rama verde© Mercè Gost

Habitación con vistas

Lleno de luz y encanto, este dormitorio en suite, al igual que el principal, es el refugio perfecto para desconectar y disfrutar del paisaje y el lugar. Un mueble a medida actúa como tabique para separar el baño y ofrece espacio para guardar. El resto del mobiliario se seleccionó, según afirma Calzi, "con criterios de coherencia y narración emocional más que decorativa". 

Una decoración en la que elementos estructurales como las ventanas en arco se integran con naturalidad transmite serenidad e invita a relajarse y disfrutar del exterior.

Baño sin mueble, encimera, balda con cestas, lavabo de piedra, ventana pequeña © Mercè Gost

Baño minimalista

Los baños mantienen esa autenticidad que se respira en el resto de la casa, mediante una decoración que se aleja del exceso y apuesta por la belleza de la sencillez. «Para los baños se combinaron lavabos en piedra natural con griferías de inspiración tradicional y revestimientos cerámicos sutiles solo en áreas puntuales», señala Calzi.

Las griferías, en concreto, son de Valadares. Entre esos detalles puntuales destaca la trasera de azulejos blancos colocada tras la grifería, que protege la pared y suma encanto al conjunto, además de una balda con cestos que sustituye al mueble de baño al uso y aligera el ambiente sin renunciar a su esencia original.

Piscina natural rodeada de árboles, hamacas blancas, vasija de barro XL© Mercè Gost

Piscina integrada en el paisaje 

Tal y como ocurría con el porche, el jardín y la piscina también forman parte del interior de la vivienda y contribuyen a crear una atmósfera auténtica y relajante. 

La piscina, minimalista y sencilla, se integra a la perfección en el paisaje. No desentona, no busca acaparar la atención, sino acompañar. Así lo resume el propio estudio: "La tarea de Calzi Studio fue acompañar ese legado en su transición hacia una nueva vida, sin perder lo que fue". Un objetivo que se establece también en el exterior. 

Al final, esta reforma no habla solo de metros ni de materiales, sino de memoria. "Este proyecto es una declaración sobre cómo conservar, reinterpretar y proyectar el pasado con profunda admiración por lo que permanece", cuenta Calzi Studio. Una casa pequeña que, hoy, sin dejar de serlo, amplía su significado.