Las joyas de Diana de Gales que desaparecieron tras el vestido de la venganza: zafiros, diamantes y una pieza que nunca volvió a aparecer


Entre rumores, herencias y colecciones privadas, su paradero sigue despertando preguntas


Diana de Gales hizo uso de algunas de las alhajas más destacadas del joyero real© Getty Images
Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
Actualizado 24 de septiembre de 2026 a las 21:43 CEST

El que se ha convertido en uno de los diseños más impresionantes de la moda histórica vuelve a situar el foco sobre cada uno de los drapeados que forjan un baile al viento sobre cada uno de sus pliegues. El vestido de la venganza ha conseguido acaparar todas las miradas tras haberse anunciado su subasta, lo que vuelve a situar al atavío elaborado en crepé de seda como uno de los protagonistas de la jornada, habiendo pasado más de tres décadas desde el momento que vio la luz bajo la elegancia de la princesa Diana. No obstante, el simbolismo de este momento se elaboró a través de una delicada estrategia en la que la elección de cada uno de los complementos fue escogida a medida de un momento que ha pasado a la posteridad; siete finas hileras de perlas, un zafiro central, una pulsera entrelazada en diamantes y un exquisito gusto que marcaron el inicio de un nuevo capítulo de la dinastía de los Windsor. 

Diana de Gales en 1994© Getty Images
Diana de Gales en 1994 con su vestido negro 'de la venganza'

El siguiente capítulo de la Corona británica

La presencia de la princesa Diana continúa marcando el eje de las nuevas páginas de la dinastía de los Windsor a través de El canto del cisne, una obra que recoge los misterios, las desgracias y los recuerdos de quien pudo haberse convertido en reina de Inglaterra. Un abrazo absoluto a una vida enmarcada en la leyenda que coincide, casualmente, con el anuncio de la subasta del reconocido como el vestido de la venganza. Un diseño elaborado en una delicada seda por Christina Stambolian que saldrá a subasta el próximo 9 de diciembre por Sotheby’s en Nueva York tras haber sido comprado hace casi treinta años por la organización benéfica organizada en 1997. Un día en el que se puso de relieve la relación –recientemente rota– entre el entonces príncipe de Gales y la que un día pronunció su más romántico 'sí, quiero', alejándose de los aires más distendidos de la aristocracia británica para rozar los diamantes más destacados de la Corona del Reino Unido. 

Diana de Gales hizo uso de algunas de las alhajas más destacadas del joyero real© Getty Images
Diana de Gales hizo uso de algunas de las alhajas más destacadas del joyero real

Un momento en el que los roces entre la madre del príncipe Guillermo y Harry se enfundaron en este atuendo en tonos oscuros para imponerse sobre los hechos que marcaban una historia de distancias. No obstante, este mensaje reconocido por la historia como una venganza intencionada, estuvo completado por unas piezas que hicieron del brillo de los diamantes el reflejo de una vida que acabó en tragedia. Joyas que también forman parte de la historia y que han permanecido bajo el manto de su propia herencia, a través de Kate Middleton y ocultas en un baúl de plomo que aguarda una historia aún por contar. Fue el 29 de junio cuando aquella noche quedó marcada para cada uno de los ciudadanos británicos; quien se había divorciado rompió con el estricto regio protocolo en el que enseñar los hombros, lucir atuendos de carácter informal y joyas a plena luz del día se salía completamente del molde, pero Diana ya no formaba parte del círculo de los Windsor. Fue, sin duda, la despedida a un protocolo olvidado entre los rincones palaciegos. 

Kate Middleton con peinado semirrecogido en el estreno de Digger en Londres© Getty Images
Kate Middleton hizo uso hace apenas unos días de los pendientes de perlas de Diana de Gales

Aquella noche la princesa de Gales lució un impresionante collar de perlas –formado a través de siete hileras– y un zafiro central enlazado a diamantes que se completaron con unos pendientes de perlas, una impresionante pulsera de zafiros, así como el anillo de compromiso que lucía habitualmente junto a su alianza. Unas piezas que progresivamente han visto la luz, aunque otras han quedado para el recuerdo en un origen completamente desconocido, pues todas y cada una de las alhajas que lució aquella noche pertenecían a su colección personal. Un collar que está protagonizado por el mencionado zafiro cuyo origen radica en la Reina Madre, momento en el que se lo entrega a la princesa Diana, y que fue heredado por sus hijos, aunque nunca más volvió a ver la luz. Por su parte, los pendientes fueron obsequio de la joyería familiar de los Spencer por su compromiso, y se convirtieron en uno de sus indispensables. Tras dos décadas guardados, la actual princesa de Gales, Kate, los recuperó en 2017 y los luce con frecuencia. 

lady di vestido venganza© Getty Images
El vestido de la venganza de Diana de Gales

Por su parte, las misteriosas pulseras de diamantes y zafiros cabujón —un dúo de piezas articuladas de origen incierto que podían entrelazarse a modo de gargantilla— completaron aquel inolvidable estilismo. Diana lució una de ellas durante esa histórica velada, pero tras su última aparición a finales de 1995, el paradero de estas valiosas joyas sigue siendo un auténtico enigma guardado en el tiempo. Finalmente, la cuarta gran pieza de aquella noche fue el legendario anillo de compromiso de la firma Garrard, el imponente zafiro rodeado de diamantes que la princesa continuó llevando con elegancia incluso tras su separación. Una joya cargada de simbolismo que cobró una segunda e icónica vida en 2010, cuando el príncipe Guillermo se la entregó a Kate Middleton, quien hoy la luce a diario con el mismo orgullo y sofisticación. Todo un despliegue de lujo, pasión y diamantes cargados de historia que vuelven a cobrar un protagonismo absoluto con motivo de una subasta histórica. Un evento llamado a devolver la figura de la princesa Diana al ojo público y a convertirse en uno de los acontecimientos más destacados de nuestro siglo.