Alejandra Cortina publica a sus 20 años su primera obra literaria, un poemario titulado Siete maneras de arder (Editorial Cántico). Muy ligada a la literatura y la escritura desde pequeña, estudia Filología inglesa y es una apasionada de las artes en muchos de sus ámbitos: fotografía, música o cine, entre otros.
Toda la vida estudió en inglés y se siente muy cómoda escribiendo y recitando en este idioma, sin embargo, ahora quiere acercarse más al español y ella misma ha traducido su poemario a su idioma natal. "Con 14 años ya escribía historias en inglés; las sigo conservando y, sin darme cuenta, se convirtió en mi forma más natural de expresarme".
La hija de la experta en arte Elena Cué y el empresario Alberto Cortina nos recita uno de sus poemas y nos cuenta que siempre ha sido una apasionada de la religión por su arquitectura moral, esta intriga y ganas de saber más, teniendo como referencia grandes pintores y obras de todos los tiempos como El Bosco y La mesa de los siete pecados capitales fueron el punto de partida para que Alejandra se inspirara para su obra y comenzara en el mundo de la escritura.
Puede parecer una rara avis en una generación que, habitualmente, se tacha de ceñirse a la inmediatez. "Que me guste la literatura y escribir no significa que sea aburrida, al contrario, me encanta salir y pasármelo bien", nos confesaba en una reciente entrevista en nuestra revista. Sus grandes apoyos son sus padres. Elena, que cada mañana trata de ayudarle y darle los mejores consejos, charlando juntas cada mañana a la hora del desayuno antes de comenzar a trabajar. También, su padre, que le recuerda siempre que "en la vida hay que ser valiente". Respaldada por ellos, afirma con total certeza que no tiene miedo a equivocarse y que todas las decisiones son parte del camino. Teniendo a la literatura siempre presente como el centro de su vida, le gustaría seguir explorando otras facetas del arte que le apasionan como el cine y la adaptación de historias a la gran pantalla.
La escritora, admite que en el fondo todo lo que le interesa tiene que ver con crear y apoyarse en diferentes formas de expresión, para que su creatividad pueda expandirse a todas ellas y no se quede solo en un único lugar.
Un libro escrito desde la contemplación, hecho para cuestionar varios factores como nuestros propios deseos o nuestra relación con la fe que busca que el lector se quede enfrentado a sí mismo. Con un amor apasionado por la literatura, en gran parte gracias a su madre, comparte con el mundo su primera obra, a la que caracteriza como “profundamente personal” porque nace de un momento de crisis existencial en el que escribe desde lo que siente. Si quieres escuchar uno de sus poemas, recitado por ella misma, ¡Dale play al vídeo!




