Íñigo Onieva cuenta a ¡HOLA! que su vida social en Londres —allí estudio un máster de Arte en Diseño de Coches, en la Royal College of Art, en 2015— se desarrollaba en sus clubes privados. El empresario y marido de Tamara Falcó recuerda aquellos días en 5 Hertford Street, Annabel’s o St. James’s Club que le han llevado a fundar ahora Vega Members Club, junto con otros socios, entre los que se encuentran Cristiano Ronaldo y Manuel Campos Guallar.
"Precisamente, nace como respuesta a la necesidad de reunir y conectar a personas con intereses afines a nivel profesional, social y cultural", nos cuenta Íñigo de este proyecto, del que no solo se siente más que satisfecho, sino con el que también afianza su actividad empresarial en Madrid. No olvidemos que, entre otros negocios, abrió el restaurante Casa Salesas en mayo de 2024.
"Vega Members Club es un espacio pensado para quienes valoran la privacidad, el networking y una propuesta gastronómica de alto nivel. Un lugar donde equilibrar la vida profesional con el ocio, dentro de un entorno cuidado, estimulante y culturalmente enriquecedor", nos continúa diciendo de este club privado, cuyo nombre hace un guiño al escritor madrileño Lope de Vega —"una de las figuras más brillantes del Siglo de Oro español y símbolo de la extraordinaria riqueza cultural de aquella época", nos destaca— y a una de las series artísticas de Victor Vasareli, pionero del movimiento Optical Art en los años 50 y uno de sus "artistas favoritos".
Es en pleno barrio de Salamanca donde se encuentran sus casi mil metros cuadrados diáfanos, divididos en cuatro ambientes: un bistró, que es el único espacio abierto a todo el público, y otros tres reservados para los socios: su lounge, con salas de reuniones privadas; su studio room, para acoger conferencias, charlas y otros tipos de acontecimientos culturales, y el impresionante salón principal, para eventos privados y celebraciones. Y todo con el gusto exquisito del interiorista Lázaro Rosa‑Violán, que se ha inspirado en el Nueva York de los años 50 para la decoración.
La inauguración de Vega Members Club tuvo lugar el pasado viernes 5 y, como no podía ser de otra manera, se convirtió en todo un acontecimiento social. Porque Íñigo reunió a su familia, con una larga lista de aristócratas y empresarios. Vamos, que era the place to be, que se suele decir ahora. No solo estaba Tamara Falcó, su mujer, sino prácticamente todos sus seres queridos, empezando por su madre, Carolina Molas, y su padre, que se llama igual que él.
Este viajó con su actual pareja desde Palma de Mallorca, donde trabaja como director ejecutivo de Negocios Digitales para Barceló Hotel Group. También vimos al menor de sus hermanos, Jaime, aunque no así a Alejandra Onieva. La actriz fue una de las pocas ausencias, porque Íñigo contó con la compañía de gran parte de su familia política. Por supuesto, estuvo Isabel Preysler, que acaba de cumplir 76 años, al igual que los dos hermanos por parte de padre de Tamara, Xandra y Manolo Falcó, quien fue con su mujer, Amparo Corsini.
"De Tamara destaco, sobre todo, sus valores. Es mi ancla para intentar ser la mejor versión de mí mismo. Admiro profundamente su manera de entender la vida", nos confiesa Íñigo
De la misma forma, también nos encontramos con Álvaro Castillejo Preysler, primo de la marquesa de Griñón, quien reapareció públicamente por primera vez desde que anunciamos su separación de Cristina Fernández, tras más de tres años de matrimonio y un niño en común —la noticia la adelantó ¡HOLA! hace un mes—.
Pero, como decimos, la cita reunió a lo más top de alta sociedad. Por ejemplo, Carolina Herrera hija acudió con su novio, el empresario portugués Pedro de Noronha; al igual que Sassa de Osma llegó junto a Christian de Hannover y el primo de su marido, Otto de Hannover.
Entre las parejas asistentes, también figuraban Alonso Aznar y Renata Collado, que cumplieron su primer año de casados en diciembre; Pablo Motos y su mujer, Laura Llopis, guionista de El hormiguero, y Gonzalo de la Cierva y Patricia Olmedilla, duques de Terranova. Tampoco faltaron Luis de Medina, que se presentó con su mujer, Clara Caruana; ni Kike Sarasola, que vuelve a darse una nueva oportunidad con Carlos Marrero, con el que cumple 20 años de matrimonio; ni Pepe Barroso, que hizo lo propio con Rocío Cembranos, la azafata de vuelo con la que sale desde hace ocho años.
Todos ellos coincidieron con Felipe Cortina, el mayor de los dos hijos de Myriam Lapique con el recordado Alfonso Cortina; Juan del Val, que fue sin Nuria Roca; Macarena Rey —CEO de Shine Iberia, productora de MasterChef—, y Enrique Solís, a quien Íñigo saludó de forma efusiva nada más llegar.
Sassa de Osma, Amparo Corsini, Carolina Herrera hija… La cita reunió a un sinfín de aristócratas y empresarios
Habla Íñigo Onieva
Era comprensible que el marido de Tamara se mostrara más que exultante con la apertura de su nuevo negocio, después de hace cerca de un año volcado en él. Así lo comprobamos cuando hablamos con él en el interior de Vega Members Club y nos contó en qué momento vital se encuentra.
¿A qué tipo de clientela se dirige este club y cómo se puede formar parte de él?
A personas profesional e intelectualmente inquietas, con una fuerte sensibilidad cultural y social. Nuestros miembros valoran la privacidad, la discreción y el sentido de comunidad, y proceden de sectores muy diversos como los negocios, el arte, la tecnología, la política o la moda.
¿De qué edades?
De un rango amplio, desde los 25 hasta los 65 años. Precisamente, esta diversidad de perfiles enriquece la experiencia del club y genera un entorno especialmente estimulante.
Parece que Madrid está viviendo un 'boom' de los clubes privados. ¿Qué le hace especial al vuestro?
Efectivamente, como en las grandes capitales cosmopolitas, gran parte de la vida social y profesional gira en torno a los clubes privados. Además, la variedad de conceptos enriquece la ciudad y es positiva para todos. Dicho esto, es el primer club de la ciudad que combina de forma integral el ámbito de los negocios y la cultura con la gastronomía y el componente social de celebración. Probablemente, es el que más fielmente se inspira en los grandes clubes privados de ciudades como London o New York City.
Aparte de socio, ¿qué papel desempeñas en el proyecto?
Mi papel es doble. Por un lado, soy el 'managing partner', que implica dirigir todos los aspectos del proyecto y del negocio: velo tanto por los intereses de los socios como por el correcto desarrollo y evolución del concepto. Por el otro, soy el director creativo. Mi 'background' como diseñador de coches me ha dado una forma muy particular de entender el diseño, el producto y la experiencia.
Vuelves a asociarte con Cristiano Ronaldo y Manuel Campos Guallar, con quienes ya habías trabajado anteriormente.
Correcto. Manuel, que lleva diez años en el sector con Tatel Group, y yo formamos un tándem extraordinario. Más allá de su trayectoria, es también un gran visionario. Compartimos una sensibilidad muy similar a la hora de crear proyectos y nos nutrimos mutuamente en el proceso creativo y estratégico. Por otro lado, contar con Cristiano Ronaldo, que tiene una participación relevante en el grupo, aporta un enorme valor. No solo por su exposición internacional, sino también porque sigue de cerca los proyectos y su implicación resulta muy valiosa.
¿Qué destacas de cada uno?
Manuel es, sin duda, un empresario con un instinto muy afinado y una visión muy clara del sector. Pero, ante todo, tiene una ética impecable y unos valores muy sólidos. Eso hace que nuestra alianza profesional esté basada en la confianza absoluta, el respeto y una profunda admiración mutua. Por su parte, Cristiano Ronaldo, además de ser una de las mayores leyendas del deporte, es un gran empresario. Es muy determinado y extremadamente selectivo con los proyectos y tiene un criterio muy claro y exigente.
Entre los asistentes se encontraban Álvaro Falcó e Isabelle Junot, que recibirán la llegada de su segunda hija en las próximas semanas, después del nacimiento de la pequeña Philippa, en mayo de 2023
La influencia de Tamara
¿Has consultado algo con tu mujer a la hora de crear el negocio?
A Tamara, por supuesto, la hago partícipe de todo el proceso, tanto en la parte más creativa como en el desarrollo del menú, el concepto o el interiorismo. Con mi intensidad, preferiría que no se involucrara tanto, pero confío muchísimo en su criterio y siempre es muy valioso tener una perspectiva femenina.
¿En qué ha influido Tamara?
Ha estado presente desde el principio, participando hasta en la elección del nombre, pruebas de menú o aportando inputs en detalles como la papelería. Una de sus aportaciones más especiales ha sido el diseño de los uniformes. Las hostess llevan trajes diseñados por ella, piezas de su colección Pedro del Hierro by TFP, creadas en exclusiva para Vega Members Club.
Gracias a este proyecto y a Casa Salesas tomas mayor peso en el sector hostelero de Madrid.
La clave está, sin duda, en contar con un equipo de profesionales de primer nivel. En una industria tan exigente, que requiere una dedicación prácticamente 24/7, contar con un equipo comprometido y apasionado marca realmente la diferencia.
"Tamara ha estado presente desde el principio, participando hasta en la elección del nombre, pruebas de menú… Una de sus aportaciones más especiales ha sido el diseño de los uniformes", nos dice Íñigo
¿Qué otros negocios tienes? No sé si estás vinculado a Tatel de alguna forma, porque hay cierta confusión...
Mi vinculación con Tatel Group es la de una asociación estratégica. Todos los proyectos los desarrollamos a través de Casablanca Hospitality, sociedad formada conjuntamente por el grupo Tatel y por mí. Además, compartimos el mismo equipo de gestión, Mabel Hospitality, que es el responsable de la operativa de los distintos proyectos. Este equipo gestiona tanto los restaurantes de Tatel como Casa Salesas, Vega Members Club y otros proyectos, lo que nos permite mantener una estructura sólida, profesionalizada y con una gran experiencia en el sector.
Con tantos negocios, ¿no tienes demasiado estrés?
La verdad es que este trabajo requiere una dedicación muy alta y una atención constante al detalle. Pero, por suerte, es algo que me apasiona profundamente, así que lo vivo con mucha ilusión. Me gusta exigirme al máximo y buscar siempre cómo perfeccionar cada aspecto.
Estarás pegado al teléfono móvil todo el día. ¿Has encontrado una fórmula para desconectar?
El deporte es mi vía de escape. Por eso, me he enganchado a los triatlones de larga distancia. Una carrera o una salida en bici siempre me ayuda a renovar las ideas y me da mucha energía para seguir.
¿Cómo compaginas tu actividad profesional con tu vida más familiar?
Sin duda, la vida familiar es mi prioridad absoluta. Por eso, intento establecer límites claros, procurando que el trabajo no invada ese espacio.
A la carrera en Japón
Acabas de volver de Tokio, donde has participado en una nueva maratón. ¿Qué valoración haces?
La visita a Tokio justo en estas fechas, con la apertura del club a la vuelta, quizá no era el momento más idóneo, ya que, con la diferencia horaria, tenía que estar conectado muchas noches. Aun así, he podido disfrutar muchísimo de la ciudad, su cultura y su extraordinaria gastronomía. En cuanto a la competición, iba con el objetivo de bajar de las tres horas en la maratón, pero, finalmente, no lo conseguí. De hecho, fue mi tercera peor marca. Seguramente, fue una combinación de falta de entreno, jet lag y también haber empezado demasiado fuerte, algo que me pasó factura en la segunda mitad de la carrera. En cualquier caso, seguiremos intentándolo.
¿Cuál es el próximo reto que te has fijado como 'runner'?
Tengo varios por delante. En mayo, correré el medio Ironman de Mallorca; en julio, el Ironman completo de Vitoria, y en octubre, la maratón de Chicago, que será la quinta y penúltima de las seis "majors" que estoy completando.
¿Cómo te preparas, tanto física como mentalmente, para afrontar unas competiciones tan potentes?
Gracias a la planificación que dirige mi entrenador, Iván Álvarez, uno de los triatletas con mas experiencia e importantes de España.
"Sin duda, la gastronomía y viajar son las grandes pasiones que comparto con mi mujer. Además, últimamente también se ha aficionado mucho al deporte"
Al margen de estas competiciones, ¿qué otras aficiones tienes?
Viajar es, sin duda, una de mis grandes pasiones. También me interesa mucho la fotografía, el mundo del automóvil y, por supuesto, la gastronomía, que además de formar parte de mi trabajo es algo que disfruto enormemente a nivel personal.
—Además, algunas de estas aficiones las compartes con tu mujer.
Sin duda, la gastronomía y viajar son nuestras grandes pasiones compartidas. Disfrutamos muchísimo descubriendo destinos nuevos y viviendo experiencias gastronómicas juntos. Además, últimamente también se ha aficionado mucho al deporte, lo cual es una maravilla.
¿Qué destacarías de esta etapa que estás viviendo junto a Tamara y qué es lo que más admiras de ella?
Sobre todo, sus valores. Es, en muchos sentidos, mi ancla para intentar ser la mejor versión de mí mismo. Admiro profundamente su manera de entender la vida. Siempre guiada por la bondad, la fe y una forma muy genuina de cuidar a los demás. Su enfoque me inspira cada día y me recuerda constantemente lo importante que es mantener los pies en la tierra y vivir con propósito.
¿Cómo te ves en diez años?
Firmaría, sin dudarlo, para que todo siguiera, como mínimo, igual que ahora. Si dentro de diez años sigo rodeado de las mismas personas, con salud, ilusión por los proyectos y disfrutando del camino, me daría por más que satisfecho.





























