El madrileño barrio de Salamanca ha reunido este fin de semana a los rostros más conocidos de la ciudad en la inauguración de Vega Members Club, la nueva apertura de Iñigo Onieva. Se trata de su proyecto más ambicioso hasta la fecha y está situado en la calle Lagasca, sobre la que ha desplegado su alfombra azul para recibir a socialités como Isabelle Junot y Álvaro Falcó, Carolina Herrera, Amparo Corsini... Y, por supuesto, a Tamara Falcó, que llegaba a la fiesta del brazo de su madre, Isabel Preysler.
Madre e hija acierta con vestidos negros
Como la etiqueta clásica dicta en este tipo de eventos de noche, Isabel Preysler y Tamara Falcó se han vestido de largo para asistir a la inauguración de su yerno y marido, respectivamente. Ambas se han decantado por el siempre acertado negro. Isabel, asesorada por su estilista, Cristina Reyes, se ha enfundado un vestido de Giorgio Armani que le favorece especialmente gracias a la manga larga, el escote lágrima, la cintura ajustada y decorada con cristales, y la abertura en la falda. Un diseño clásico pero ideal para esta cita de gala.
Un vestido trampantojo
Tamara Falcó, por su parte, ha sido más innovadora y ha lucido un diseño de la firma británica Solace London. Se trata del vestido Kesi (disponible en la plataforma Mytheresa.com por 740 euros) con corpiño palabra de honor y falda con textura a rayas, dos piezas que crean el falso efecto de ser independientes.
Esta clase de "diseños trampantojos" son una buena opción cuando buscamos un look de invitada original pero no queremos renunciar a la comodidad de lucir un vestido. Sin embargo, no todas las chicas se ven favorecidos con ellos: en general, resulta más sencillo encontrar tu talla perfecta cuando se trata de un top y una falda o un pantalón independientes en vez de un "falso dos piezas".
Tamara está muy guapa y elegante con este vestido que realza su silueta gracias al corpiño y las ballenas que, según indican desde la marca, este incorpora. Gracias al escote palabra de honor y la silueta tubo de la falda, se logra un equilibrio perfecto entre elegancia y sensualidad, con lo que es una elección idónea para una ocasión como esta: la inauguración del nuevo y más exclusivo club de moda en Madrid que, además, pertecene a su marido.
La diseñadora ha combinado el vestido con un clutch trenzado, sandalias de plataforma y una chaqueta de esmoquin (la llevaba en la mano al llegar), todo en negro. También ha añadido un impresionante brazalete dorado con brillantes y pendientes a juego, los únicos detalles llamativos de este perfecto estilismo marcado por la discreción.









