La de Pablo Motos e Isabel Preysler es una amistad tan sincera como inesperada. A primera vista, sus mundos parecen diametralmente opuestos. Pero ambos comparten un vínculo basado en la complicidad, la conversación inteligente y el humor fino. Son el ejemplo de que la afinidad no entiende de profesiones ni de escenarios.
“Cuando, después de mucho trabajo conseguí hablar con Isabel, para intentar convencerla de que viniera a El hormiguero como invitada, me dijo: ‘Tal vez podamos hacer la entrevista, pero antes tenemos que ser amigos’. Y así empezó todo”, recuerda el presentador y productor del programa de Antena 3 sobre su primera toma de contacto.
"La capacidad de seducción de Isabel a través de la inocencia está a otro nivel. Somos amigos, tenemos complicidad y podemos confiar el uno en el otro"
Fue en abril de 2015 y supuso la vuelta de Isabel a un plató de televisión tras 20 años de ausencia. Aquella entrevista fue un hito, reveló detalles curiosos sobre sus hábitos, su familia y cómo gestionaba su perfil en las fotografías, y batió récords de audiencia. Fue el inicio de una amistad y la primera de varias colaboraciones televisivas. Isabel incluso apareció en la segunda temporada de Mask singer: Adivina quién canta, interpretando como “Gatita” uno de los grandes hits de Abba: Waterloo.
“Isabel tiene una personalidad sorprendente... A veces es una mirada llena de ternura, otras veces una frase brillante... Isabel es única. Su capacidad de seducción a través de la inocencia está a otro nivel. Lo mejor es que si sigues profundizando, hay más. Isabel es una mujer considerada, sensible, inteligente y muy graciosa”, prosigue el “jefe” de Tamara Falcó.
Para Pablo, lo más importante es que “siento que con el tiempo se ha cumplido la propuesta de aquella primera conversación y tenemos el regalo de ser amigos. Tenemos complicidad y podemos confiar el uno en el otro”.





