La relación entre Isabel Preysler y Porcelanosa ha sido una de las asociaciones comerciales más exitosas y duraderas de la historia de la publicidad. Lo que comenzó como un simple contrato con la compañía de cerámica de Castellón se convirtió en una alianza de más de 40 años. En todo este tiempo, Isabel ha protagonizado multitud de encuentros a nivel internacional, acompañada por personalidades del mundo del cine, de la moda, del arte, de la literatura, de la aristocracia y de la realeza, como el rey Carlos III, que cuando era Príncipe de Gales fue anfitrión de varias cenas benéficas organizadas por la marca. Héctor Colonques, presidente de Porcelanosa Grupo, nos descubre el secreto del éxito de Isabel al sumarse al homenaje que los que mejor la conocen le han rendido en las páginas de HOLA por su cumpleaños.
¿Qué ha representado Isabel Preysler para Porcelanosa?
Isabel ha sido para nosotros una excelente compañera de viaje; podríamos decir que hemos crecido juntos. Nos ha acompañado en cada hito de la empresa, formando parte de nuestra expansión a nivel nacional e internacional, y ayudándonos a acercar nuestro concepto de negocio a la sociedad.
¿Cómo surgió la colaboración, por qué se pensó en ella para que fuera la imagen internacional del grupo?
Desde los primeros años, Porcelanosa ya empezó a usar la estrategia de marketing de asociar la marca con un personaje público. En el momento en que empezamos a contar con Isabel, fue porque encajaba perfectamente con nuestros estándares de calidad y elegancia.
¿Cuántos años duró la relación de Isabel con el grupo?
La relación de Porcelanosa con Isabel Preysler lleva más de 40 años.
"Es muy noble y bondadosa", nos dice
Y hoy en día, ¿mantenéis el contacto, la consideráis parte de la familia Porcelanosa?
Por supuesto, llevamos muchos años juntos y consideramos a Isabel y su familia, de la familia Porcelanosa.
¿Cuál fue la repercusión o el impacto para Porcelanosa desde que empezó a colaborar con vosotros?
Su presencia en aperturas, en campañas, causaba tal revuelo que en poco tiempo todo el mundo asociaba la marca a ella. Llegamos muy rápidamente al consumidor final, ya que era la persona sin duda más conocida y admirada del país y de gran parte del mundo.
¿Qué destacarías de su personalidad? ¿Cómo es cuando la conoces de cerca y en privado?
Es una persona con mucho carisma que ha sabido cuidar mucho su imagen. Destacaría que es una persona muy noble y bondadosa.
¿Qué virtudes son las que la hacen única?
Como nos la han descrito en alguna ocasión, es una persona que tiene aura; tiene ese algo a su alrededor que es capaz de cautivar a un salón lleno de gente por el simple hecho de entrar en él. Es muy cuidadosa con la imagen tanto en lo personal como en lo profesional.
¿Recuerdas qué impresión causó en el hoy rey Carlos de Inglaterra?
Muy buena impresión, de hecho, en la primera cena a la que asistió con nosotros, se sentó a su lado y estuvieron durante casi toda la cena conversando.
¿Y en otras figuras internacionales, como George Clooney?
George empatizó mucho con ella; ambos compartieron largas sesiones fotográficas y alguna apertura de tienda y alguna cena como la de casa Isabel en Madrid y la de casa Cindy Crawford en Los Ángeles y conectaron mucho en sus divertidas conversaciones. Cuando hablamos de colaboraciones con figuras nacionales, todos saben a quién tienen al lado y lo que representa para la marca y el país; pero es fascinante ver cómo el encanto de Isabel traspasa fronteras y todas las figuras internacionales quedan prendadas por ella.
¿Cómo la ves a sus 75 años, cómo crees que lleva el paso del tiempo?
Lo lleva muy bien; sigue manteniendo esa elegancia que solo ella atesora. Lleva el paso del tiempo con serenidad y la alegría que siempre la ha caracterizado. Lo lleva con serenidad y la alegría que siempre la ha caracterizado.
Habréis vivido un sinfín de anécdotas en vuestros viajes, ¿cuál fue la más divertida o sorprendente?
Hemos vivido miles de historias con ella; sería muy difícil quedarnos con una.
¿Por qué crees que sigue despertando tanto interés?
Porque es una persona que tiene aura. Tiene una atracción especial que se consolida en la medida en que la conoces personalmente.







