Así son las cascadas favoritas de Juan Betancourt y Miguel Ángel Muñoz en Bali: pura fantasía tropical


La ciudad de Ubud, uno de los principales centros turísticos de Bali, es el punto de partida ideal para descubrir dos de los saltos de agua más fotogénicos de la isla, uno de los destinos más deseados del mundo por esa mezcla de naturaleza indómita que convive con una filosofía de bienestar que lo envuelve todo.


Miguel Ángel Muñoz en la cascada Kanto Lampo, Bali
18 de mayo de 2026 a las 18:30 CEST

En esta isla de Indonesia todo parece haberse puesto de acuerdo para conquistar: terrazas de arrozales infinitos, templos envueltos en incienso, lagos cubiertos de niebla, playas de arena volcánica y selvas tropicales que esconden algunas de las cascadas más fotogénicas del sudeste asiático.

Arrozales de Tegallalang en terrazas.
Arrozales en terrazas.

Munduk, Banyumala, Banyu Wana Amertha, Nungnung… En Bali hay numerosas cascadas, pero entre todas estas maravillas algunas se han convertido en auténticos iconos del paisaje balinés. No es extraño que también hayan cautivado a dos de los rostros más atractivos del cine español. Es el caso de Leke Leke, donde el modelo Juan Betancourt se dejó conquistar por la fuerza del entorno, o de la ya viral Kanto Lampo, descubierta por Miguel Ángel Silvestre. Dos paradas imprescindibles para quienes sueñan con descubrir el lado más exuberante de Bali, fácilmente combinables en una misma ruta.

El actor Juan Betancourt, Bali, cascada Leke Leke© @juanbetancourtt
Juan Betancourt caminando por el entorno de la cascada.

Leke Leke, la cascada secreta favorita de Juan Betancourt

“Difícil de alcanzar”, escribió el modelo cubano en sus redes cuando visitó la cascada de Leke Leke, enclavada en la región de Tabanan, a menos de una hora de Ubud. Algo exagerado, ya que este salto de agua, considerado uno de los más bonitos de Bali, es en realidad bastante accesible. Tras pagar una pequeña entrada, una caminata sencilla de unos 20 minutos, con subidas y bajadas, conduce hasta sus pies por senderos entre selva, escaleras y puentes de bambú que cruzan pequeños riachuelos.

El actor Juan Beatnacourt en la cascada Leke Leke, Bali© @juanbetancourtt
Leke Leke sorprende por su fina y potente caída de agua.

Rodeada de vegetación tropical, la cascada sorprende por su fina y potente caída de agua, que se precipita entre paredes cubiertas de musgo hasta una pequeña poza de poca profundidad y un intenso color azul. Su entorno, tan fotogénico como popular, atrae a numerosos visitantes, por lo que conviene llegar a primera hora de la mañana para disfrutar del lugar con más calma y una luz más suave.

En la zona de entrada hay un warung, como se llama aquí a los pequeños y sencillos negocios familiares, donde se sirve comida casera indonesia.

Miguel Ángel Muñoz en la cascada Kanto Lampo, Bali© @miguelamunoz
El nombre de Kanto Lampo proviene de un árbol frutal local casi extinto.

Kanto Lampo, la cascada viral de Miguel Ángel Muñoz

En el pueblo de Beng Gianyar, muy cerca de Ubud y a una hora y media del centro de Denpasar, la capital, Kanto Lampo es otro de los saltos de agua más famosos de Bali. Su nombre proviene de un árbol frutal local que hoy se encuentra casi extinto. Su fruto, pequeño, comestible y de sabor muy dulce, era abundante en la zona en el pasado.

A diferencia de otras cascadas de Bali de caída vertical y fuerte corriente, aquí el agua no desciende en línea recta, sino que se desliza sobre una formación escalonada de rocas negras, creando una imagen muy fotogénica y fácilmente reconocible en redes sociales.

Miguel Ángel Muñoz en la cascada Kanto Lampo, Bali© @miguelamunoz
Miguel Ángel Muñoz posa ante la formación escalonada de rocas negras.

Eso sí, su fama tiene precio. Miguel Ángel Muñoz compartió su experiencia con bastante humor tras visitarla, advirtiendo de la larga espera para conseguir la foto perfecta: “1 hora en moto después, no sé cuántos escalones y 2 horas en el agua muertos de frío…”, mientras observaba los originales posados de quienes le precedían. “Lo bueno es que el show es tan divertido que ameniza la espera, y cuando llegas estás obligado a darlo todo para amenizar a los demás”.

Goa Gajah, la cueva del elefante, Bali, Indonesia© Shutterstock
Goa Gajah, la cueva del elefante.

La visita a esta exótica cascada suele combinarse con Goa Gajah, la cueva del elefante, y el templo del acantilado de Gunung Kawi, dos enclaves cercanos que completan la ruta. Pese a su nombre, la primera, situada en el pueblo de Bedulu, no tiene nada que ver con estos paquidermos, se trata de un antiguo templo del siglo XI utilizado como lugar de meditación. En el complejo se conservan varios elementos de interés, como un estanque de baño decorado con estatuas femeninas que actúan como surtidores de agua. Se cree que este espacio tenía un uso ritual de purificación antes de acceder a la cueva principal.

Gunung Kawi,Templo, Bali, Indonesia© Shutterstock
Gunung Kawi.

Otro de los grandes tesoros históricos de la zona es el templo del acantilado de Gunung Kawi, en Tampaksiring, al este de Ubud, en un entorno natural atravesado por el río Pakerisan. Lo más impresionante del lugar son sus monumentos tallados directamente en la roca del acantilado. Aunque a menudo se describe como un complejo funerario, en realidad es un espacio de culto dedicado a los reyes de la dinastía Warmadewa y sus consortes.

El modelo Juan Betancourt en la cascada Leke Leke de Bali, Indonesia© @juanbetancourtt

¿Se pueden visitar las dos cascadas en un mismo día?

Sí. Aunque están separadas por unos 35-40 kilómetros, ambas se pueden combinar fácilmente en ruta. Desde Ubud, conviene salir temprano hacia Kanto Lampo, a primera hora de la mañana, para evitar aglomeºraciones. A continuación, se puede continuar la jornada con la visita a Goa Gajah o al templo de Gunung Kawi, según preferencias. Tras una parada para almorzar en ruta, por la tarde, la excursión puede completarse con Leke Leke, de camino hacia la zona de Bedugul.