Cayetano Rivera (49 años) y su hijo (8), que se llama como él, han protagonizado una de las imágenes más entrañables del fin de semana que hemos visto en redes sociales. En la misma, aparece el diestro con el jovencito subido a hombros, mientras se encuentran apostados en un camino en plena naturaleza. Según se aprecia, parecen estar esperando la llegada de un tercera persona, quien va corriendo hacia ellos en compañía de dos perros. "Más allá de mis sueños", escribe este sobre la foto de manera introspectiva y profunda. Tras publicar dicha instantánea el sábado, una de las primeras en reaccionar era Tamara Gorro (39), con un 'me gusta' en Instagram que lo dice todo sobre los sentimientos que le provoca su novio.
El gesto que ha tenido la influencer con el torero se produce dos días después de que él proclamara su amor a los cuatro vientos por su chica, con una declaración en toda regla a la que, desde luego, no nos tiene nada acostumbrados. "Los lugares cambian. Los momentos pasan. Las personas... son las que hacen que todo tenga sentido, Tamara", le decía. Rápidamente, ella le contestaba con un mensaje más breve pero igual de intenso y cariñoso: "Las personas como tú, Cayetano", le escribía. Sin duda, un cruce de mensajes que demuestra la pasión que hay entre ellos y lo unidos que están, desde que comenzara su romance hace ya unos cuantos meses.
Recientemente, también reflejaron que se han vuelto inseparables cuando Rivera fue a recoger a Gorro a los estudios de Atresmedia en San Sebastián de los Reyes (Madrid), donde esta trabaja como colaboradora fija del programa vespertino Y ahora Sonsoles. El encuentro, tal y como captaron los reporteros gráficos, no pudo ser más romántico. Nada más verse, ambos se fundieron en un tierno beso sin importarles las miradas ajenas, viviendo lo suyo con mucha naturalidad sin necesidad de esconderse.
Tras ello, ambos pusieron rumbo al centro comercial LaFinca Grand Café, pero no estuvieron solos, ya que compartieron mesa, mantel y confidencias con otra pareja de amigos en una de las terrazas. Cayetano y Tamara hacen todo tipo de planes juntos, empezando a integrarse en la rutina del otro y amoldándose a las necesidades de uno y otro.
Con un idilio que avanza a pasos agigantados, el hijo de los recordados Paquirri y Carmina Ordóñez disfrutó también hace un mes de una comida familiar junto a los padres de la creadora de contenido, incluso con su abuela, lo que pone de manifiesto que está totalmente integrado en el círculo más íntimo de su novia.
Para el hermano de Francisco y Kiko Rivera, este 2026 no tiene absolutamente nada que ver con el 2025, que fue un auténtico annus horribilis en muchos aspectos de su vida. Primero, el altercado con la policía a las puertas de un restaurante de comida rápida en el centro Madrid, por el que fue detenido y pasó la noche en el calabozo. Después, el accidente que sufrió con su furgoneta en un rotonda en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) al impactar contra una palmera. Antes de eso, en el plano sentimental, había puesto fin a su relación con la presentadora portuguesa Maria Cerqueira. Fueron por tanto varios episodios que le hicieran estar en el ojo del huracán, pero afortunadamente para él todo eso ha quedado atrás.
Ahora, el torero es un hombre nuevo que parece decidido a reinventarse en cada paso que da, más aún después de haberse cortado la coleta el pasado septiembre tras dos décadas dándolo todo en los ruedos. Mucha culpa de ese cambio está en que su corazón vuelve a estar ocupado, y eso se nota que le hace feliz, gracias a una mujer con la que parece haber congeniado a las mil maravillas como es Tamara Gorro.







